Anterior "Las maldiciones", de la escritora argentina Claudia Piñeiro Siguiente Charla en directo con Marina o Mireya en #ComentandOT de rtve.es Arriba Ir arriba
Metrópolis - CB Remedios Zafra - ARTE, REDES y (CIBER)FEMINISMOS

Carta Blanca a Remedios Zafra: ARTE, REDES y (CIBER)FEMINISMOS

Emiisón 15 de marzo de 2017 · La 2

|

La historia del Ciberfeminismo ha sido paralela a la del Net Art. La Red abría un espacio fuera de los modelos patriarcales. Esta noche, en una nueva Carta Blanca, la investigadora Remedios Zafra, especialista es género y tecnologías, traza un panorama de la relación creativa de las mujeres con Internet y de los efectos políticos y sociales de esta interacción. La propuesta se articula en cinco nodos que proponen un recorrido por obras artísticas y proyectos activistas, desde las emblemáticas obras paródicas y críticas de los noventa, pasando por la potencia de la digitalización como nueva feminización, las lecturas postgénero, las preguntas sobre la transformación del espacio privado y doméstico conectado, hasta la contemporaneidad ciberfeminista.

 

Texto de Remedios Zafra: 

Internet tuvo en los noventa un valor añadido para las mujeres: la sensación de que los espacios por hacer ofrecen más posibilidades para “no repetir” los viejos modelos patriarcales de poder, más posibilidades para imaginar nuevas condiciones creativas, sociales, tecnológicas y políticas. En sus inicios, la estructura horizontal de la red inspiraba un futuro desjerarquizado y más igualitario, repleto de atractivos para el feminismo, la deconstrucción del género en la pantalla y las relaciones de las mujeres con las tecnologías, un mundo hasta entonces (y aún ahora) muy masculinizado.

Bajo este espíritu e influenciado por el manifiesto para ciborg de Haraway, el ciberfeminismo fue gestándose en contextos artísticos en los noventa. No es casual que su historia sea paralela a la del net.art (esa práctica creativa que hizo pensativa la red), ni que el ciberfeminismo haya sido definido tanto como método artístico como estrategia política. Son los espacios artísticos los que mejor permiten la convivencia de lo simbólico y lo imaginario cuando nos rebelamos frente a la identidad estereotipada, y esto quería el ciberfeminismo: inspirar/crear las condiciones de un mundo “distinto”, más igualitario, de una tecnología también “de y para” las mujeres.

La propuesta ARTE, REDES y (CIBER)FEMINISMOS se articula en cinco nodos que proponen un recorrido por obras artísticas y proyectos activistas sobre la relación creativa de las mujeres con Internet. Desde las emblemáticas obras paródicas y críticas de los noventa, pasando por la potencia de la digitalización como nueva feminización, las lecturas postgénero, las preguntas sobre la transformación del espacio privado y doméstico conectado, hasta la contemporaneidad ciberfeminista.

1. EL CLÍTORIS ES UNA LÍNEA DIRECTA A LA MATRIZ –O LO QUE (NO) SOMOS-

Se propone aquí una mirada a los primeros manifiestos y antidefiniciones como posicionamiento paródico e inaugural, pero también artístico y político del ciberfeminismo en sus inicios. Dos colectivos serían claves:

VNS Matrix: grupo de artistas australianas que infiltró el discurso de resistencia frente al ya dominante de los sistemas informáticos virtuales, valiéndose de manifiestos, acciones e iconografías irónicas, cibereróticas y críticas que decían querer sabotear al “gran papá, unidad central de computadora”. Una fresquísima impertinencia de herencia ciberpunk caracterizó las formas de estas chicas precarias y aburridas del mundo, que decidieron burlarse y criticar el poder tecnológico sin caer en victimismos. Sus obras más emblemáticas: A Cyberfeminist Manifesto for the 21st Century. 1991; All new gen, 1993; Manifiesto Bitch Mutant Manifesto, 1996.

