'El Ministerio del Tiempo' es una institución gubernamental autónoma y secreta que depende directamente de Presidencia de Gobierno.Sólo reyes, presidentes y un número exclusivo de personas saben de él. El paso hacia otras épocas se realiza a través de puertas vigiladas por las Patrullas del Ministerio. Su objetivo: detectar e impedir que cualquier intruso del pasado llegue a nuestro presente -o viceversa- con el fin de utilizar la Historia para su beneficio. Para ello las Patrullas tendrán que viajar al pasado y evitar que lo logren.

Nuestros protagonistas no son superhéroes, sino gente corriente expuesta a situaciones nada corrientes. Julián, un enfermero del SAMUR de hoy en día, Amelia Folch, la primera mujer universitaria en la Barcelona de 1880 (imagen de la España moderna) y Alonso de Entrerríos, un soldado de los Tercios de Flandes (ejemplo del valor y sacrificio patriótico de nuestros ejércitos). Todas las Españas juntas por un fin común.

Su misión: luchar para que el pasado no cambie, lo que supondría que nuestro presente no sea el que es. Para ello deberán luchar con mercaderes y organizaciones que quieren manipularlo en su beneficio o en el de potencias extranjeras. El Ministerio es la última barrera para que, con su grandeza y sus penas, nuestra Historia sea la que es.

Temporada 1

El Ministerio del Tiempo es una institución gubernamental autónoma y secreta que depende directamente de Presidencia de Gobierno. Como en los EEUU se guardan los secretos y la llave para un posible ataque nuclear de presidente a presidente, lo mismo pasa con nuestro Ministerio: sólo reyes, presidentes y un número exclusivo de personas saben de él

Temporada 2

En la segunda temporada de El Ministerio del Tiempo veremos al Cid, Cervantes o Napoléon, y veremos la institución en peligro. A la patrulla formada por Amelia Folch, Julián Martínez y Alonso de Entrerríos se unirá Pacino. Además volveremos a ver a Gil Pérez, Lope de Vega o Ambrosio Spínola. "Este ministerio te acaba volviendo loco, pero es lo único que tengo"

Temporada 3

Más épica y aventurera y con el mismo sentido del humor. Nuevos capítulos para una tercera temporada de una serie que viajará más que nunca y será especialmente cinematográfica, no sólo por las tramas de algunos capítulos (Hitchcock en el Festival de San Sebastián o Buñuel, Viridiana y el Festival de Cannes…), sino por los actores que formarán parte de la familia 'ministérica'.

Temporada 4

Picasso, Clara Campoamor, Dora Maar, Emilio Herrera, Einstein, Lorca, Almodóvar y Berlanga, algunos de los personajes que pasarán por los nuevos capítulos. María Tudor, Isabel I, Felipe II, Felipe IV y Fernando VII, entre los históricos monarcas. Interpretados por Carlos Santos, Edu Soto, Vicente Romero y Juanjo Cucalón, entre otros

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No recomendado para menores de 12 años El Ministerio del Tiempo - Temporada 4 - Capítulo 8: Días de futuro pasado - Ver ahora
Transcripción completa

Que empiece la función.

¡Lola!

¿Y ahora cómo coño rescatamos a Lola?

Segunda Guerra Mundial.

Mal año para detenerse.

¡Mierda!

¿Qué más tengo que aprender?

Que aunque te vaya mal, no eres más que nadie.

El mundo no se para por tu dolor.

No se puede cambiar el tiempo Que siempre va a pasar algo peor.

Coño, déjala ir, aunque te duela.

(MORIBUNDO) Os amo.

Pero ¿qué hace ese hombre?

El Alonso de antes jamás hubiera cuestionado al rey.

Al final te vuelves republicano. No, eso jamás.

Le estamos envenenando,

no participando en un concurso de cocina.

¡Ah!

Señores, se confirma: intoxicación aguda con arsénico.

Hombre, Julián, por fin sabemos de usted.

Es que he ido a ver a mi familia, mi madre está regular

y me he quedado con ella. Siento no haber llamado antes.

Te echaba de menos.

El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo.

Puta mariposa.

-Pero jefe, que usted ya no está para estos trotes.

