- Hizbulá ataca Israel desde el Líbano y el Ejército israelí responde con bombardeos
- Macron anuncia un refuerzo del arsenal nuclear de Francia
Como en cualquier conflicto bélico, además de la batalla que se libra sobre el terreno hay otro concepto decisivo, el control del relato. Influir en las percepciones y decisiones resulta determinante en esta estrategia. Lo es para debilitar a un adversario, convencer a los aliados o a la propia población. En esta "guerra cognitiva" juegan un papel imprescindible para seperar propagnads de información las fuentes oficiales y el periodismo.
Israel no da tregua en Irán, cuya capital, Teherán, está sufriendo una nueva tanda de ataques este domingo contra edificios oficiales por parte de la aviación israelí, según han confirmado las Fuerzas de Defensa del país que gobierna Benjamin Netanyahu.
Las diferentes reacciones a la muerte de Jameneí reflejan lo que ha significado la figura del ayatolá. Para muchos ha muerto el líder religioso antioccidental, símbolo de la resistencia. Para otros, el gran represor que dirigió Irán con mano de hierro durante más de 36 años.
Se labró un fructuoso camino. Primero como diputado, luego como presidente, hasta llegar a ser líder supremo, el sucesor de Jomeini. Lo fue contra todo pronóstico porque, en un principio, no cumplía los requisitos que establecía la Constitución.
Como máxima autoridad política y religiosa del régimen, siempre ha defendido la línea dura. Ha aplacado cualquier intento reformista, ha reprimido a la oposición y ha asumido más control sobre las instituciones y la Guardia Revolucionaria.
En el mismo complejo donde Jameneí ha muerto estaba buena parte de la cúpula del régimen. En una reunión que llegó a oídos de la CIA y que fue decisiva para activar el plan de EE.UU. e Israel.
Trump y Netanyahu aseguran haber eliminado a 40 altos cargos iraníes. Entre ellos, piezas clave: el comandante de la Guardia Revolucionaria, el Jefe del Estado mayor, el ministro de Defensa y el responsable de Inteligencia. El ataque deja descabezado al régimen iraní, que ahora enfrenta un futuro incierto.
Foto: ATTA KENARE/AFP — Iraníes lloran la muerte de Jameneí en una plaza de Teherán
- Sánchez rechaza las "falsas disyuntivas" y se muestra en contra del régimen iraní y del ataque "unilateral" a Irán
- DIRECTO: sigue la última hora de los ataques de EE.UU. e Israel a Irán
El rey Felipe VI se ha referido a la “coyuntura crítica” a la que avanza Oriente Medio para advertir del “riesgo de escalada regional” y “consecuencias imprevisibles” en los países de la zona. El monarca ha pedido la “máxima moderación en el uso de la fuerza” en la inauguración del Mobile World Congress de Barcelona.
Julen Lopetegui, seleccionador de fútbol en Catar que está en Doga, ha hablando con el Canal 24 horas. Pese a la ''inquietud'' que transmite la situación, en Doha lo está viviendo con tranquilidad, ya que lo que se ha dicho es que los objetivos son bases militares. Además, confía en que pronto se abra el espacio aéreo.
Son imágenes de 1953. Un golpe de Estado orquestado por la CIA y el MI6 británico acabó con el Gobierno —elegido democráticamente— de Mohammed Mosadeq, tras nacionalizar la industria petrolera iraní. Fue la llamada Operación Ajax, que fortaleció al sha de Persia y estableció una política más favorable a Occidente.
EE.UU. e Irán habían sido aliados durante la Guerra Fría, hasta 1979, el año de la revolución islámica. Los iraníes expulsaron al régimen del sah, y al poder llegó el ayatolá Jomeini. Ahí las relaciones se rompieron.
Entre las primeras muestras: la crisis de los rehenes en la embajada estadounidense. 66 estadounidenses retenidos 444 días. O el derribo, por parte de Estados Unidos, de un avión comercial que dejó 290 muertos, lo confundieron, dijeron, con uno militar.
En 1989, con la llegada de Alí Jamenei como sucesor del líder supremo no mejoraron las cosas. Irán formaba parte del "eje del mal". Lo dijo Bush en 2002, tras los atentados del 11-S. La Casa Blanca acusaba a Teherán de fabricar armas nucleares. Algo que ha mantenido estos años.
En 2015, Teherán firmó un acuerdo con el fin de limitar su programa nuclear. A cambio, se levantaron sanciones económicas, pero fue en 2018, en el primer mandato de Donald Trump, cuando Washington rompió con el pacto y declaró a la Guardia Revolucionaria iraní como organización terrorista.
