'El Ministerio del Tiempo' es una institución gubernamental autónoma y secreta que depende directamente de Presidencia de Gobierno.Sólo reyes, presidentes y un número exclusivo de personas saben de él. El paso hacia otras épocas se realiza a través de puertas vigiladas por las Patrullas del Ministerio. Su objetivo: detectar e impedir que cualquier intruso del pasado llegue a nuestro presente -o viceversa- con el fin de utilizar la Historia para su beneficio. Para ello las Patrullas tendrán que viajar al pasado y evitar que lo logren.

Nuestros protagonistas no son superhéroes, sino gente corriente expuesta a situaciones nada corrientes. Julián, un enfermero del SAMUR de hoy en día, Amelia Folch, la primera mujer universitaria en la Barcelona de 1880 (imagen de la España moderna) y Alonso de Entrerríos, un soldado de los Tercios de Flandes (ejemplo del valor y sacrificio patriótico de nuestros ejércitos). Todas las Españas juntas por un fin común.

Su misión: luchar para que el pasado no cambie, lo que supondría que nuestro presente no sea el que es. Para ello deberán luchar con mercaderes y organizaciones que quieren manipularlo en su beneficio o en el de potencias extranjeras. El Ministerio es la última barrera para que, con su grandeza y sus penas, nuestra Historia sea la que es.

Temporada 1

El Ministerio del Tiempo es una institución gubernamental autónoma y secreta que depende directamente de Presidencia de Gobierno. Como en los EEUU se guardan los secretos y la llave para un posible ataque nuclear de presidente a presidente, lo mismo pasa con nuestro Ministerio: sólo reyes, presidentes y un número exclusivo de personas saben de él

Temporada 2

En la segunda temporada de El Ministerio del Tiempo veremos al Cid, Cervantes o Napoléon, y veremos la institución en peligro. A la patrulla formada por Amelia Folch, Julián Martínez y Alonso de Entrerríos se unirá Pacino. Además volveremos a ver a Gil Pérez, Lope de Vega o Ambrosio Spínola. "Este ministerio te acaba volviendo loco, pero es lo único que tengo"

Temporada 3

Más épica y aventurera y con el mismo sentido del humor. Nuevos capítulos para una tercera temporada de una serie que viajará más que nunca y será especialmente cinematográfica, no sólo por las tramas de algunos capítulos (Hitchcock en el Festival de San Sebastián o Buñuel, Viridiana y el Festival de Cannes…), sino por los actores que formarán parte de la familia 'ministérica'.

Temporada 4

Picasso, Clara Campoamor, Dora Maar, Emilio Herrera, Einstein, Lorca, Almodóvar y Berlanga, algunos de los personajes que pasarán por los nuevos capítulos. María Tudor, Isabel I, Felipe II, Felipe IV y Fernando VII, entre los históricos monarcas. Interpretados por Carlos Santos, Edu Soto, Vicente Romero y Juanjo Cucalón, entre otros

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5581798
No recomendado para menores de 12 años El Ministerio del Tiempo - Temporada 4 - Capítulo 4: La memoria del tiempo - Ver ahora
Transcripción completa

Traigo un mensaje de don Salvador y es algo muy urgente.

-¿No recuerda nada? -Solo a una persona.

Se ha despertado llamándola a gritos.

Isabel I de Inglaterra

ha sido asesinada antes de ser reina.

¡Oh, là, là!

Joder, sí que se conocían.

No puedes volver a ver a tu amante y darle la mano, sospecharía.

¿Estáis embarazada?

Hola, Julián. No, no me llamo Julián.

¿Quién es el tipo ese que está con mi familia?

El auténtico Eulogio Romero.

Debéis ir enseguida a salvar a Isabel.

¿Por qué quiere la reina matarla?

María quiere deshacerse de su hermana

para proteger la vida de su futuro hijo que,

por cierto, según la historia, nunca lo tuvo.

¿Sabes quién es?

¿Qué hago yo soñando con un muerto?

Huelo a trifulca. Y yo.

¡A mí los tercios, proteged al rey!

(GRITA)

Hijo de puta.

Veo una mujer corriendo.

Es Maite, tu esposa.

Maite...

Jamás me hubiera perdonado que mataran al rey en mi presencia.

Y vos lo habéis evitado.

¿Y estos pasillos con tantas puertas?

(CHISTA)

-¿De verdad no quiere volver al Ministerio?

-No me lo pida, por favor, sabe que no puedo.

-Irene fue a buscar algo que no encontró

y que ahora deben ustedes hallar: el recibo del "Guernica".

El cuadro se lo encargó el gobierno republicano a Picasso

en plena Guerra Civil.

