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Ulrich Siegmund es la cara de la AfD en Sajonia-Anhalt. Muy popular en redes, la revista más importante del país lo ha llamado "El hombre más peligroso de Alemania".

Con un discurso muy duro contra la inmigración o con el objetivo de reactivar la economía, Siegmund enfatiza en que quieren recuperar la soberanía nacional y centrarse en Alemania. Todo apunta a que podría rozar la mayoría absoluta.

Alternativa para Alemania desbancaría más de 30 años de gobiernos liderados por los democristianos. La CDU confía en una alta participación porque esa podría ser la clave que decantaría la balanza, ya que así otros partidos podrían entrar en el Parlamento de Magdeburgo.

El sistema electoral alemán está pensado para que los partidos tengan que pactar. Si habrá o no cordón sanitario todavía es una incógnita. La CDU tiene un doble veto: la AfD y La Izquierda, que sería la tercera fuerza.

Los resultados de estas elecciones regionales serán clave para la política nacional alemana, incluso para la figura del canciller Merz, que ha visto caer su popularidad.

Foto: Matthias Schrader/AP Photo — Ulrich Siegmund, candidato de AfD, llega con su mujer a un centro electoral en Tangermuende

En Sajonia-Anhalt ya están abiertos los colegios electorales. Esta región, de unos dos millones de habitantes, aporta el 1,8% del PIB alemán. Todos los sondeos dan la victoria a la ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD). La duda es si conseguirá los apoyos suficientes para gobernar.

La última encuesta publicada por la televisión pública alemana ARD sitúa a AfD en primer lugar con un 42% de apoyo, seguido de la Unión Demócrata Cristiana (CDU, 22%), La Izquierda (11%), el Partido Socialdemócrata de Alemnia (SPD, 8%), Los Verdes (6%), Alianza Sahra Wagenknecht (BSW, 4%) y Partido Liberal Demócrata (FDP, 3%).

FOTO: RONNY HARTMANN / AFP

Toda Alemania tiene la atención dirigida hacia Sajonia-Anhalt, donde la ultraderecha puede arrasar este domingo en las elecciones estatales, según los sondeos, con un mensaje contra la inmigración, el espacio Schengen, el euro, los medios de comunicación o las políticas climáticas.

El canciller Merz dice que una victoria de Alternativa para Alemania haría ingobernable el estado, pero se muestra confiado en que las encuestas no reflejen el resultado final.

Hay campañas para votar tácticamente a favor de los socialdemócratas o los verdes para que no se queden fuera del Parlamento y no allanar así una mayoría absoluta de la ultraderecha.

Foto: Salvador Martínez/EFE — El candidato a primer ministro de Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund

El ultraderechista Ulrich Siegmund sigue exhibiendo con orgullo la portada de Der Spiegel que lo presenta como una amenaza. Está convencido de que los medios que tanto desprecia le están regalando la publicidad necesaria para alcanzar la mayoría absoluta.

Con una imagen joven, afable y cercana, Siegmund se mueve como una estrella y despliega un discurso sencillo y directo.

Sitúa la inmigración en el centro de los problemas, sostiene que los alemanes ya no reconocen su propio país y culpa a la que denomina ideología climática de estar destruyendo la economía.

Hans-Thomas Tillschneider, vicepresidente regional de AfD, avanza que el partido se centrará en la educación, la cultura y la ciencia, competencias de los estados federados.

En Sajonia-Anhalt, la formación está catalogada por los servicios de inteligencia como un caso confirmado de extremismo de derechas.

Merz quedaría así atrapado en una seria disyuntiva: permitir un acuerdo con la Izquierda, en contra de los compromisos de la CDU y con el riesgo de perder todavía más apoyo conservador en las próximas citas electorales de este mismo mes - entre ellas, la de Berlín - o abrir la puerta al primer gobierno de ultraderecha en Alemania en más de 80 años.

Foto: HANNIBAL HANSCHKE / EPA

SEAT no tiene asegurada su continuidad a partir de 2030. Su futuro dependerá de las regulaciones, la demanda y el mercado.

Los trabajadores de SEAT en la fábrica de Martorell (Barcelona) no creen que vaya a desaparecer porque se ven mejor posicionados y más productivos que otras plantas del grupo Volkswagen.

