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El primer ministro de Irak, Haidar al Abadi, ha anunciado el final de la guerra contra el Estado Islámico (EI) después de que el Ejército se hiciera con el control de toda la frontera con Siria, el último reducto que el grupo terrorista yihadista mantenía en el país. El subcomandante de las fuerzas iraquíes conjuntas Abdelamir Yarala ha anunciado la recuperación de los últimos territorios que los yihadistas controlaban junto a la frontera siria, en las provincias occidentales de Nínive y Al Anbar, con lo que retomaron el control de 90 pueblos y más de 16.000 kilómetros cuadrados.

Albukamal era el último gran feudo urbano que quedaba en manos de los yihadistas del estado islámico en Siria, en la frontera con Irak. Tropas sirias y aliadas lograron recuperar su control hace unos días y liberar a decenas de civiles. Ahora Siria y sus aliados Rusia e Irán empiezan a lanzar mensajes sobre el inminente final de las operaciones militares y afirman que el estado islámico apenas da sus últimos coletazos. Aunque este analista político advierte de que muchos yihadistas huyeron y pueden reagruparse en otras zonas, incluso en el area rural de Damasco. Es esta zona, en concreto Guta, una de las que más preocupa a Naciones Unidas. En su último informe señala bombardeos intensos a diario y decenas de víctimas civiles. Y a los mensajes triunfalistas la ONU alerta que en el séptimo año de guerra, el éxodo continúa y siete de cada 10 sirios necesitan asistencia humanitaria.

El nuevo gobernador de la provincia septentrional iraquí de Kirkuk, Rakan Said, ha anunciado el hallazgo de varias fosas comunes con más de 400 cadáveres en la comarca de Al Hauiya, liberada de los terroristas del grupo Estado Islámico (EI) el pasado octubre. Las fosas fueron encontradas en la antigua base militar estadounidense de Al Bakara, que fue empleada por los yihadistas para sus ejecuciones extrajudiciales, según unas declaraciones de Said recogidas por varios medios iraquíes.

La Policía Nacional ha anunciado este miércoles la detención en Ceuta de un hombre de 28 años y nacionalidad española presuntamente integrado en una red de captación, adoctrinamiento y reclutamiento para el Estado Islámico (EI).

El Ministerio del Interior ha detallado en su nota que el detenido es "responsable de distribuir y transmitir material de los canales oficiales de la organización terrorista". Según Interior, la red era "potencialmente peligrosa por la vinculación de sus miembros con yihadistas alistados en las filas de DAESH [acrónimo en árabe del EI] en territorio sirio y por su profunda influencia en jóvenes asentados en el barrio de El Príncipe de Ceuta".

El detenido presuntamente distribuía vídeos con amenazas y en los que se ensalzaba a los combatientes fallecidos como mártires, además actuaba como adoctrinador de integrantes para que adquiriesen una cada vez mayor compromiso con el Estado Islámico proporcionándoles información para desplazarse a zona de conflicto o alentándoles a cometer atentados terroristas en sus lugares de residencia.

Además, siempre según interior, el detenido está vinculado con numerosos yihadistas españoles desplazados a territorio sirio y fallecidos en zona de conflicto. El Ministerio considera que el detenido formaba parte de una red de captación, adoctrinamiento y reclutamiento de nuevos miembros a la yihad violenta radicada en el barrio de El Príncipe de Ceuta y que ha sido desarticulada en varias fases desde febrero de 2016 con un total de 10 detenidos.

Las autoridades de Siria han proclamado este viernes la reconquista total de la ciudad de Deir el Zor de manos del grupo terrorista Estado Islámico, que pierde así la última gran población que mantenía bajo su control en territorio sirio, si bien conserva algunos reductos a uno y otro lado de la frontera con Irak. Deir el Zor, situada en la orilla occidental del río Éufrates, es la ciudad más grande y más importante del este de Siria, además del principal centro de producción de petróleo del país. Su pérdida, apenas tres semanas después de la caída de Raqqa, la capital del autoproclamado califato, representa un nuevo golpe para los yihadistas, que ven como se esfuman las conquistas que lograron en 2014.

El grupo terrorista Estado Islámico ha sido expulsado este martes, tras meses de combates, de la ciudad siria de Raqqa, su principal bastión y capital de su autoproclamado califato, según han anunciado las milicias kurdas y árabes agrupadas en las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), que reconocen, con todo, que aún quedan algunos combatientes yihadistas en las calles.