Si encontramos el recibo, queda claro a quién pertenece el cuadro.

-¿Qué le gusta más del Prado? -Velázquez es el mejor.

¿Ha visto usted "Las Meninas"?

-Sí, claro, alguna vez, quién no ha visto "Las Meninas".

¿Por qué lo has hecho? No podía volver a la cárcel.

Entonces he ganado yo, ellos no.

Eso es, Federico.

# Mami, yo soy guapa. # Mami, yo soy guapa.

# Mami, yo soy guapa. # Mami, yo soy guapa.

# Mi pelo rubio, # mi cara guapa.

# Menina fea, mi cara guapa.

# Quiero salir # en un cuadro de Velázquez.

# Mami, ¿por qué no me pinta # a mí Velázquez?

# ¿Por qué siempre # sales tú y el papá?

# Mami, ¿será que es que yo # no soy muy guapa?

(Sirena)

# Señorita Margarita, # yo solo cumplo órdenes,

# pero escuche un secreto:

# yo la estoy pintando a usted.

# ¿Viste que en el cuadro # se está pintando un cuadro?

# Pues en realidad, señora, # yo la estoy pintando a usted.

# Estoy haciendo # algo revolucionario.

# Llámame Velázquez, # que es extraordinario.

# El niño de Sevilla # vino a subir el nivel,

# a enseñarle al tonto # cómo se tiene que hacer.

# Entonces, ¿yo soy guapa? #

(Música)

La verdad es que me quedó de puta madre.

¡Mis Meninas!

¿Qué tal?

Bien.

¿Qué has hecho estos días?

Asuntos personales.

Y ahora, ¿qué haces?

Pues estoy comprobando si cuando salvamos a Julián,

nos dejamos algún cabo suelto que pudiera cambiar la historia.

Pero hubiera saltado alguna alarma, ¿no?

No siempre salta.

(Móvil)

Salvador, quiere vernos.

Hola.

Buenas.

Señoras y señores, tengo una buena noticia y una mala.

La buena es que don Julián Martínez vuelve a trabajar con nosotros.

Gracias, gracias. Y la mala...

-La mala es que "Las Meninas" han desaparecido.

¿Cómo? ¿Han desaparecido "Las Meninas"?

Se han esfumado delante de mis propios ojos.

-Hemos recibido una llamada de 1937, del Museo del Prado.

"Las Meninas" y otros cuadros de gran valor han desaparecido

cuando eran trasladados a Valencia

por los bombardeos de la Guerra Civil.

-Hay un mensaje para usted.

-Perdón, un momento.

¿Qué ocurre?

Es Renau.

Me escribe desde el París de 1937.

Picasso no está pintando el "Guernica".

Pues mira que nos costó traerlo a España.

Perdón, ¿quién es Renau? Es un artista estupendo

y director general de Bellas Artes durante la guerra.

Aparte de un excelente agente de este Ministerio.

-Dos alarmas y las dos de la misma fecha.

3 de mayo de 1937.

-Demasiada coincidencia, ¿no? -Ajá.

Y más cuando Picasso era director del Museo del Prado de la época.

Deben ir a París a ver lo que ocurre.

¿Hay puerta allí?

Desde 1914, en la Iglesia de la rue de la Pompe.

Alfonso XIII ordenó una misión a los padres claretianos

para atender a los más de 90.000 emigrantes españoles

que había entonces en París.

Y se colocó una puerta móvil en un confesionario.

Bien, Irene, Pacino y Velázquez irán a París.

Lola y Julián, al Madrid de 1937 para encontrar "Las Meninas"

y todas las obras de arte que han desaparecido.

-No, yo voy al Prado. -Velázquez...

-¡Yo voy al Prado! ¿Qué se me ha...? -¡Velázquez!

Solo un genio puede convencer a otro genio

y usted ya lo ha hecho una vez, ¿eh?

Salgan de inmediato.

-Al lío.

Señor...

Ha estado usted muy bien con Velázquez.

-Cuando está de los nervios,

no quiero tenerlo cerca porque me saca de quicio.

Lo siento.

Nada, ya estamos aquí otra vez.

Vaya mierda.

Ya lo decía Bismarck, España es el país más fuerte del mundo.

Los españoles llevan siglos intentando destruirlo

y no lo han conseguido.

Bismarck, sí, no sé quién era, pero lo clavó.

(Música)

Guau, qué maravilla.

Acojonante.

-¿Dónde estarán mis "Meninas"?

¿Cómo se llamaba el tipo al que tenemos que buscar?

Sargento Torres.

¿Qué tal llevas volver a ser tú? Hecho un lío.

