arriba Ir arriba

Christopher Steele, de 52 años, un ex espía del servicio secreto británico, MI6, es el presunto autor de un informe filtrado que acusa a Donald Trump de actividades inapropiadas, entre ellas haber pasado una noche con prostitutas en el Hotel Ritz de Moscú, así como de probar la intromisión de Moscú en favor de Trump en las elecciones. Las pruebas que acreditan esta acusación habrían sido obtenidas por los servicios secretos rusos a su vez, y reunidas posteriormente por Steel. El espía es uno de los fundadores de la compañía de investigación Orbis Business Intelligence Ltd, con sede en la capital británica.

El miércoles, el diario Wall Street Journal filtró la identidad de Steel, tras lo cual el ex expía ha desaparecido de su casa en Surrey. Steel "está aterrorizado por su seguridad", afirma el diario británico The Daily Telegraph que ha entrevistado a su socio empresarial, quien ha refusado dar detalles sobre su paradero. El documento de 35 páginas, publicado por la cadena estadounidense CNN el martes, ha caido como una bomba en el panorama post electoral estadounidense, muy sensibilizado tras las denuncias por parte de la inteligencia de EE.UU. de la intromisión de espías rusos en las elecciones presidenciales para favorecer a Trump. Como "un montón de basura", calificó la información publicada por CNN el magnate en su primera rueda de prensa ante los medios tras la victoria. Y mientras lo hacía, recriminó al corresponsal de la cadena negándole la palabra.

Donald Trump ha negado la palabra a un periodista de la CNN en su primera rueda de prensa como presidente electo, que ofreció este miércoles. El magnate se ha negado a admitir preguntas de Jim Acosta, corresponsal de la cadena en la Casa Blanca. "Vuestro medio es horrible. Inventáis noticias", le ha dicho.

Trump ha tildado de "basura" las informaciones que aseguran que Rusia posee información comprometedora que podría usar contra él.

Pese a que ha reconocido que Rusia, entre otros países, puede estar detrás del hackeo de correos del Partido Demócrata durante la campaña electoral, Trump ha negado una y otra vez cualquier vinculación o conflicto de intereses con Moscú.

La sombra del espionaje ruso ha planeado este miércoles sobre la primera rueda de prensa que Donald Trump ofrecía como presidente electo de Estados Unidos, una comparecencia en la que Trump ha negado una y otra vez cualquier vinculación o conflicto de intereses con Rusia y ha repartido culpas sobre los ataques informáticos durante las elecciones que las agencias de inteligencia estadounidenses atribuyen a Moscú, al dejar caer que China y "otros países" también lanzan cibertataques contra intereses estadounidenses.

"Sobre el hackeo, creo que fue Rusia", ha admitido Trump ante las preguntas de los periodistas, la primera ocasión en la que reconoce la responsabilidad rusa en los ciberataques. Trump ha avanzado que el próximo director de la CIA, Mike Pompeo, elaborará en 90 días un informe sobre los ataques informáticos para poner en marcha un plan que frene el pirateo. "Rusia va a respetar mucho más a nuestro país cuando yo lo lidere. No tendría que haberlo hecho y creo que no lo volverá a hacer. Pero no es solo Rusia: China pirateó 22 millones de cuentas", ha asegurado el presidente electo, que también ha acusado a los demócratas que propiciar el pirateo que sufrieron antes de su convención, al no protegerse adecuadamente.

Pese a que Trump ha iniciado su comparecencia intentando centrarse en sus propuestas económicas y ha llegado a prometer que será "el mayor productor de empleo que Dios ha creado nunca", las cuestiones en torno al espionaje ruso han dominado la rueda de prensa, no solo por los ataques informáticos perpetrados durante las elecciones presidenciales, sino también por la advertencia que, según han publicado varios estadounidenses, las agencias de inteligencia habrían trasladado al presidente electo sobre la posibilidad de que Moscú tenga información comprometedora sobre él.

En su primera rueda de prensa tras la victoria, el presidente electo, Donald Trump, se ha referido a la controversia sobre los ciberataques desde Rusia denunciados por la inteligencia estadounidense y ha reconocido que estas intromisiones se han producido. También se ha lamentado: "Todo el mundo nos 'hackea', incluyendo a Rusia y China". No obstante, el presidente electo y magnate ha afirmado que tales ataques ya no se producen desde Moscú, que no hay vuelta atrás y que con él EE.UU. será "más respetado".

