arriba Ir arriba

El Alto Comisionado para la Paz de ColombiaSergio Jaramillo, cree que el acuerdo definitivo de paz con las FARC está "en la fase final". "Sería perfectamente posible terminar en los próximos meses si hay una decisión" por parte de la guerrilla, ha explicado en una entrevista en Los desayunos de TVE.

A la pregunta de si sería posible que dicho anuncio se produjera antes del verano, Jaramillo ha respondido con un "perfectamente".

Jaramillo ha hablado también del proceso de negociación abierto recientemente con el Ejército de Liberación Nacional (ELN). "Son organizaciones diferentes", ha advertido, aunque el avance en el proceso con las FARC puede beneficiar a las conversaciones con el ELN.

El alto comisionado ha reconocido que hay críticas y cautelas ante el proceso en la sociedad Colombiana. "En el momento que lleguemos a un acuerdo va a haber un cambio de 180 grados en la actitud de las personas", ha manifestado.

El Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado la creación de una misión política que ayude a supervisar el alto el fuego definitivo negociado entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Por unanimidad, los quince miembros del Consejo han adoptado una resolución en la que encargan al secretario general, Ban Ki-moon, que inicie "inmediatamente" los preparativos para poner en marcha ese operativo, que tendrá un mandato inicial de 12 meses. El secretario general deberá presentar al máximo órgano de decisión de Naciones Unidas los detalles de esa misión como muy tarde en los 30 días siguientes a la firma definitiva del acuerdo de paz.

Héctor Albeidis Arboleda, más conocido como el enfermero o el médico. Tiene 40 años, es de Colombia y es excombatiente de las FARC. Estaba en busca y captura por Interpol. La policía nacional lo ha detenido en Madrid, donde se había asentado huyendo de la Justicia colombiana. Habría sido responsable entre 1998 y 2000 de más de 500 abortos forzados practicados a 150 guerrilleras de los frentes 47 y 9 en su mayoría para, según el Fiscal General colombiano, Eduardo Montealegre, no perder a la mujer combatiente como instrumento de guerra.