¿Cómo me habéis llamado? Patán.

¿Quiere que Hernán Cortés conquiste México con un kalashnikov?

Era una broma.

-Uy, uy, uy...

(GIME)

-La reina se ha dado cuenta de que Cucalón no es Fernando VII.

-Tiene una malformación en su miembro.

-¿Pero una malformación cómo?

-Es enorme.

-Anda, que la que has liado, Cucalón...

Ni un paso más.

-El palacio entero ha oído vuestra noche de amor.

-¿Este quién coño es? -Soy Fernando VII, rey de España.

Sé lo que duele perder a un ser querido.

Dicen que el tiempo todo lo cura.

No, el tiempo lo que hace es aumentar los recuerdos.

Pues entonces, perfecto, compañero.

Porque no la pienso olvidar nunca.

(Sirena lejana)

(Walkie-talkie)

No sabía que venías tú.

Dos de azúcar y leche normal, lo siento.

-A estas horas, me bebo lo que sea.

A ver, cuéntame.

-Ese de ahí es Rafael Cruz.

Vive por esta zona y suele pasear a su perro por aquí.

Gracias.

-El caso es que el chucho se puso a escarbar

y dio con ese marrón.

Hay gente a la que no deberían dejar tener hijos.

Sí.

(Walkie-talkie)

-¿Algún otro testigo?

¿Cámaras de vigilancia? -No.

Hemos inspeccionado la zona y no hay nada.

-¿Eso qué es?

-Pues la verdad, ni idea.

"Y por todos estos motivos,

considero que ha llegado la hora de poner fin a mi labor

como subsecretario de este Ministerio."

(Puerta)

Ya están aquí.

Salvador, en confianza,

¿está seguro de lo que va a hacer?

-Sí.

(Música)

Buenos días, soy la inspectora Ayala.

-El señor subsecretario la está esperando, acompáñeme.

-¿Subsecretario de qué?

-Eso mejor se lo explica él mismo.

-¿Trabaja mucha gente aquí?

-Hemos tenido tiempos mejores.

Sígame.

Bienvenida.

Soy Salvador Martí.

-Y yo, la inspectora de homicidios Carmen Ayala.

-Encantado.

Siéntese, por favor.

Bonito despacho. ¿A qué se dedican ustedes aquí?

-Está usted en el Ministerio del Tiempo

y yo soy su subsecretario.

-¿Es usted meteorólogo?

-No.

No es precisamente ese tipo de tiempo al que yo me dedico.

-¿Entonces...? -El Ministerio vigila el pasado.

Nuestros agentes viajan por el tiempo para evitar que nadie,

ni por motivos políticos ni económicos,

cambie la historia de España.

-¿Viajan por el tiempo?

-Desde el presente a todo el pasado.

Así se hace desde que Isabel la Católica lo fundó en el siglo XV.

-Ah, ¿sí?

He visto la serie de "Isabel" y no hablaban de eso.

-El primer guionista de la serie lo intentó, pero le sustituimos.

-Usted está loco. -Y usted...

acaba de descubrir el cadáver de un niño de apenas un año.

-¿Cómo lo sabe?

-Porque...

fui yo quien lo mató.

Aquí tiene mi confesión.

-Pero ¿por qué?

-Todo empezó hace apenas seis meses.

Cuando nos dimos cuenta

de que uno de nuestros mejores agentes,

Julián Martínez, había sido secuestrado.

(Música)

-Julián Martínez...

Soy la inspectora Ayala.

Necesito información de un tal Julián Martínez,

desaparecido hace unos seis meses, por favor.

Muy bien.

-No pusimos ninguna denuncia.

Nosotros somos nuestra propia policía.

Le buscamos con insistencia,

pero no pudimos ni imaginar dónde estaba.

¿Hola?

¿Hay alguien?

¿Hola?

¿Dónde coño estoy...?

En el año 2070.

Bienvenido al futuro, Julián.

Ayala.

Muy bien, gracias.

Soy la inspectora Carmen Ayala.

Estoy en la carretera de Valencia kilómetro 21

en la salida Morata de Tajuña.

En el antiguo edificio de Radio Nacional.

Necesito toda la información sobre este lugar.