Y más volviendo de misión a este año.

Ya.

Bueno, que sepas que puedes contar conmigo si lo necesitas.

¿Estás segura?

Yo ya conocí a otra Lola Mendieta y muy de fiar no era.

Bueno, tú lo has dicho, era otra Lola Mendieta.

Eso espero, yo también soy otro Julián Martínez

y tengo menos paciencia que el anterior.

Oye, perdona, perdona, si lo llevas así, se destrozará.

¡Eh! Puede coger polvo.

¿Qué está pasando aquí? Buscamos al sargento Torres.

Murió hace un par de noches en un bombardeo,

era un buen soldado, una pena. Vaya.

Lo siento. Vaya.

Y bien, ¿en qué puedo ayudarles?

Venimos a ayudar con los traslados, somos conservadores de arte.

¿Y eso qué es?

Restauramos y cuidamos pinturas. Eso es.

Ya, bueno, ya tendrán tiempo de eso cuando acabe la guerra.

Ahora lo que necesitamos es gente para vigilar las salas.

A ver, también valemos para eso.

Pues síganme.

Muy bien.

A ver qué coño hacemos ahora.

No me extraña que no pinte con tanta jarana, madre mía.

(Gritos)

Buenas tardes, don Pablo,

veníamos a hacerle un reportaje de la revista "Arte y salud".

Españoles. Sí.

Y mucho españoles.

-Pues vamos a tomar una copita.

"Merci".

Vaya pelazo tiene usted, caballero.

Parece más un almacén que un museo, ¿no?

Una virgen...

Un santo y un mártir...

Un rey.

De cojones.

Soy republicano y ateo y aquí estoy,

protegiendo cuadros de reyes, santos, Cristos y mártires.

Y tú, ¿por qué no estás en el frente?

Eres joven.

Asma.

Oye, ¿tú qué sabes de los camiones que llevan los cuadros a Valencia?

He cargado muchos, aquí atrás, al lado del casón del Buen Retiro.

(Sirena)

(SUSPIRA)

Ya están aquí.

Hoy también merendamos bomba.

Dios te salve, María, llena eres de gracia.

El Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres...

¿No acabas de decir que eres ateo?

Sí, pero mi madre me pidió que, estando en peligro,

le rezara a la Virgen de las Angustias.

Y una madre es una madre.

(Aviones)

(Música)

A usted le gusta a trazo limpio, romper, claro, romper.

Pero romper ahí, bien con el trazo, ¿no?

-Como un cristal. -Como un cristal.

Pues a mí esa cara me suena.

Tan velazqueño, tan...

-A ver, nos está cambiando de tema, ¿eh, don Pablo?

-Ya me acuerdo, Els Quatre Gats, Barcelona.

Pero no puede ser él, ha pasado muchísimo tiempo.

-Imposible.

Estábamos hablando del cuadro que debería estar usted pintando.

Si le digo la verdad, no sé ni qué pintar.

Estoy bloqueado.

De qué sirve el arte hoy en un mundo que se cae a pedazos

-Pero, Pablo, por favor...

Para mostrar la barbarie de la guerra.

Goya y "Los fusilamientos".

O "La matanza de Quíos", de Delacroix.

-¿Sirvió de algo? No llevamos ni la mitad del siglo XX

y ya tenemos una guerra mundial, una guerra civil en España...

Un ser humano inventó el avión para volar

y lo usa para matar.

Como en Guernica. -Buen tema para un cuadro.

Sí, la verdad es que sí.

¿Quién es esa mujer?

Joséphine Baker, la reina de París.

No se haga usted ilusiones,

le gustan más los higos que los nabos.

(Piano)

(CANTA EN FRANCÉS)

-Mañana tendrá lo suyo.

-¿Y lo mío?

-Lo encontrará donde le dije.

Se acabó, otro día más con vida.

Bueno, me voy con mi mujer.

Así si me matan mañana, que me quiten lo bailado.

¿Dejas la guardia?

Hoy no me tocaba estar aquí, le he hecho el favor a un amigo.

Debe estar al llegar.

Eso si no ha muerto en el bombardeo.

Ni de coña, es como un gato, tiene siete vidas ese.

-Perdona.

-Les presento a mi amigo Carlos.

-Hola.

-¿Veis? Hola.

Mi amigo Carlos tiene siete vidas, como un gato.

Nadie tiene tantas.

(CANTA EN FRANCÉS)

(HABLA EN FRANCÉS)

¿Qué te ha dicho?

Que no se me ocurra irme sin ella.

¿Así, de primeras?

Joder, aquí la gente no pierde el tiempo, ¿eh?

"Merci".

