arriba Ir arriba

Cuando comenzó, hace ya más de 5 años, la revuelta popular contra el régimen sirio que ha derivado en una cruenta guerra civil, mucha gente que vivía en las zonas controladas por los rebeldes creyó que por fin se iba a librar de la brutal dictadura de Bashar al Assad. Pero la realidad es muy distinta. La guerra está enconada, y en las zonas del norte del país controladas por esos grupos armados de oposición, como Alepo o Idleb, también se vive bajo prácticas dictatoriales. Un informe publicado este martes por Amnistía Internacional documenta una aterradora oleada de secuestros, torturas y ejecuciones sumarias. Esos grupos, dice la organización, cometen con impunidad crímenes de guerra y otras violaciones del derecho internacional humanitario.

La violencia sexual contra las mujeres es una práctica habitual durante el arresto y el interrogatorio en las cárceles mexicanas. Así lo denuncia Amnistía Internacional, que ha recabado hasta 100 testimonios de víctimas que aseguran haber sufrido abusos psicológicos o acoso sexual por parte de las fuerzas de seguridad como método para obtener confesiones. Las 100 mujeres entrevistadas aseguran haber padecido algún tipo de abuso. 72 de ellas reconocer haber sido abusadas sexualmente y 33 haber sido violadas. Hasta 66 denunciaron los hechos ante un juez, en 22 casos se abrieron investigaciones y hasta el momento no se han presentado cargos contra nadie.

Entre los expulsados, una mujer embarazada de ocho meses o tres niños sin sus padres. Cada vez es más difícil escapar de la guerra: las organizaciones humanitarias denuncian que las fuerzas de seguridad turcas han disparado a sirios cuando intentaban cruzar la frontera. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos dice que han matado a 16 personas, entre ellas tres niños. Los que ya están en Turquía tienen cada vez más problemas para registrarse y sin papeles no tienen derecho a ir al médico o a la escuela.

Amnistía Internacional denuncia un "asalto global a las libertades" en su demoledor informe anual. A examen, el estado de los derechos humanos en el mundo. 160 países analizados y en 113 de ellos se han recortado las libertades, o en 61 hay presos de conciencia.

Y esto no es todo. También denuncia que la tortura sigue "rampante" en 122 países y que los grupos armados han renovado su crueldad. Hay 60 millones de personas que huyen de este asalto global a las libertades. El panorama es "desolador" según la organización.

Un millón de refugiados, la mayoría sirios, muchos niños, y ancianos, llamaron en 2015 a nuestras puertas. Amnistía califica de vergonzosa la política "de vallas y miedo" con la que Europa ha respondido a la crisis.

España no escapa a la lupa de Amnistia que habla de política de doble rasero, según sea aquí o ante Naciones Unidas. Entre los retrocesos aquí, el recorte a la libertad de expresión y reunión por la aprobación de la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como "ley mordaza" o la legalización de las expulsiones masivas de inmigrantes en Ceuta y Melilla.