Gracias.

-No ha debido llamar.

Además, ya se lo advertí. No van a decir nada.

Está usted en el Ministerio del Tiempo.

-Y según usted,

uno de sus mejores agentes fue secuestrado hace seis meses.

Me acaban de informar sobre él y lo único que consta

es una denuncia por desaparición hace ocho años.

-Lo sé.

Y para nosotros fue una sorpresa, créame.

-Me acaba de decir que ha matado a ese niño,

así que céntrese.

Todo lo demás me importa tres cojones.

-Si no hubieran secuestrado a Julián,

no hubiera aparecido ningún niño enterrado

al lado del Ministerio.

-Vaya al grano.

¿Quién eres?

Soy Lola Mendieta.

Voy a decirte lo que te va a ocurrir si no bebes.

Vas a envejecer de golpe.

¿Qué es eso?

¡Mierda!

(Alarma)

Lo siento.

He vivido dos veces.

No me voy a quejar ahora.

Gracias.

¿Cómo he llegado aquí? No lo entiendo.

Escondido en un anacronópete.

Pero yo no he envejecido y no me he tomado el líquido ese.

Mi gente te lo administró mientras dormías.

¿Has dicho "un anacronópete"?

¿Qué pasa? ¿Qué hay más?

En apenas cinco años, han construido casi un centenar.

Prioridad absoluta del gobierno actual

y de su Ministerio del Tiempo.

¿Hay Ministerio del Tiempo en el futuro?

¿Pero el nuestro no es el último? No.

Siempre creímos que nosotros éramos el último Ministerio.

Que después no habría ninguno más.

Nos equivocamos.

A ver, un momento, porque no lo entiendo.

Se supone que las puertas solo nos podían llevar al pasado.

Y los que venían del pasado solo podían llegar al 2020.

El tiempo es el que es, ¿no?

Porque, a partir de ese año,

las puertas están cerradas por este Ministerio.

Teniendo anacronópetes, ¿para qué sirven las puertas?

Con el anacronópete se puede viajar al lugar y al momento exactos.

Al pasado y al futuro.

Pero a futuro, ¿qué? ¿Al futuro en plan sin límite?

Este Ministerio colabora con el gobierno.

Viaja al futuro para ver si se han cumplido sus planes

o si alguien les puede quitar el poder

para luego, volver al presente

y eliminarlo.

¿Cómo dices?

¿Y nadie se queja de esto?

Los viajes al futuro son secretos.

Acompáñame.

Vivimos en una dictadura mientras todo el mundo piensa

que vivimos en la mejor de las democracias.

No hay educación ni sanidad para quien no puede pagarla

y los medios de comunicación y la televisión

son de los que sí pueden pagarlas.

Como toda la vida.

Ahora es todavía peor.

"El auténtico tomate.

Descubra el tremendo sabor de tomate original.

Tomate precolombino traído directamente

de la huerta azteca a tu casa.

Que nadie se lo cuente."

¿Pero el Ministerio ya no es un secreto?

No.

Ciudadanos, España os necesita.

En cinco años, hemos alcanzado el éxito económico.

Somos la envidia del mundo.

Pero todo está en peligro si dejamos que los antisistema,

esos que quieren acabar con la democracia,

continúen destruyendo nuestra convivencia.

¿Quién es ese? ¿El presidente?

Como si lo fuera.

Es Juan Salcedo, el subsecretario del Ministerio del Tiempo.

Un ególatra. ...a quien parezca sospechoso.

El verdadero culpable de todo lo que está pasando.

Parece que le conoces bien.

Trabajo para él.

Por eso he podido traerte aquí sin que nadie lo sepa.

Dinos quiénes son y nosotros nos encargaremos de ellos.

¿Y no sospecha de ti?

Por el momento, no.

Me adora.

Yo le traje el anacronópete que le ha dado todo el poder.

...se dobla a 2 millones a quien ofrezca información

sobre su líder,

la peligrosa terrorista Iria Martínez.

¿Cómo que peligrosa? Si es una cría.

"El partido del siglo..." Vamos.

"Y después,

estreno de la nueva temporada de 'Cuéntame'."

-"No me jodas, Merche".