Me van a perdonar, pero estoy cansado.

Me voy a dormir.

Deja ya la absenta, hombre.

Por favor, qué Francia, ¡Italia!

-Vaya borrachera que lleva su amigo. Ya.

¿Dónde se alojan? ¿Eh?

En... La rue de la Pompe, al lado de la iglesia española.

Pero eso está donde Cristo perdió la alpargata.

Sí.

Vénganse a mi taller, tengo de todo para cuando se quedan amigos.

Pues sí, va a ser mejor, muchas gracias.

¡Hostias! ¡Ostras!

Cuidado la cabeza.

Pasad. -Mira qué... Ay, qué bonito.

-Ahí tenéis colchones y mantas.

Muy bien, gracias. Gracias.

Con cuidado. Mío, mío...

Cuidado, cógelo. Ya está.

Quieta, quieta.

¡Ay, la cabeza! Nada, no pasa nada.

Ay, aquí.

Pásame la manta. Sí, voy.

A ver.

Ahí tienes el colchón.

La convivencia mata el amor, por completo.

A mí me lo vas a decir, que me gustaba Velázquez.

Y mira ahora.

Lo digo por Dora Maar.

Era una adelantada a su tiempo,

una pionera en la defensa de los derechos humanos,

defensora del amor libre.

Pues ahora parece la vieja del visillo, ¿eh?

Picasso es un experto en machacar a grandes mujeres.

Uy...

Ay, qué bien...

(Jadeos de mujer)

Joder...

Qué arte, ¿eh?

Cómo le ha dado la vuelta a las cosas.

Y qué energía.

(VELÁZQUEZ RONCA)

Joder, el que faltaba.

(RONCA)

Tócatelos.

Bueno,

un día podremos decir que no pudimos dormir

por culpa de Velázquez y de Picasso.

(Jadeos)

Pacino... ¿Eh?

Creo que voy a volver a la fiesta. (RÍE)

¿Qué?

Nada, que te vas con la morenita, ¿no?

Pues sí, blanquito. (RÍE)

(Jadeos)

Tardo lo justo. Tarda lo necesario.

(VELÁZQUEZ RONCA)

Eh, si se mueve Picasso, me avisas.

No se va a mover.

(VELÁZQUEZ RONCA)

(CHASQUEA LA LENGUA)

¡Zorra será tu puta madre!

Toma.

¿Es usted española?

Sí, qué casualidad, ¿verdad?

Muchas gracias.

¿Clara Campoamor?

¿Nos conocemos?

No, no personalmente, pero...

Conozco su obra.

En España, le debemos el voto femenino.

Y yo a usted le debo ahora que no me hayan robado el bolso.

Encantada.

Encantada.

Joder...

El tiempo es un pañuelo.

Y que lo digas.

Oye, ¿ese tipo y tú...?

Nos queríamos, sí.

Y mucho.

¿Tanto se ha notado? Y se nota, se nota.

¿Te hago una foto para que veas cómo le miras?

No es lo que tú te crees.

Ese cabrón casi consigue que nos maten con lo de Franco.

¿Cuándo le conociste?

En 1940.

Y te aseguro que, en ese momento, no era un traidor.

Me ayudó a salvar muchas vidas jugándose la suya

y defendió y defenderá Madrid hasta el final de la guerra.

Qué bien te sabes su vida, ¿no?

Ni te lo imaginas.

De verdad, no sabes cómo era. Pero sé cómo será.

Los traidores nacen, no se hacen.

¿A dónde vas, Lola?

A hablar con él,

siempre ha tenido los mejores contactos,

tal vez nos pueda ayudar. No tienes nada que hablar con él.

¿Y si tiene que ver con el robo de los cuadros?

Te aseguró que no habría cruzado Madrid bajo las bombas

para vigilar el museo.

Puedes poner en peligro la misión por mezclar lo personal,

¿entiendes eso?

Vaya, pensaba que era tú el experto en estos temas.

Parece que te has informado bien sobre mí.

Sí.

¿Sabes cuántas veces he pensado en coger una puerta a 1943

y pegarle un tiro a Carlos?

Demasiado tarde, ya lo he hecho yo.

Ahora ya sabes por qué le miraba así.

¿El Ministerio sabe algo de esto?

Sospechan, pero no tienen pruebas.

Ni las tendrán.

¿Por qué me lo cuentas a mí?

Porque necesito que confíes en mí.

(VELÁZQUEZ RONCA)

¿Has leído mi libro?

Mi pecado mortal, "El voto femenino y yo".

Me encanta.

Ese día fue un día histórico.

Y mi final como diputada.