Old Boys Network:  red surgida de un histórico debate sobre feminismo y tecnología gestionado por Cornelia Sollfrank en el Hybrid Work Space  de la Documenta de Kassel. Esta plataforma (OBN) lanzó la I Alianza Internacional Ciberfeminista. Entre sus propósitos: sortear las dificultades derivadas de las restricciones y herencias logocéntricas con actitudes creativas hacia el territorio Internet y hacia el feminismo. Lo que surgió de estos debates fue un intento de definir el término por rechazo (“lo que no somos”) desde el famoso manifiesto 100 anti-theses, 1997.

2. FEMINIZACIÓN Y DESCENTRALIZACIÓN EN LAS REDES

Sobre la analogía fundacional ciberfeminista que vinculaba la estructura horizontal de la red con un nuevo poder descentralizado (de todxs a todxs). El ciberfeminismo identificaba la digitalización como nueva forma de feminización, entendida como subversión de las clásicas formas de poder. A dicha asociación contribuyó también el trabajo de Sadie Plant (Ceros y unos), donde sugería inspiradoras analogías entre la matriz tecnológica y la matriz femenina, entre el código binario digital (01) y el cromosómico (xy), así como el cuestionamiento de la lógica binaria de la identidad sexual a través de infinitas combinaciones digitales.

Brandon, 1998-99, Shu Lea Cheang: Basada en la historia real de Brandon, una persona transgénero asesinada a principios de los noventa en USA. Su vida sirve de hilo conductor en un conjunto narrativo on/off-line a partir de distintas interfaces sobre identidad y redes, desde las heridas que el poder ejerce sobre las vidas, los cuerpos y la sexualidad.

Subrosa, 1998-actualidad, Faith Wilding y Hyla Willis: Colectivo mutable, cibernético, activista y ciberfeminista de investigadoras culturales que combinan arte, activismo y política para explorar y criticar los efectos de las intersecciones de la nueva información y de las biotecnologías sobre el cuerpo, la vida y el trabajo de las mujeres.

Duration Performance: The Economy Of Feminized Maintenance Work, 1998, Faith Wilding, Conferencia/performance presentada en Ars Electronica. Trata sobre las condiciones políticas del teletrabajo para las mujeres desde la reestructuración global derivada de las tecnologías de la información.

3. INTERFAZ Y SUBJETIVIDAD POSTCUERPO

¿Qué supone ser/estar en Internet cuando  somos mediados por las pantallas? En los noventa la red se presentaba como territorio de mayor “liberación del cuerpo”, como espacio ciborg y postgénero que apuntaba a una inflexión en nuestra consideración identitaria y en la superación de estereotipos en las pantallas, donde “todo puede ser manipulado”.

Mutation.Fem, 2000, Anne-Marie Schleiner: Proyecto online que reúne parches de videojuegos donde se experimenta el género femenino. Parten de la crítica a la masculinización de la industria del videojuego (tanto en la programación como en los perfiles de consumo).  Anne-Marie comisarió en 1999 la exposición “Cracking the Maze: Game Plug-ins and Patches as Hacker Art” donde se presentaron muchos de estos parches, como el de Robert Nideffer “The Tomb Raider Patch”.

En esta misma línea crítica, Anne-Marie idea su obra O.U.T., 2006, parodiando desde un enfoque feminista los videojuegos de lucha entre civiles y su vinculación con la estrategia militar.

Bodies INCorporated, 1999, Victoria Vesna: Permite la construcción de avatares con cuerpos antropomorfos desde una visión fragmentada de la identidad; haciendo elegibles y pensables formas, materiales, género, sexualidad… Es decir, devolviendo la construcción simbólica al territorio de lo artificial donde es maleable y puede ser resignificada.

Beauty Beard Salon, 2009, Cristina Buendía: ¿Cómo construir un género en el rostro? Apoyada en tutoriales de maquillaje y en la filosofía do it yourself, la obra se vale de YouTube como instrumento y objeto de crítica a la hipervisibilización de los tutoriales que enseñan a maquillar sólo “como mujeres”. La obra enseña cómo maquillarnos como hombres, construyendo una imagen masculina ayudados de postizos, pintura y pantalla.