Joder, sí que ha dado de sí la familia Alcántara.

(Sirenas)

(Toses)

No se puede ni respirar aquí.

Parece que al final se cargaron lo de Madrid Central.

Ya te dije que te pusieras una mascarilla.

Qué miseria, coño.

Seguro que aquí no han probado los tomates del pasado.

No.

Les costaría el salario de casi un mes.

Les bombardean con publicidad de algo

que nunca podrán comprar para... Para que sueñen con poder hacerlo.

Y tú sabrás que mi nombre es Yahvé cuando mi venganza vaya contra ti.

(Toses)

(TV) "Adopte un hijo sano, sin taras genéticas,

descontaminado al 100%.

Elija el siglo que quiere y de allí se lo traeremos."

Pero esto puede afectar las líneas temporales.

Para ellos, el pasado es un gran almacén

donde comprar cualquier cosa.

"Se lo llevamos directo a casa por solo 5 millones de pesetas."

¿Pesetas? ¿Y el euro?

Dejó de ser moneda oficial

cuando España abandonó la Unión Europea.

En el 2028. ¿Y quién gobernaba?

Bertín Osborne.

Arrasó con su lema "Mi patria es la tuya".

No sé si quiero saber más de este futuro.

¿MDI? Tengo MDI.

-Quita, hostia.

Droga.

Con una pastilla de esas,

te olvidas por un día de la mierda que te rodea.

Con dos, te quedas gilipollas toda la vida.

¿Y con tres?

La palmas, como le pasó a mi hermano.

Gracias.

¿Qué tal? ¿Conseguiste el acceso?

¿Sí?

Bien, bien hecho.

¿Qué es esto? ¿Qué hacen?

Hackean las redes del Estado.

Convocan a la gente en la calle.

Animan a participar en las elecciones.

¿La gente no vota o qué? No.

En las últimas, solo votó un 15%.

¿Estos son los únicos que se dedican

a intentar cambiar las cosas? Sí.

Una revolución no sirve para nada si al final no gana el pueblo.

¿De acuerdo?

Es una lucha entre el pasado y el futuro.

Siempre lo es.

¿Esta chica no es...? Iria.

Y es tu nieta, Julián.

Somos un equipo y tenemos que tener mucha cohesión.

Cuando la dictadura es un hecho, la revolución es un derecho.

¿Qué tal? Lola, ¿cómo estás? Muy bien, cariño.

¿Quién es?

Julián, un viejo amigo mío.

Y de tu abuelo.

Encantada de conocerte.

Iria...

Sigue así.

Lo que estás haciendo es muy importante.

Tu abuelo estaría muy orgulloso de ti.

Ojalá lo hubiese conocido.

Mi abuelo viajaba por el tiempo

y fue uno de los últimos en usar las puertas del Ministerio.

Él sí que era una persona de la cual estar orgulloso.

Estás en tu casa, Julián, ¿de acuerdo?

Gracias.

¿Qué haces aquí?

(Semáforo)

Te echaba de menos.

Ha merecido la pena.

¿El qué?

Cambiar la historia salvando a Maite.

Esta sociedad de mierda todavía tiene una esperanza:

mi nieta.

A lo mejor no la has cambiado.

A lo mejor Maite nunca debería haber muerto.

¿Y si lo que has hecho salvándola

es recuperar la línea temporal correcta?

¿Qué quieres decir? No lo entiendo.

Recuerda nuestras misiones.

Muchas fueron provocadas por el factor humano.

La ambición por el dinero, por el poder...

Como hizo la otra Lola.

O Darrow.

Pero hay otras misiones cuyo origen...

no tenía explicación.

Cuando pasaba eso,

Salvador siempre decía que era la puta mariposa.

La puta mariposa es la consecuencia de lo que hicimos.

Somos nosotros, Julián.

Hemos matado a gente en las misiones.

A lo mejor, hemos evitado que su nieto naciera

y fuera un genio.

O un asesino en serie, lo que sea.

Nosotros cambiamos la historia.

Y Salcedo, más que nadie.

"Adopte un hijo sano sin taras genéticas".

Han dejado a padres sin hijos

que podían haber cambiado la historia.

Eso es bastante peor que robarle los tomates.

