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Los disturbios han dejado saqueos, comercios destrozados y un importante patrimonio histórico quemado en Francia. Para intentar controlar esta violencia, el Gobierno francés ha ordenado toques de queda parciales en varias ciudades. El Ejecutivo del primer ministro Sébastien Lecornu asegura que trabaja para "proteger" las elecciones presidenciales de 2027, ante lo que considera un movimiento de extrema izquierda que quiere generar una desestabilización profunda para cambiar el calendario e impedir la votación.

Foto: Mohamed Badra/EFE/EPA

Las calles de Francia se han convertido en la escenificación del descontento social a pocos meses de las elecciones presidenciales que celebrarán su primera vuelta en abril. Hemos visto violentas protestas durante todo el fin de semana y cómo grupos de encapuchados han incendiado mobiliario urbano, reventado escaparates y asaltado centros comerciales y provocado cientos de millones en pérdidas. El presidente Enmanuel Macron atribuye los disturbios a "actos de la extrema izquierda" mientras la oposición intenta sacar rédito del descontento. Hablamos de las protestas más violentas que ha vivido el país en años mientras los analistas hablan de un gobierno paralizado y con grandes problemas para canalizar el malestar de la ciudadanía.

Las ciudades francesas intentan limpiar sus calles después de los disturbios de la víspera. Un cascarón humeante es lo que queda del histórico Ayuntamiento de Limoges.

El alcalde de París se ha reunido con los comerciantes para evaluar los daños. Hay calles arrasadas, coches quemados, pedazos de adoquín y escaparates tapiados. Más de un millar de locales desvalijados. En Marsella se contabilizaron 30.000 saqueadores en una sola jornada, según la policía.

Las fuerzas del orden elevan a 2.000 los detenidos y a 600 los agentes y bomberos heridos.

Alcaldes de distintas ciudades coinciden: el dispositivo policial no ha sido suficiente. "La policía nacional luchó con gran tenacidad, pero carecía de los recursos necesarios", denuncia el alcalde de Limoges.

El presidente de la República ha dado un discurso a la nación tras celebrar con el Gobierno una reunión de crisis. La oposición, a izquierda y derecha, lanza duras críticas a Macron. Un clima político tenso con la mirada ya puesta en las presidenciales de 2027.

Foto: EPA/MOHAMMED BADRA/EFE — Edificio vandalizado en París

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se ha dirigido este domingo a los franceses tras los graves disturbios de la víspera y ha dicho que "los que han intentado hacer caer la República tendrán que responder por ello". Macron ha instado a los partidos políticos y a los sindicatos a condenar "sin ambigüedad" los actos violentos registrados durante las protestas y afirmó que Francia "necesita orden" y no una escalada de las tensiones.

FOTO: Ludovic MARIN / AFP

"Tiznado por el humo, en el Ayuntamiento de Limoges ha sobrevivido un medallón con la efigie de Vergniaud, el orador de la Revolución Francesa, oriundo de esa ciudad, que lanzó la proclama: "La Patria está en peligro". Y, como era girondino, vamos, moderado, instaba a los franceses a velar por la seguridad de las personas y los bienes".

La furia de los manifestantes incendia las calles de Francia. Las protestas han derivado en disturbios, actos de vandalismo y saqueos. ¿Qué hay detrás de tanto malestar?

La falta de profesores y recursos en las aulas ha sido el detonante. Pero a las reivindicaciones estudiantiles, se suman la pérdida de poder adquisitivo y el deterioro de los servicios públicos. Una presión social que choca con las dificultades del Estado para contener su deuda.

La crisis económica agrava la fractura política. A pocos meses de las presidenciales, el centro pierde terreno frente a los extremos, que aspiran a capitalizar el descontento.

Foto: MOHAMMED BADRA/EFE

Las llamas ha devorado el Ayuntamiento de Limoges, monumento del siglo XIX asaltado y vandalizado. Ha ocurrido también en una oficina de turismo de Lyon. El fuego ha prendido en todo el país. Comercios, mobiliario urbano y vehículos ardiendo en Marsella, Toulouse, Lile...

En París, la Plaza de la República ha amanecido como una zona de guerra. Ayer la veíamos envuelta en una densa columna de humo.

Casi un millón de personas salieron a la calle en 500 puntos del país, según los organizadores. Estudiantes, funcionarios y Chalecos Amarillos convocados por redes sociales y unidos por el descontento social ante el alto coste de la vida.

La policía ha empleado pelotas de goma, gases lacrimógenos y cañones de agua. Hay medio millar de agentes y bomberos heridos.