Tras lograr que todas las mujeres pudiéramos votar,

todo el mundo me dio la espalda.

Derechas e izquierdas.

Lo más triste fue que Victoria Kent luchara en contra del voto femenino.

Una mujer jamás debe hacer eso.

No te imaginaba en París.

Estoy escribiendo

y España ahora es un mal lugar para la escritura.

Pero volveré en unas semanas.

Quiero estar en Madrid cuando ganemos la guerra.

¿Qué?

Que me tengo que ir.

¿Nos veremos otra vez?

Ojalá.

¿Por qué me haces tantas preguntas sobre el traslado de los cuadros?

Será mejor que me digas quién eres.

Tengo una idea mejor, te diré quién eres tú.

Te llamas Carlos Munuera Mateu, naciste en Burgos,

pero viniste a Madrid cuando eras un crío

porque la agencia de seguros donde trabajaba tu padre le ascendió.

Tu madre murió una semana después del alzamiento,

de cáncer de mama.

Y tú estás ahora en Madrid en el Servicio de Información

porque te hirieron en el frente de Aragón.

¿Sigo? ¿Cómo sabes todo eso?

Porque formo parte de una unidad secreta del Gobierno.

Creo que lo mejor será que vengas conmigo para saber si eso es verdad.

Si no lo es, no hagas planes de futuro.

Eres tú el que tiene que preocuparse de su futuro

si estás implicado en los robos que investigamos.

¿De qué robos me estás hablando?

Han desaparecido cuadros en los traslados.

"Las Meninas" de Velázquez, entre ellos.

Si eso fuera cierto, lo sabría todo el mundo.

Bueno, te propongo un trato:

mueve tus hilos, si es que los tienes.

Y si "Las Meninas" no han desaparecido, estoy aquí,

no me moveré del museo.

Está bien,

lo haré.

Y un consejo: no te fíes de nadie, todos son sospechosos, todos.

¿Y por qué yo no lo soy?

¿Por qué te crees que me sé tu vida?

Porque os hemos investigado a todos

y eres el único que merece confianza.

(Ronquidos)

(Ronquidos)

¡Hola!

¡Hola!

Qué hijo puta.

¡Eh!

Ya se ha despertado el señorito, ¿eh?

Picasso pintó el "Guernica", nos engañó.

Lo que no entiendo es por qué.

-No sé por qué, pero creo que sé por quién.

Anoche, Picasso se reunió con un hombre

y le cambió el semblante.

-¿Quién era?

-Ni idea, pero en la neblina de la resaca,

se me está apareciendo un rostro...

Traedme una manzanilla, si no, en vez de un Velázquez,

me va a salir un bacón.

"S'il vous plait".

-Porque eres Velázquez, que si no...

Te lo echaba hirviendo por la espalda.

-¿Qué ocurre, Ernesto?

-He descubierto algo que no cuadra. -Dígame.

-A ver, según la alarma del Museo del Prado,

los traslados a causa de los bombardeos se realizaron

a principios de mayo de 1937. -Así es.

-Bien, "Las Meninas" fueron evacuadas un año después,

así que una de dos,

o ha vuelto la puta mariposa, como dice usted,

o el ladrón de "Las Meninas"...

-Es un viajero del tiempo.

Por aquí, ¿no?

Cuidadito.

-¿Ha habido algún contratiempo o todo marcha según lo previsto?

-Todo correcto, nada reseñable.

-No sabe cómo le agradezco su colaboración, oficial.

-No tiene que agradecerme nada, ha sido un placer.

-Si vuelvo a necesitarle, le llamaré.

-Ya sabe dónde encontrarme.

(HACE FOTOS)

Pero...

Será cabrón...

¿Dónde está Picasso? No lo sé, no lo sé.

Cuando me he levantado, no estaban ni él ni Dona Maar.

Habrán ido a desayunar fuerte, porque, vamos,

esta noche han quemado más calorías que el que inventó el maratón.

-El caso es que juraría haberlo retratado antes.

-Dibuja al tipo que hablaba anoche con Picasso.

En la fiesta. En la fiesta, sí.

¿Qué, ya?

-No, me falta algún relieve.

-¿Pero qué relieve?

-No me gusta mostrar una obra incompleta,

necesito sombrear. -¡Por favor, sombrear!

Toma.

Otra vez...

Sí, no sabe cuánto me alegra.

Ah, espero verle pronto por aquí, ¿eh?

Mientras tanto, a disfrutar de la familia.

Adiós.

-¿Qué tal?

-Parece que Alonso se recupera bien.

-Me alegro, no nos sobra personal.

(ASIENTE)

-Cómo admiro a ese hombre, siempre dispuesto a darlo todo,

incluso su vida.