Trump amenazó con destruir Irán tras culparle de atacar dos petroleros en el golfo de Omán. En 2020, autorizó matar a Qasem Soleimaní, comandante de la Guardia Revolucionaria.
Estos años, y tras las reiteradas acusaciones de Israel -de que Irán está fabricando una bomba atómica-, se han tensado aún más las relaciones. Sobre todo, después de la llamada 'guerra de los 12 días', en junio del 25, donde Tel Aviv y Washington atacaron instalaciones clave para el programa nuclear iraní.
Las protestas de principios de año no han hecho más que ahondar la brecha. La Casa Blanca, si cae el régimen, apoyará un futuro gobierno de transición con él a la cabeza: el heredero del sha de Persia.
La respuesta de Irán a la operación militar conjunta de Israel y Estados Unidos no se ha hecho esperar. Tras confirmarse la muerte del ayatolá Jameneí en los bombardeos, Teherán ha atacado diversas bases militares estadounidenses en Oriente Próximo. El país norteamericano tiene entre 40.000 y 50.000 efectivos desplegados en la zona.
FOTO: U.S. Navy/Handout via REUTERS
Es el momento clave de la operación que Estados Unidos ha bautizado como 'Furia Épica', el ataque del ejército israelí a la residencia del ayatolá Alí Jamenéi. Durante meses, Washington y Tel Aviv han planificado la estrategia de esta operación conjunta en Irán. Un ataque que, lejos de centrarse en instalaciones nucleares, tenía como objetivo derrocar el núcleo de poder de Irán. El factor sorpresa y el juego psicológico han sido clave en este operativo.
FOTO: Daniel Torok/The White House via AP
- TVE habla con algunos de los cerca de 10.000 iraníes que viven en España
- Aunque han recibido la noticia con cierta alegría, también muestran cautela y preocupación por los suyos
- DIRECTO: sigue la última hora de los ataques de EE.UU. e Israel a Irán
Se han enterado por los medios de comunicación y por llamadas o contactos de sus familiares en Irán. Así han vivido muchos iraníes en España los ataques de Estados Unidos e Israel al país de los ayatolás, entre la alegría y la cautela.
El Ministerio de Exteriores calcula que hay 30.000 españoles repartidos por Oriente Medio. Muchos están en países que están sufriendo las consecuencias en modo de ataques de la operación de Estados Unidos e Israel contra Irán. Una operación que ha obligado a cerrar algunos espacios aéreos.
- Acusa al Gobierno de "poner en riesgo" los intereses de España y de "callar" ante la represión iraní
- El Ejecutivo llama a una desescalada y rechaza la actuación "unilateral" de EE.UU. e Israel en Irán
- DIRECTO: sigue la última hora de los ataques de EE.UU. e Israel a Irán
No es fácil ser oposición cuando el régimen mata o encarcela a todo el que discrepa. Por eso en Irán la mayoría de los disidentes están fuera, en el exilio. Eso, a su vez, les aleja de su pueblo. En esa difícil dinámica, los distintos grupos tratan de liderar un cambio que no termina de llegar.
Hanif Asyabani: "Sí que puede ser el momento del cambio del régimen, pero eso no es automático, tenemos que luchar y hay todavía un camino por andar". Habla desde Bruselas, allí trata de explicar a Europa que su presión sobre Irán suma, y mucho. Forma parte del Consejo Nacional de Resistencia iraní, que lidera una mujer: Marian Rajavi. Tienen grupos de resistencia dentro del país, grupos de jóvenes de entre 18 y 30 años en cada barrio.
Esa es una de las diferencias con la otra cabeza visible de la oposición. Reza Pahlavi es el heredero, el hijo del último sah iraní. Vive en Estados Unidos y apuesta por la intervención exterior para lograr que el ayatolá caiga. Su nombre ha cobrado fuerza con las protestas y él ya ha dejado claro que está dispuesto a volver, dice que es el único que garantiza una transición estable. El reinado de su padre no fue ajeno a la corrupción o a las violaciones de derechos humanos. Pero en un Irán con una población mayoritariamente joven, pesa más el desgaste de casi medio siglo de revolución islámica que los desmanes del último sah.
Hay más grupos disidentes, pero ninguno con un liderazgo contundente. En ese contexto, la oposición sí coincide en algo: que el régimen iraní está más débil que nunca y el cambio, más cerca.