En su primera rueda de prensa tras la victoria electoral, el presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump ha aludido este miércoles a prácticamente todos los temas candentes desde la campaña, entre ellos el del polémico muro que pretende construir en la frontera con México. "Vamos a construir el muro", ha afirmado. Apunta que el trámite se negociará con México y se contará con la aprobación de varias agencias. "No me apetece esperar un año. Ya sea con impuestos o pagos. México va a pegar por el muro", ha insistido. En un tono de sorna que ha presidido una parte de sys declaraciones, Trump ha afirmado: "Tengo amigos mexicanos, son buena gente. No les culpo por aprovecharse de EE.UU.".

El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, ha reconocido este miércoles que Rusia estuvo detrás de los ciberataques realizados en el proceso electoral que culminó con los comicios del 8 de noviembre. "'Hackear' es malo, no tendría que haber ocurrido", afirmó Trump en una rueda de prensa en Nueva York, refiriéndose a los informes de inteligencia que indican que los ataques cibernéticos rusos pudieron beneficiar al aspirante presidencial republicano.

En su primera rueda de prensa tras la victoria electoral, el presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, se ha referido a la crisis de los ciberataques que los servicios de inteligencia estadounidenses han achacado a Rusia y a las acusaciones de su presunta amistad con Putin. Trump ha dicho con sorna: "¿Alguien se cre que Hillary Clinton sería más dura con Putin que yo?".

Adiós a Barack Obama. El 44º presidente de Estados Unidos se ha despedido este martes desde Chicago, la ciudad que lo vio nacer como político, con un discurso en el que ha asegurado que el país es "mejor y más fuerte" que hace ocho años cuando llegó a la Casa Blanca. El mandatario, que cederá el testigo el próximo 20 de enero a Donald Trump, ha resumido alguno de los hitos de su mandato, como el acercamiento a Cuba o la recuperación económica, pero también ha alertado sobre el racismo, "una fuerza que todavía divide", el cambio climático o las amenazas a la democracia.

"Yes we can, yes we did (Sí podemos, sí pudimos)". Así ha cerrado Obama su último discurso como presidente de EE.UU, en el que ha repasado los grandes hitos que ha conseguido desde que llegó al poder en 2008. Desde la recuperación de la crisis económica, la apertura de un nuevo capítulo en las relaciones diplomáticas con Cubael matrimonio gayel acuerdo nuclear con Iránla muerte de Osama Bin Laden hasta la reforma sanitaria, el conocido Obamacare.

El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, firmará varias órdenes ejecutivas en su primer día en la Casa Blanca, el próximo 20 de enero, para iniciar el desmantelamiento de la reforma sanitaria del mandatario saliente, Barack Obama, conocida como "Obamacare". Así lo ha asegurado el vicepresidente electo, Mike Pence, en una reunión este miércoles con legisladores republicanos en el Capitolio. El movimiento podría dejar sin seguro médico a decenas de millones de estadounidenses que pudieron acceder al mismo tras la entrada en vigor de la ley. "Derogar y reemplazar el Obamacare" será la primera acción del nuevo Congreso, ha afirmado Pence.

En una rueda de prensa tras esa reunión, Pence ha detallado que Trump tomará acciones contra el Obamacare desde su "primer día" en el Despacho Oval, con la firma de varias órdenes ejecutivas. Obama también estuvo este miércoles en el Capitolio para reunirse con congresistas demócratas con el objetivo de diseñar una estrategia con vistas a proteger su reforma sanitaria. Según el senador demócrata Charles Schumer, esta derogación podría empujar al "caos" el mercado de seguros sanitarios.

Donald Trump nombrará este martes a Rex Tillerson, máximo ejecutivo de la petrolera estadounidense ExxonMobil, como su candiato a ocupar la Secretaría de Estado.

Así lo recogen los medios de comunicación estadounidenses, que citan fuentes del equipo de transición del presidente electo. El anuncio oficial se espera a primera hora de este martes, hora local.

Como jefe de ExxonMobile, una de las empresas más fuertes de EE.UU., Tillerson tiene contactos en todo el mundo, también en Rusia.

Allí ha cruzado intereses con la petrolera estatal, Rosneft, y en el proceso ha tratado varias veces de manera personal con el presidente, Vladimir Putin.

La elección del nuevo secretario de Estado es una de las más esperadas y la que ha provocado más especulaciones. El excandidato republicano Mitt Romney y el exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani eran otros de los posibles candidatos.