No creas.

Ha traído de siglos pasados cosechas enteras, ganado,

agua de cuando los manantiales eran puros.

Que ahora embotella y vende.

Ha provocado hambrunas

que no figuraban en los libros de historia.

Este pibe está como una puta cabra,

¿pero por qué cojones quiere matar a mi nieta?

Salcedo viajó al futuro y descubrió que,

dentro de cinco años,

Iria movilizará a la gente y ganará las elecciones.

Pero si Salcedo puede viajar al futuro

y corregir los errores del pasado, mi nieta no tiene escapatoria.

Exacto.

Es cuestión de tiempo que la atrape.

Y llegará un momento en que yo no podré evitarlo.

¿Entiendes ahora por qué te he traído aquí?

Joder.

Al final, siempre es todo como en "Terminator".

Ayala.

Sí, señor.

Eh... Sí, por supuesto.

-Déjeme adivinar.

Sus compañeros han intentado averiguar algo

acerca de este Ministerio y...

-Mi jefe me ha dicho que no vuelva a hacerlo.

-Ya le advertí de que no le dirían nada.

El Ministerio es un secreto de Estado.

Presidencia de gobierno impide recabar

cualquier información acerca de él.

Y ahora, ¿puedo continuar con mi relato?

(SUSPIRA)

-No me diga.

Esta vez tampoco le ha tocado la lotería.

-No.

En un boleto tenía el 8, el 12 y el 26.

Y en otro, el 9 y el 19.

Si hubiera mezclado los números, me habría tocado un pastón.

-Claro.

No sabe cuánto lo siento. ¿Tiene la documentación que le pedí?

Démela, por favor.

-Con lo fácil que sería que me ayudara un poco.

Un numerito de esos del pasado que tienen bote.

Necesito un plan de pensiones.

-Angustias, las reglas son las reglas.

Avise, por favor, a Irene y Ernesto. Necesito hablar con ellos.

Hola, Javi, soy tu padre.

Llámame cuando puedas, por favor.

(Móvil)

Sí, Angustias.

Sé que no es el mejor momento, señor, pero es importante.

Irene, por favor, vuelvo a repetirlo.

No tenemos presupuesto

para su departamento de memoria femenina.

Lo organizaríamos solo Carolina y yo.

No necesitamos ni una secretaria. Pero no es el momento, por Dios.

Hemos perdido a Lola. Como antes a otros tantos.

En eso consiste este Ministerio, ¿no?

En perder constantemente a la gente que quieres y, de vez en cuando,

una pequeña alegría.

Últimamente estoy tan cansado

que ya ni disfruto de esas pequeñas alegrías.

-Lo mismo me pasa a mí.

Hola. Irene.

-Ni me enfado cuando Angustias entra sin llamar.

-Jefe, ha saltado una alarma.

Una denuncia por desaparición. -¿De quién?

-De Julián Martínez.

-¿Cómo?

-Y lo que es peor,

la denuncia es del año 2012 y la ha puesto su esposa.

¿Maite? Sí.

Y, según los datos que constan en mi archivo, no cuadra.

Tenía que haber muerto hace un par de días atropellada.

-Angustias, llame inmediatamente a la madre de Julián.

-Nos ha estado engañando todo el tiempo.

¿Pero por qué lo habrá hecho? Tiene que tener una buena razón.

La misma que tenemos todos, Irene.

Recuperar a aquellos a quienes hemos perdido.

Solo que nosotros cumplimos las reglas.

-Julián hace más de un mes que no va a ver a su madre.

-Mierda.

Avise a los demás.

Hay que localizar a Julián inmediatamente.

Qué desastre.

Qué desastre.

Yo es que...

No entiendo cómo todavía hoy hay gaznápiros

que dudan del cambio climático.

Pero si hasta yo te dice el punto del desastre y soy del siglo XVI.

Es que...

(Móvil)

Nos llama el jefe.

(Móvil)

(Motor)

(Motor)

(Motor)

Vamos a ver si lo entiendo.

Don Julián Martínez salva a su esposa

rompiendo las reglas del Ministerio.

Lo reconozco. Lo reconoce.

Y luego, viene contándome un cuento que...