Y tiene más mérito con una cría pequeña.

Sí... -¿Sí qué?

-Que debería ver más a su hijo, Ernesto.

¿No es eso lo que está pensando? -No, no, no.

Gracias a Dios que todavía no tiene el poder de leer la mente.

-Ya.

(MENSAJE) "Les he mandado unas fotos por mail,

no se van a creer quién está aquí."

Es Díaz Bueno.

-¿No estaba encerrado en el manicomio?

-Sí, eso mismo creía yo.

Lo que no entiendo es cómo ha podido huir.

(ANGUSTIAS ASIENTE)

-Irene me acaba de enviar esto.

-¡La madre que le parió!

-Mira, ahora te lo paso, es ella.

Velázquez le vio anoche hablando con Picasso.

Sí, no pierdan de vista a Picasso por si Díaz Bueno vuelve a aparecer.

-Espere,

¿cómo es posible que estuviese anoche en París

y al día siguiente por la mañana en Madrid?

En 1937, no había posibilidades de llegar a tiempo.

-A no ser que tenga un libro de las puertas.

-Le quitamos el que tenía.

-Puede que tenga una copia nueva. -No, no, las recuperamos todas.

Un momento...

Eso quiere decir... -Eso quiere decir

que puede haber un infiltrado de Díaz Bueno

en este actual Ministerio.

-¿No estará pensando en Lola?

-Bueno, Díaz Bueno era su cómplice

cuando robaban arte a través del tiempo.

-Pero era la otra Lola.

-¿Se le ocurre una explicación mejor?

Confía en mí, Carlos vendrá.

No tenías que haberle dicho nada, ya sabemos quién es ladrón.

Pero te recuerdo que nuestra misión

no es solo saber quién es el ladrón.

Tenemos que encontrar "Las Meninas" y el resto de cuadros robados.

Y para eso, tenemos que saber dónde están.

Salvador.

¿Qué dice?

Han confirmado que es el tal Díaz Bueno.

¿Y qué sabemos de él?

Que le detuvimos en una misión en 1520,

estaba traficando con arte en diferentes épocas.

¿Cómo es posible que tuviera el libro de las puertas?

No sé, dijo que lo había conseguido

en un anticuario, creo, o algo así.

¡Eh, tranquilo!

Tranquilo...

Que tenías razón con lo del robo de los cuadros.

Contad conmigo.

Yo creo que con el micrófono de la cama

y este de aquí, es suficiente.

Date prisa, por favor, pueden llegar en cualquier momento.

Ya voy, ya voy.

(Puerta)

Para, que vienen...

Vienen, vienen... -Ya está.

-Vaya, ¿todavía siguen aquí?

-Una pregunta, don Pablo,

¿cómo puede decir que está bloqueado si está pintando esta maravilla?

-Fuera.

-Buenas noches.

"Bonne nuit".

(Música)

¿Alguna novedad?

Está hablando Dora.

Dice que quizá tenía que haberle dicho la verdad a Renau.

Estos ocultan algo fijo, vamos.

Picasso le contesta que no quiere hablar del tema

y que se quite la ropa. Joder...

He visto porno con giros de guion más elaborado que este.

-¿Qué pasa ahora? ¿Eh?

¿Qué pasa?

Nada, toma, póntelos tú, a ver si te enteras.

No hablo francés. Si te vas a enterar igual. Coge.

Ahí.

Por la Esperanza Macarena, están fornicando.

-Sí... Estate atento ahí, anda.

Si pasa algo, nos lo dices, póntelos.

Bueno, ¿qué?

¿Qué tal con Josefina?

No volví a la fiesta.

¿Y dónde estuviste entonces?

Me crucé con Clara Campoamor y desayunamos juntas.

¿Quién es?

La mujer que más admiro en el mundo, Pacino.

Ella consiguió

que todas las mujeres tuviéramos derecho a votar.

Muy bien.

Bueno, eso, eso se llama madurez. ¿El qué?

Bueno, que...

Pues que el sexo, al final, no es lo más importante en la vida.

No digas chorradas.

Las noches de amor que se pierden no se recuperan nunca.

No entiendo por qué las mujeres habláis de amor

cuando realmente estáis hablando de sexo.

¿Quizá porque nuestro cerebro es

un pelín más complejo y más sensible que el vuestro?

(RÍE)

Joder...

Con lo que yo he sido.

Cuánta lujuria, por Dios.

Oye, ¿estos son los refuerzos que te había pedido?

¿Braulio y su esposa?

Visto lo visto, son los únicos en los que podía confiar.

-Tranquilo, que yo sé usar un arma.

