Los disturbios han dejado saqueos, comercios destrozados y un importante patrimonio histórico quemado en Francia. Para intentar controlar esta violencia, el Gobierno francés ha ordenado toques de queda parciales en varias ciudades. El Ejecutivo del primer ministro Sébastien Lecornu asegura que trabaja para "proteger" las elecciones presidenciales de 2027, ante lo que considera un movimiento de extrema izquierda que quiere generar una desestabilización profunda para cambiar el calendario e impedir la votación.
Foto: Mohamed Badra/EFE/EPA