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Curiosidades del capítulo 10 de 'El Ministerio del Tiempo'

Antonio Grilo, la calle maldita de Madrid

  • ¿Sabías que en esta calle cercana a la Gran Vía han muerto asesinadas 10 personas?
  • El edificio del número 3 es conocido como la "casa maldita"

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Antonio Grilo, la calle maldita de Madrid
Antonio Grilo, la calle maldita de Madrid en El Ministerio del Tiempo

Antonio Fernández Grilo fue un poeta y periodista español, nacido en Córdoba en 1845. Muy joven escribió la oda Al mar. Viajó hasta Madrid para trabajar como periodista, donde fue redactor de El Contemporáneo, El Tiempo, La Libertad y El DebateEra el poeta favorito de Alfonso XII, que le concedió una pensión vitalicia. Tal fue su amistad con la realeza que Isabel II le costeó la edición de Ideales (1891) en París. Llegó a ser académico de la Real Academia Española en 1906, mismo año en el que falleció a los 61 años.

La pesadilla de Pacino era el número 10 de la calle Antonio Grilo... A los guionistas de El Ministerio del Tiempo no se les escapa una y la elección de este nombre del callejero está hecha con toda la intención.

A lo largo de la historia de esta pequeña calle de Madrid, muy cercana a la Gran Vía, se han producido varios asesinatos y sucesos que han llenado las páginas de la crónica negra.

El número 3 es el edificio que más tragedias ha albergado: el asesinato de un hombre a martillazos, el ahogamiento de un bebé recién nacido y el asesinato de toda una familia a manos del padre.

Hablamos con Miriam Cano una de las guías de Carpetania Madrid. Una empresa que organiza visitas por la capital. A Miriam le toca explicar el "Madrid Oscuro". Y por supuesto, en el recorrido, la calle Antonio Grilo es la más impactante.

Repasamos con ella y con la hemeroteca los sucesos que le han traído esa mala fama a la calle:

La calle de las Beatas

Antes de que la calle Antonio Grilo tuviera ese nombre, se le conocía como la calle de Las Beatas porque allí había un convento, de hecho al lado de esa vía sigue habiendo una travesía conocida como Travesía de las Beatas.

Ya entonces, antes de recibir el nombre del poeta cordobés, la calle era famosa porque allí se produjo un crimen. Un sacerdote asesinó a un vecino que se jactaba de él por haberse enamorado de la costurera que le arreglaba los bajos de su sotana. El cura fue condenado a muerte, pero Carlos III le libró de la pena.