-Porque yo te enseñé, que si no... -En eso tienes razón, Agustina.

-En eso y en todo.

Agustina, buen nombre para ir a la guerra.

(Música)

(EN VOZ ALTA) Son insaciables.

-Baja la voz, hombre. Estamos aquí perdiendo el tiempo.

Vamos para allá,

le saco a Picasso la verdad por lo civil o por lo penal.

Cinco minutos, paciencia. Llaman a la puerta.

Se abre la puerta.

Silencio.

Dora dice algo.

En francés.

Ay, qué mal carácter tiene este hombre.

Ya ves.

Dice que por fin...

Picasso dice: "Esto vale más que el 'Guernica'".

Recoge. Vámonos ya.

¿Quién paga? Anda, Velázquez,

afloja Los maravedíes. Vamos, vamos, corre, Pacino.

No me quedan dietas. -Para la absenta sí, ¿eh?

Nos bajamos aquí.

El resto del camino lo hacemos andando.

Me pido una pistola, que el fusil pesa un quintal.

Toma.

¿Vamos?

Lo que no resolvamos tú y yo, aquí no lo resuelve nadie.

¡Arriba las manos, que las pueda ver!

Joder, qué puntería, ¿no? Hombre de poca fe.

¿Es que no le habéis oído? ¡Arriba las manos!

¡Y todos allá!

Venga.

Coged unas cuerdas.

Al suelo.

-Por lo visto, tienen algo que celebrar.

-Sin duda.

Nada.

Hay un montón de cuadros en la otra sala.

Pero no están "Las Meninas" ni ninguna obra de Velázquez.

A ver, tú, ¿dónde están "Las Meninas"?

¡Habla!

Oye...

¿"Las Meninas" no son un cuadro muy grande?

¿Cómo de grande? Pues...

No sé, tirando a enorme, mira, ven.

Mira.

Pero si es el "Guernica".

¿Qué coño hace aquí?

Es feo de cojones.

¿Y eso es arte?

Julián...

(TV) "Saluden al Ministerio del Tiempo."

-Sé que es difícil de creer, pero es verdad.

Y no me arrepiento.

He sacrificado mi obra

por la mayor obra de arte de todos los tiempos, "Las Meninas".

-Una cosa, don Pablo, para que yo me entere.

Este señor robó "Las Meninas"

y le mandó una fotografía para demostrarle que él las tenía.

-Sí.

-Y luego le ofreció cambiarlas por el "Guernica".

Y le dijo que si no aceptaba el trato, las destruiría.

-Exacto. -Hideputa.

Y usted entregó el "Guernica" a cambio de nada.

¿Cómo a cambio de nada? Lo pinté.

Cobré el alquiler de este estudio y una pequeña cantidad de dinero

y un señor, Araquistáin,

me ofreció 150.000 francos de parte del gobierno que no acepté.

Pues tenía que haberlo hecho.

Si lo vuelven a hacer, cójalo y pida un recibo.

¿Me está llamando pesetero?

No sería la primera vez.

Se dice que me gusta el dinero, es cierto,

pero no se puede decir que no sienta a España.

(Vibración)

(CARRASPEA)

Disculpen, debo ir...

Debo ir "au toilet". La acompaño.

"Merci".

¿Sabe cuántas veces he dicho "no" al gobierno de Francia

cuando me ha ofrecido su nacionalidad?

Que no soy español, dicen.

¿Es que no se ve?

Goya, la tauromaquia dentro de mis cuadros.

Tengo pensado hacer versiones de "Las Meninas".

-No es para menos, "Las Meninas" dan mucho de sí.

-Lo pensé por si las destruían,

pero las voy a pintar de todas maneras.

Cuando me muera y alguien vea mi pintura,

si no se da cuenta que soy español, o está ciego o es un ignorante.

Hemos recuperado el "Guernica", en Madrid.

-Salvador, he hablado con el Ministerio de 1937,

mandan refuerzos para proteger el "Guernica".

La embajada en Francia se encargará de "Las Meninas",

seguramente llevarán el cuadro a Suiza.

¿Está bien? -¿Eh?

No, no, todavía no.

Cuando pienso en lo que habría ocurrido

si no hubiéramos tenido éxito...

Me tiemblan las canillas.

-Hay algo que no entiendo,

¿por qué Díaz Bueno quiere el "Guernica"

en lugar de "Las Meninas"? Los dos valen mucho dinero.

-Quien comprara "Las Meninas" no podría enseñárselas a nadie.

De hacerlo, se enfrentaría a una demanda a nivel mundial.

-Pero siempre hay locos que compran cuadros robados

para verlos ellos solos. -Bah...