4. HABITAR PÚBLICO-PRIVADO

Internet erosiona los límites entre las esferas pública y privada, ahora interrelacionadas. ¿Cómo se transforma el espacio doméstico y feminizado del hogar y que potencias sitúa el ciberfeminismo en los cuartos propios conectados? Con Internet la casa ya no es lo que era. El viejo tejido social, ligado mediante una obligatoria convivencia de lugar y de tiempo ha sido transgredido. Todo ello reconfigura los clásicos espacios públicos y privados y sugiere una transformación de las estructuras que, en función del género, han ubicado a las mujeres en los entornos domésticos.

Domestic, 2003, Mary Flanagan: Concebido como juego de ordenador basado en el programa “Unreal Tournament”, Flanagan arma una serie de rutas como si fueran laberintos de guerra, pero en una casa, donde aparecen s recuerdos, añoranzas, sentimientos de la infancia y fogonazos de la memoria a partir de fotografías y textos. En lugar de la violencia de los juegos de combate, la batalla aquí es introspectiva, las heridas íntimas y psicológicas y el territorio un lugar interior y feminizado.

Collection, 2002, también de Flanagan: Aplicación que produce animaciones online a partir de los archivos descargados en el caché de nuestros equipos informáticos, simulando una suerte de inconsciente ciborg digital.

Distance, 1999, Tina La Porta: Sobre el deseo de comunicarnos y las relaciones corporales y afectivas condicionados por la percepción de la distancia y el tiempo real en Internet.

5. DE LA PRÁCTICA ARTÍSTICA AL ACTIVISMO EN LA PRÁCTICA CULTURAL SOBRE GÉNERO Y TECNOLOGÍA.

El ciberfeminismo no ha desaparecido, pero sí ha mutado, devolviendo el arte a “la vida”. Este nodo apunta a esa mutación ciberfeminista fuera de la institución artística, a su deriva social y política hacia prácticas culturales creativas, hacker y activistas en el espacio público.

Para ello propone un breve recorrido desde las primeras obras ciberfeministas que criticaban a la Institución Arte y la no inclusión de mujeres en las exposiciones y proyectos sobre arte digital (a ello apunta la obra Female Extension1997, de Cornelia Sollfrank) hasta las más recientes propuestas desde (ciber)feminismos plurares no inscritas en el mundo del arte. Proyectos que priorizan una infiltración crítica en el contexto social y tecnológico donde denuncian, hackean, reivindican, generan pensamiento sobre exclusiones de las mujeres en la tecnología, desarrollando proyectos de formación en distintas partes del mundo, y haciendo pensativo el género en una cultura en red. Sería el caso de: DonestechCuerpos Parlantes de México, Enredadas en Nicaragua o TransHackFeminist en distintas partes del mundo, todos ejemplos de crítica a las narrativas hegemónicas alrededor de las tecnologías desde pedagogías feministas y a menudo también queer.

Remedios Zafra, 2017

------

NOTA SOBRE LA AUTORA:

REMEDIOS ZAFRA (www.remedioszafra.net) escritora y teórica especializada en arte, cultura digital y estudios sobre feminismo e identidad en las redes. Autora de:
Netianas. N(h)acer mujer en Internet. Lengua de trapo, Madrid, 2006.
(h)adas. Mujeres que crean, programan, prosumen, teclean. Paginas de espuma, Madrid, 2013.
Un cuarto propio conectado. (Ciber)espacio y (auto)gestión del yo. Fórcola, Madrid, 2010
Ojos y capital. Consonni, Bilbao, 2015.

Comisaria de:
Habitar en (punto)net  (2003)   www.2-red.net/habitar/ 
Violencia sin cuerpos (2005)  www.remedioszafra.net/carceldeamor/vsc/
X0y1, plataforma para la investigación y práctica creativa sobre identidad y cultura de redes: www.x0y1.net