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En Turquía, continúan las consecuencias tras el intento de golpe de Estado del viernes. Ya son 7.500 los detenidos, entre militares, jueces y policías, por su presunta participación en la conspiración. La cifra de fallecidos asciende a 232. El presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, insiste en recuperar la pena de muerte para castigar a los implicados, a pesar de las advertencias de la comunidad internacional. Las advertencias de la comunidad internacional al Gobierno turco llegan desde distintos frentes. Estados Unidos ha pedido a Ankara que, como el resto de países de la OTAN, respete la democracia. Desde Europea le recuerdan a Turquía que si finalmente recupera la pena de muerte, perderá toda posibilidad de formar parte de la Unión (19/07/16).

Un joven refugiado afgano, armado con un hacha y un cuchillo, ha atacado a los pasajeros de un tren regional en Alemania y ha dejado al menos a cuatro personas heridas, tres de ellas en estado crítico. La agresión se ha producido sobre las 21:00 horas en un tren regional que cubría el trayecto entre la pequeña localidad de Treuchtlingen, en el centro-oeste de Baviera, y la ciudad de Wurzburgo.

El ministro del Interior de Baviera, Joachim Herrmann, ha afirmado que el atacante, un afgano de 17 años, ha sido abatido al abandonar el tren. El joven se encontraba en Alemania como solicitante de asilo y vivía actualmente con una familia de acogida en Ochsenfurt, pequeña localidad situada a unos veinte kilómetros de Wurzburgo.

La Unión Europea ha advertido este lunes a Turquía de que la reintroducción de la pena de muerte sugerida por el Gobierno turco tras el fallido golpe militar del pasado viernes le excluiría como futuro miembro del club comunitario, un aviso que se ha unido al de otros organismo, como la OTAN, para que respete la democracia y los procedimientos judiciales en los procesos contra los supuestos responsables del levantamiento.

El Gobierno de Turquía ha suspendido las vacaciones de los funcionarios hasta nueva orden y les ha restringido los viajes al extranjero, según publica el boletín oficial turco, mientras prosiguen las purgas contra los supuestos participantes en el golpe militar fallido: el primer ministro, Binali Yildirim, ha informado en un discurso televisado de que hasta el momento han sido detenidas más de 7.500 personas, entre ellas unos 6.000 militares, 100 policías, 755 jueces y fiscales, así como 650 civiles.

La unidad ante el terrorismo en Francia está en quiebra. Hay una creciente ola de descontento popular después de tres matanzas en año y medio y, según un sondeo que publica Le Figaro, ocho de cada 10 franceses desconfían de la política antiterrorista del gobierno. La mayoría ve insuficientes los medios policiales y jurídicos puestos en marcha para vigilar y detener a sospechosos de actividades terroristas.

En Francia, nunca antes del atentado de Niza se habían escuchado tantas críticas hacia el gobierno, desde la derecha y la extrema derecha. En el tercer y último día de luto oficial, Francois Hollande ha vuelto a presidir una nueva reunión del Consejo de Defensa y Seguridad. En la ciudad francesa, una impresionante marea humana, emocionada, recuerda a las 84 personas que perdieron la vida (18/07/16).

Tayip Erdogan afirmó que el golpe de estado era un regalo de Dios que serviría para limpiar el ejército, y está llevando a cabo lo que prometió, cuando en la madrugada del sábado aterrizaba en Estambul, para hacer frente a los militantes sublevados. Hay 103 generales y almirantes detenidos, que se suman a los más de 7.000 soldados, policías, jueces y civiles arrestados desde el viernes por su supuesta relación con el fallido golpe militar. Desde el primero momento, el presidente denunció que los golpistas recibían órdenes desde los Estados Unidos, de Fetulah Gulem. Este partidario del Islám moderado, este millonario, que se autoexilió en Pensilvania, mantiene una gran influencia sobre grandes sectores de la sociedad turca, y pese a condenar el golpe de estado, el gobierno turco insiste en pedir su extradición a Washington. Tres días después de la rebelión militar, el liderazgo de Erdogan se ha engrandecido, y sus rivales, dicen que está aprovechando la situación para cimentar aún más su autoritarismo en un sistema democrático cada vez más cuestionado por la comunidad internacional (18/07/16).

Cerca de 300 personas han muerto en Turquía a raíz del fallido golpe de Estado del viernes. Hay además 1.400 heridos y más de 6 mil detenidos. En Estados Unidos y Europa temen que el presidente Erdogan esté utilizando los efectos del golpe para hacer una limpieza militar, policial y judicial.