Por Dios,

que no conozco a nadie que haya venido del futuro

si no es en un anuncio de detergentes.

-Eso por no hablar de lo de Bertín Osborne.

-Señor, yo acabo de ver el anacronópete.

Pero Julián, si te ha secuestrado Lola,

¿por qué no ha venido ella?

Porque tiene una misión importante.

Bueno, y por otras cosas.

A ver, yo no soy la más indicada para hablar,

pero yo creo que dice la verdad.

No creo que nadie se pueda inventar algo así.

Por lo menos, yo no. Yo tampoco.

Podríamos comprobar con anteriores ministerios

si es verdad que desaparecen cosechas, ganado...

Y niños.

Niños.

Lo que se está perdiendo, aquí y ahora es mi paciencia.

Ha dicho que no conoce a nadie

que haya venido del futuro, ¿no?

Le presento a Juan Salcedo.

Subsecretario del Ministerio del Tiempo en el año 2070.

Creo que sí le conoce.

Pero si es el canta mañanas de ayer.

Sí, es el mismo imbécil.

Cuando Lola llegó al futuro,

no paraba de hablar del Ministerio y él quiso conocerlo,

por eso viajo hasta aquí.

Y cuando le preguntó por qué lo hizo, él respondió:

"Solo es una broma, quería divertirme".

¿Os suena?

Si dijo: "Solo es una broma" seguro que es él.

Un momento, por favor, porque esto tiene todo el sentido.

Cuando ayer vino al Ministerio, Julian no estaba.

Estaba con el rollo de las patentes del futbolín.

No pudo verle. Está diciendo la verdad.

¡Pues claro que está dicien...!

Si dudamos de uno solo de nosotros,

no merecemos estar aquí.

¿Es que no nos damos cuenta

de hasta dónde cojones estamos llegando en este puto Ministerio?

Tiene razón, Pacino.

Y lo que más siento es que lo que acaba de decir

no lo he dicho yo antes.

Alonso, ¿quiere traer a la mujer de Julián aquí ahora mismo?

No, no hace falta, ya voy yo. No, usted no.

A usted debemos protegerle.

Tenemos que construir el árbol genealógico de Juan Salcedo.

-Sí, pero como ese hombre apenas tiene 40 años en el 2070,

todavía no ha nacido.

Lola me pasó información sobre él. Os envío el archivo.

Pues manos a la obra. -Muy bien.

Irene, Carolina.

Empezamos la casa.

A ver, el padre, don Federico Salcedo.

Nacido el 9 de enero de 1981.

-Tuvo a su hijo con 50 años, a la vejez, viruelas.

-La madre es más jovencita.

Vanesa Remedios.

Nació hace 15 años, en 2005.

En Cali, Colombia.

Doble nacionalidad, colombiana y española.

-Ajá.

O sea, que tuvo a su hijo Juan con 26 años.

O enviudó o se divorció.

Esto suena a segundo matrimonio del padre.

-Bingo.

Su padre se casó primero con Aurora de la Maza y Garrido en el 2000.

Tuvieron un hijo. -Bien.

Olvidémonos de los antepasados de la madre.

Si son colombianos,

no tenemos puertas a partir de 1810 cuando se independizó,

centrémonos en el padre.

-El abuelo nació en 1956.

No, el abuelo no.

Está demasiado cerca.

Será el primero al que proteja Salcedo.

¿Protegido para qué?

-Para lo que pueda pasar.

-¿Y qué le puede pasar?

Nosotros...

Carolina, entendería perfectamente

que no quisieras estar en esta misión.

Piénsatelo, ¿vale?

Iremos para atrás.

Creo que lo tengo.

En 1890,

hay un niño...

Es un niño.

Hay un niño ingresado en un orfanato.

Su tatarabuelo.

Emilio Salcedo Revilla, padre desconocido.

La madre se llamaba Elisa Salcedo.

Emilio Salcedo.

Lo tenemos.

He conocido muchas mujeres en mi vida.

Pero con Lola era distinto.

Yo quería envejecer con ella.

No sabes cómo te entiendo, macho.

Cuando perdí a Maite,

me encerré en casa una semana entera.

Perdí completamente la noción del tiempo, no me importaba nada.