El llamamiento a la calma de Emmanuel Macron no sirvió de nada. El ministro del Interior confirma 1.800 detenidos. Hay cientos de millones de euros en daños en comercios.

Foto: MOHAMMED BADRA/EFE — Plaza de la República, París

Francia hace balance de daños tras las protestas del sábado, que se saldaron con más de 1.800 detenidos y medio millar de heridos. Las calles de las principales ciudades del país muestran hoy un panorama desolador con coches quemados, escaparates rotos y tiendas saqueadas en las protestas más violentas.

FOTO: AP Photo/Emma Da Silva

La oficina de turismo de Lyon arde, un grupo de manifestantes irrumpe en el ayuntamiento de Marsella. Incidentes también en Toulouse y Lile. Francia ha vivido una nueva jornada de protestas en las calles que ha reunido a más de 800.000 personas en todo el país, según el recuento final de los organizadores.

Hay centenares de detenidos y hoy otro manifestante ha sufrido la amputación de una mano a causa de una granada policial. El ministro del Interior ha asegurado que harán lo posible para encontrar a los autores de la violencia. Y el Primer Ministro ha dicho que no se dejará intimidar por los altercados.

Además de estas violentan protestas ha habido marchas pacíficas a las que se han unido agricultores, funcionarios y sindicatos que, junto a los estudiantes que comenzaron las movilizaciones, protestan por el alto coste de la vida.

Francia vive una jornada de alta tensión en las calles por el descontento popular ante el coste de la vida. A los estudiantes se han sumado hoy agricultores, funcionarios o chalecos amarillos. Hay protestas en París y ciudades de todo el país que dejan cargas policiales y decenas de detenidos.

FOTO: Jeff PACHOUD / AFP

Nos vamos hasta América Latina para analizar un fenómeno cada vez más popular entre los países de la región: construir megacárceles. Los compañeros de Hora América han hablado con el politólogo especializado en violencia y pandillas y profesor de Criminología en la Universidad Internacional de Florida, José Miguel Cruz, para analizar el funcionamiento de estas prisiones.

Después analizaremos la revuelta estudiantil en Francia. Allí, miles de estudiantes protestan desde mediados de septiembre para exigir mejoras educativas, renovar los centros y aumentar la cuantía de las becas. En el programa Europa abierta, el analista político Benoît Pellistrandi ha abordado las consecuencias de estas manifestaciones en el clima político del país galo.

Terminamos hablando de cine, concretamente, sobre la exposición de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en honor al guionista riojano Rafael Azcona y coincidiendo con el centenario de su nacimiento.

La recomendación musical del programa esta vez viene de la mano del grupo murciano Maestro Espada, que termina su gira en Valencia a comienzos de noviembre.

#YaTDigo - Semanas de protestas de los estudiantes en Francia, que han incendiado las calles para exigir más financiación de la educación. Estos días esas protestas vuelven a intensificarse ante la presentación de los presupuestos para el 2027 del primer ministro Sébastien Lecornu. Y los ‘chalecos amarillos’ anuncian que se sumarán a las movilizaciones.

Detrás de este malestar hay un deterioro continuo de los recursos destinados a la educación, que comenzó hace décadas.

Nos lo cuenta @el.gabaxo

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#Noticias #francia #educacion #estudiantes

Las protestas estudiantiles en Francia pierden fuerza en los institutos, con unos 150 centros cerrados este viernes, la cifra más baja en casi dos semanas. Sin embargo, los estudiantes mantienen la movilización y rechazan por insuficiente el anuncio del Gobierno de incorporar de urgencia 3.000 profesores sustitutos.

La tensión sigue también en las calles. Las organizaciones estudiantiles han convocado una nueva huelga para el 13 de octubre. Al mismo tiempo, crece la polémica por la actuación policial en las manifestaciones. El Ministerio del Interior francés cifra en 48 los agentes heridos y en cerca de 7.000 los detenidos desde el inicio de las protestas.

Fotografía: Julien Mattia / Le Pictorium via Z / DPA

Francia ha vivido una nueva jornada de protestas estudiantiles salpicadas por enfrentamientos entre policía y manifestantes, al tiempo que el Gobierno francés ultima las respuestas concretas para aplacar la revuelta, como la llegada a las aulas de 3.000 profesores suplentes de aquí al próximo martes.

Las reclamaciones son universales: una mejoría del sistema educativo, que consideran saturado y con poco personal, mediante una mayor contratación de profesores. En los centros públicos, el 70% de las aulas tiene más de 30 alumnos, a causa del aumento de la fertilidad que vive el país en las últimas dos décadas.

FOTOGRAFÍA: Julien Mattia/Le Pictorium via ZUMA Press/dpa via Z / DPA