La vanidad de poseer una obra de arte lo supera todo;

y, al final, acabas mostrándoselo a alguien.

Y cuando lo saben dos, se acabó el secreto.

En cambio, en mayo de 1937, nadie,

excepto nosotros y el propio Picasso,

sabe de la existencia del "Guernica".

Díaz Bueno esperaría a venderlo en este año.

Y, hoy en día, la aparición de un Picasso inédito de ese año

y esas proporciones

rompería todos los récords del mercado del arte.

-Hoy nos ha acompañado la suerte.

-Como dijo un día Luis Aragonés:

"La suerte no existe,

solo existe la mala suerte".

Lástima que te vayas de París,

no es fácil encontrar amistades aquí.

Tengo que decirte algo

y tienes que creerme.

No vuelvas a España, Clara, Franco ganará la guerra.

Las noticias que me llegan de España dicen lo contrario.

La ganará, lo sé.

Como sé que el libro que escribes ahora se llama

"La revolución española vista por una republicana".

¿Cómo lo sabes?

No se lo he dicho a nadie.

También sé que escribirás una biografía de Concepción Arenal

y otra de sor Juana Inés de la Cruz.

¿Lees la mente?

Es posible.

Y un consejo,

tampoco te quedes aquí.

Los alemanes invadirán París.

Creo que el sitio ideal para ti puede ser Buenos Aires.

Gracias por luchar por todas las mujeres.

¿Qué le has dicho?

Que no deje de luchar,

nunca.

Buen consejo.

-Hay una cosa que me ronda la cabeza todavía.

¿Por qué le dijiste a Picasso

que aceptara el dinero de la República?

Porque Araquistáin le dará un recibo y él lo firmará.

Y eso será clave para que España pueda demostrar al Guggenheim

que el cuadro le pertenece.

Y así el "Guernica" podrá volver a España en 1981.

Doy fe de ello.

-Bueno, estás en todo, ¿eh? Madre mía, qué efectividad.

Sí, la verdad. Una cosa,

yo no vuelvo a ir con este de misión.

¿Por qué? Por qué no.

¿Qué has hecho? ¿Este quién es?

Este eres tú. Sois muy pesado.

Bueno, encantado de haberte conocido.

Ojalá nos veamos pronto. Sí, ojalá.

¿Vamos?

Ahora voy.

Te espero en el coche.

Creo que tu compañero está un poco celoso de mí.

Es posible.

Bueno y...

¿Querías decirme algo?

Sí.

Quería decirte que...

Adiós.

Adiós.

(Ruido)

¡Carlos! ¡Carlos!

(Disparos)

¡Lola!

¡Lola!

¡Alto!

Suéltala.

Esta vez, no arruinaréis mis planes.

(Disparo)

Aguanta, aguanta.

No, hombre, no, no te puedes morir todavía.

Buen viaje, amigo.

Vale, ¿y ahora cómo coño rescatamos a Lola?

Toma,

bébete esto.

¿Qué es? Es el fluido García:

te permite viajar en el tiempo sin envejecer ni rejuvenecer.

Siempre has sido muy desconfiada, Lola.

¿Cómo sabes mi nombre?

Nos conocimos hace tiempo.

O nos conoceremos en el futuro.

-¿Se sabe algo de Lola?

-Creo que debería tomarse unos días de descanso.

-Pues yo creo que debería seguir buscándola.

-Hola.

-Hola.

Soy el único responsable de lo que va a pasar.

Voy a cambiar el pasado.

Lola no está en condiciones para ir de misión.

Vaya mierda. Españoles matando a españoles.

Todo va a salir bien.

Quiero encargarte tu primera misión.

¿Ya? Pero si yo no estoy preparada.

-Con esta máquina, podré viajar por el tiempo.

-Ya la he vuelto a cagar. -No sabes de qué manera.

-Es que si no intentaras cambiar el tiempo todo el rato...

¿Todo bien en el Ministerio?

No habrá un lugar en el mundo ni en los siglos pasados

donde pueda esconderse el asesino, le encontraremos.

A esa misión, tenía que haber ido yo.

Yo era la que tenía que estar muerta, yo.

A un prisionero jamás se le niega la bebida.

Todavía es pronto.

¿"El Anacronópete" no era

una novela de Enrique Gaspar y Rimbau?

Eso mismo creía yo, que era solo una novela.

No intentéis cambiar el pasado, es chungo total.

El Ministerio del Tiempo - Temporada 4 - Capítulo 4: La memoria del tiempo

26 may 2020

Programas completos (39)
Clips

Los últimos 622 programas de El Ministerio del Tiempo

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios