Después de 86 días escuchando de todas las formas posibles al volcán de Cumbre Vieja, los palmeros han visto como de repente ni explosiona, ni ruge ni hace ningún tipo de ruido. Una circunstancia que causa alegría y sorpresa al mismo tiempo entre los vecinos. Este miércoles, por primera vez, los científicos del Involcan se ha podido asomar directamente a la boca más activa del volcán. Lleva más de un día sin actividad: no hay tremor, ni deformación del terreno, apenas emite dióxido de azufre y todo apunta a que se habría apagado, aunque los expertos son cautos y piden esperar unos días para confirmarlo.
Foto: AFP / JORGE GUERRERO