El futuro de SEAT y el del resto del grupo pasan, según la empresa, por el plan de ajuste que reducirá 50.000 empleos y fabricará menos coches y modelos.

Volkswagen busca ganar competitividad frente al automóvil chino, la brusca caída de ventas en Asia y los aranceles estadounidenses. Cuatro plantas de Volkswagen penden de un hilo en Alemania.

FOTO: National Motor Museum /Heritage Images /Getty Images

SEAT nació en 1950 bajo el paraguas de FIAT en una España que quería abandonar la miseria de posguerra.

En 1953, la marca abría su primera fábrica en la zona franca de Barcelona para ensamblar su primer modelo, el 1400. Dos años más tarde, llegaba otro símbolo, el 600, que se convertiría en el coche de las familias y el de los largos viajes a la playa.

La economía española empezó a despegar, con miles de SEAT sobre el asfalto. Se acercaba el fin de la dictadura, en el 75, cuando se diseñó el primer modelo 100% español, el 1200 Sport. En los 80 la casa creó iconos como el Panda y el Ibiza, el más vendido de su historia.

En los 90, Volkswagen tomó el control de la compañía. En el 92, como patrocinador de los Juegos Olímpicos, SEAT presentó su primer modelo eléctrico y, un año más tarde, Juan Carlos I inauguró la planta de Martorell en Barcelona.

La crisis de 2008 inició el declive de la marca; y el último golpe lo ha asestado China con el impulso de sus 100% eléctricos. De momento, SEAT seguirá hasta 2030.

FOTO: GETTY IMAGES

Las autoridades alemanas no bajan la guardia. Después de acusar a Moscú del ataque con drones al aeropuerto de Leipzig, investigan nuevos ataques o sabotajes a sus infraestructuras. Hoy mismo ha habido otro cerca de un empresa armamentística en Múnich.

Según investigaciones periodísticas alemanas, la policía habría identificado a dos sospechosos como autores del atentado fallido en el aeropuerto de Leipzig, un ruso de pasaporte letón y un bielorruso.

"Podría haber sido un desastre", ha dicho el ministro de Exteriores danés Lars Løkke Rasmussen. "Rusia es cada vez más agresiva y hay que reaccionar" ha añadido para posteriormente pedir sanciones más efectivas.

La Unión Europea ya trabaja para restringir los visados a ciudadanos rusos.

En pararelo, Noruega ha incautado un buque ruso en el Ártico para hacer cumplir una reclamación de 3.600 millones de euros de una empresa ucraniana a Moscú por confiscar sus activos al anexionarse Crimea en 2014.

"Es un acto de terrorismo patrocinado por el Estado", ha dicho Vladímir Putin, usando exactamente las mismas palabras que usó ayer contra el Kremlin la jefa de la diplomacia europea Kallas.

El ministro de exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha anunciado el cierre de las tres sedes en Rusia del Instituto Goethe de difusión de la cultura alemana.

Foto: AP

La Unión Europea y la OTAN cierran filas con Alemania después de que el Gobierno de Merz acusara a Rusia de estar detrás del ataque fallido con drones contra el aeropuerto de Leipzig hace un mes.

La jefa de la diplomacia europea no ha dudado en calificarlo de “terrorismo patrocinado por el Estado”. Berlín ha ordenado el cierre del último consulado ruso en el país y ha puesto fin al acuerdo que amparaba la Casa Rusa de Berlín.

Bruselas también ha convocado al representante ruso ante la UE y prepara hasta 1.600 nuevas inclusiones en sus listas de sanciones, dirigidas principalmente contra el complejo militar-industrial de Moscú. Los Veintisiete han mostrado además un amplio respaldo a prohibir la entrada de excombatientes rusos, endurecer los visados turísticos y cerrar las vías utilizadas para eludir las sanciones.

Moscú niega cualquier implicación y acusa a Alemania de fabricar pruebas. La UE y la OTAN, sin embargo, advierten de que seguirán aumentando la presión sobre Rusia.

Foto: EP

La tensión latente entre Europa y Rusia ha dado este martes un salto muy relevante. El Gobierno alemán ha culpado a Rusia del intento de ataque con un dron explosivo contra el aeropuerto de Leipzig, ocurrido hace casi un mes. Berlín lo considera un ejemplo más de guerra híbrida contra Europa y ha respondido con medidas diplomáticas contra Moscú.