Hasta que nombren a un sucesor del fallecido Alí Jameneí, hay tres hombres que llevarán las riendas de Irán. Son el presidente, el jefe del Poder Judicial y el representante de los clérigos: el ayatolá Arafi, de 67 años, forma parte del organismo que desempeñará las funciones del líder supremo.
"Es un tipo alineado con la línea dura del régimen, un miembro del círculo de confianza del líder supremo, una persona que le ha representado en diversas instituciones educativas y luego, sobre todo, había ocupado hasta este momento cargos tanto en el Consejo de Guardianes como en la Asamblea de Expertos", explica Ángeles Espinosal, excorresponsal de El País en Irán.
Está compuesta por 88 clérigos que designan al líder supremo. Son elegidos en las urnas, la última vez en 2024, aunque —como siempre en Irán— con filtro previo: solo permiten presentarse a los leales al régimen. Es un proceso opaco, solo hay un precedente, en el 89, entonces nombraron a Jameneí aunque no cumplía los requisitos religiosos que marcaba la constitución.
"Lo que ocurrió cuando murió Jomeini y se puso encima de la mesa al candidato Jameneí buscaba la estabilidad y la continuidad de la República Islámica. Ahora bien, ahora estamos en un escenario de supervivencia y en la supervivencia los Pasdarán van a reclamar su poder", señala el analista Daniel Bashandeh.
Los pasdarán, la Guardia Revolucionaria, han ido ganando influencia en las últimas décadas hasta controlar el poder militar, económico y político de Irán. Por eso el escenario es muy diferente ahora. También porque el régimen está más cuestionado que nunca por su propia población. La teocracia intenta sobrevivir mientras Estados Unidos e Israel se muestran implacables.
Foto: EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH
Celebraciones y derribo de estatuas del régimen frente a escenas de duelo y clamor de venganza. Así de divididos han reaccionado los iraníes ante la muerte del hombre que ha dirigido su país durante casi 40 años.
Entre lágrimas confirmaban su muerte en la televisión oficial. Medios estadounidenses revelan más detalles del ataque: la CIA localizó una reunión de Jameneí el sábado por la mañana e Israel apretó el gatillo. En el bombardeo mataron también a la hija, la nieta y el yerno del líder supremo.
El Ejército israelí dice haber eliminado a 40 altos cargos iraníes, incluidos el jefe del Estado Mayor, el ministro de Defensa, el comandante de la Guardia Revolucionaria o el responsable de inteligencia.
El régimen iraní anuncia 40 días de luto y promete represalias. Si lo hacen, Donald Trump amenaza con una respuesta militar sin precedentes.
Aunque la mayoría son interceptados, misiles y drones de Irán siguen golpeando la región. Esta es la destrucción que dejan en un barrio de Tel Aviv. Además de Israel, ha habido explosiones en ciudades como Riad, Doha y Dubái. Emiratos confirma varios muertos y decenas de heridos. Según el régimen iraní, han golpeado 27 bases americanas en la región. Los daños, insiste el Pentágono, son mínimos.
El secretario general de la ONU pide el cese inmediato de las hostilidades. Anoche, ante el Consejo de Seguridad, Irán denunció agresión y crímenes de guerra por parte de Israel y Estados Unidos, que defienden su actuación. China y Rusia condenan el golpe, pero no parecen dispuestos a una implicación directa.
Foto: EFE/EPA/ABIR SULTAN
- El primer ministro israelí no ocultaba sus planes de acabar con la vida de "tirano despiadado"
- Israel acumula una lista de "asesinatos selectivos" contra la cúpula de Hamás y Hizbulá
Los expertos esperan una subida del precio del petróleo inmediata. Sería un efecto puntual y volvería donde está de forma muy rápida. Pero para que esto sea así deben pasar varias cosas: que el conflicto no escale más, que no se vean afectadas las instalaciones petroleras y que no impacte en el Estrecho de Ormuz, controlado en parte por Irán.
Pero esa subida del petróleo tendría un efecto dominó. Afectaría a los costes de producción de otros bienes, al transporte, el turismo. No hay que olvidar que por el Estrecho de Ormuz pasan muchas exportaciones de gas natural licuado.
Según lo que vaya pasando, las consecuencias económicas como inflación o estancamiento pueden ser muy graves.
Foto: Dado Ruvic/Illustration/REUTERS
- La tensión geopolítica ofrece un clima de inestabilidad en toda la región
- España y Argentina debían cruzarse en Lusail el 27 de marzo