Alemania cerrará el último consulado ruso que permanecía abierto en el país, en Bonn, y rescindirá el acuerdo que permite funcionar a la Casa Rusa de Berlín. También ha convocado al embajador ruso y promoverá en la Unión Europea nuevas inclusiones en las listas de sanciones, restricciones de viaje y más presión sobre la flota en la sombra rusa.

Moscú ha rechazado las acusaciones y ha advertido de que responderá a todas las “acciones antirrusas”, sin concretar todavía represalias. La decisión alemana refuerza la presión para que la UE y la OTAN articulen una respuesta conjunta ante una amenaza que Berlín ya no presenta como un incidente aislado.

Foto: EFE

El fútbol alemán se hace fuerte contra los extremismos, el odio y cualquier tipo de discriminación. Mientras Alemania asiste al ascenso político del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania - principal fuerza de la oposición en el Bundestag y a las puertas de gobernar por primera vez, según las encuestas, uno de los estados federados en las elecciones de septiembre-, la Bundesliga se ha convertido en un dique de contención democrático, utilizando el deporte y la memoria histórica para frenar el avance de grupos ultra que relativizan el pasado nazi del país. "La memoria es muy importante y es la base para que las cosas no vuelvan a suceder" nos cuenta Franziska Fay, presidenta de la Fundación Bundesliga. El fútbol fue uno de los primeros espacios de la sociedad alemana de los años 30 que colaboró con los nazis para sus objetivos de propaganda y exclusión. Y en los años 80 y 90 en las gradas se situaban numerosos grupos de neonazis. "Era común tener cánticos racistas, antisemitas y homófobos" recuerda Daniel Lörcher, vicepresidente del Borussia Dortmund, uno de los clubes más importantes de Alemania, campeón de Europa y varias veces de liga. El punto de inflexión llegó en el Mundial de Francia 1998, cuando un grupo de hooligans alemanes dejó con secuelas de por vida al policía francés Daniel Nivel. La agresión fue calificada de "vergüenza nacional" por el entonces canciller Helmut Kohl, forzando un cambio radical en la Federación de Fútbol. El Borussia Dortmund promueve una iniciativa pionera: viajes educativos con aficionados a antiguos campos de concentración como Auschwitz. Aunque en Alemania "hay poco interés en visitar estos sitios, con el fútbol lo logramos" señala Julian Rieck, historiador de la Ong What Matters. El objetivo es rotundo: impedir que se niegue o reescriba la historia desde las gradas. "El fútbol tiene una responsabilidad especial" afirma Viktoria Hindelang, responsable de relaciones con aficionados de la Bundesliga, "porque los clubes de fútbol fueron las primeras instituciones sociales que expulsaron a sus socios judíos". La iniciativa del Dortmund inspiró a que otros equipos de la Bundesliga desarrollaran sus propios programas de memoria. La liga alemana se une cada 27 de enero, fecha de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, para celebrar el "Día del Recuerdo" en memoria de las víctimas del nacionalsocialimo. En el contexto político actual del país, el fútbol alemán se ha posicionado de forma explícita para evitar que los estadios se conviertan en plataformas de captación o propaganda de ideologías extremistas. "El fútbol nunca es neutral, siempre forma parte de la inclusión o de la exclusión de la gente", asegura el vicepresidente del Borussia Dortmund. Las ideas ultranacionalistas, homófobas y xenófobas también tratan de encontrar hueco en las gradas, especialmente a partir de la tercera división, donde el control de seguridad es menor y resulta más sencillo establecer núcleos de propaganda radical. Por ello, los clubes forman exhaustivamente a sus equipos de seguridad para que sepan identificar simbología nazi camuflada que va más allá de los emblemas ya prohibidos por ley. "El auge del populismo y el extremismo es un reto para nosotros como sociedad" asegura la presidenta de la Fundación Bundesliga y añade: "el fútbol no es ajeno a estos fenómenos".

Falta apenas semana y media para las elecciones en el estado federado de Alta Sajonia. La ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) roza la mayoría absoluta en los sondeos, con un 40-42% de intención de voto, algo que preocupa a la comunidad migrante y a los medios de comunicación públicos.

Decenas de negocios de extranjeros han decidido no abrir este miércoles como protesta, ya que se sienten criminalizados por el discurso del candidato Ulrich Siegmund.

Fotografía: RONNY HARTMANN / AFP