Por suerte, mis colegas del Samur

tiraron la puerta abajo y me sacaron de ahí.

Sí.

Pero tú has recuperado a Maite.

¿Tú me vas a ayudar a recuperar a Lola?

Pacino,

Lola ya no es la mujer que conociste.

¿Cómo?

Me dio esta carta para ti.

Es una mujer maravillosa.

Y lo que está haciendo es muy importante.

"Siempre me dijiste que querías envejecer junto a mí.

Julián ya te habrá contado que es imposible.

Estoy muy enferma, amor mío.

Por eso no he ido a buscarte.

Te recordaré siempre como aquel día en el archivo.

La forma en que me miraste a los ojos.

Nunca sabré lo que pensabas,

pero quiero que me recuerdes así.

Te quiero. Lola".

Misión cumplida.

Os dejo.

Julián, ¿qué sitio es este?

Ya te lo explicaré, cariño.

Tengo tantas cosas que contarte... Adelántame algo.

Nuestro amor va a cambiar el mundo.

No seas exagerado, anda.

No lo soy, créeme.

Elisa Salcedo Revilla abandonó en un hospicio a su hijo,

tatarabuelo de Juan Salcedo.

Ella murió tiempo después.

Qué mal tiene que estar pasándolo una madre para abandonar a un hijo.

La mujer abandonó Albacete siguiendo a un tipo que vendía estilográficas.

El hombre le debió prometer el oro y el moro y ella creyó que,

al llegar a Madrid, tendría una casa con suelos de oro.

Pero al llegar, a los dos días la abandonó.

Elisa debió ser una mujer orgullosa.

En vez de volver con sus padres, intentó buscarse la vida en Madrid,

pero no tuvo mucha suerte.

Según el informe que me mandan del Ministerio de 1890,

llegó a caer en la prostitución y en el alcoholismo.

(RESOPLA) Vaya tela.

-Qué pena, por ella y por su hijo.

-Deben partir de inmediato al orfanato donde dejaron al niño.

Irene y Alonso se harán pasar por sus tíos.

Carolina y Pacino les acompañarán por si surge algún problema.

-¿Sus tíos?

Quiero decir, que si sus padres vivían...

-No, era huérfana de padre.

Y su madre murió de un infarto cuando ella dejó Albacete.

En esta carpeta tienen toda la documentación.

-Deben traer al niño aquí lo antes posible.

Pero,

una vez lo hayamos traído, ¿qué va a pasar con el niño?

Ese es un asunto solo mío.

(Música)

(Campanas)

Su sobrina no es la primera ni será la última

que acabe descarriada.

No hay que fiarse de los hombres. Yo por eso me casé con Dios.

Cada vez que lo pienso... ¿Por qué no nos escribiría?

La habríamos ayudado tanto... ¿Verdad, cariño?

Pobre Elisa.

Ahora, lo importante es encontrar una buena casa

para que el niño crezca. La tendrá.

Y no menos importante es que ustedes sepan agradecer

que les haya recibido cuando han avisado

con tan poca antelación.

Espero que esto sea suficiente para compensar las molestias.

Lo será.

No sabe lo bienvenidas que son las donaciones

cuando nos dedicamos a la caridad.

Estos señores buscan a un niño.

-¿Su nombre, madre abadesa?

-Emilio Salcedo Revilla.

-Ah, está aquí mismo.

Acompáñenme.

Emilio es un angelito. No llora ni nada.

Ay... Vino muy debilucho.

Aquí lo tienen. Gracias.

Luego le daremos el carrito con el que lo trajo la pobre madre.

Gracias. De nada.

Espero que le den una buena vida al pobre muchuelillo.

No lo dude, madre.

(Susurros)

(Campanas)

(Balbuceo)

Sé que queréis acabar con Salcedo.

Pero no podréis.

Hemos venido de muy lejos para evitarlo.

Dejad al niño o le reviento la cabeza a está zorra.

Joder cómo está el clero.

¿La tienes a tiro?

Sí.

(SUSPIRA)

(Música)

¿Qué va a hacer con él?

Ustedes ya han cumplido.

Del resto me ocupo yo.

(Llanto de bebé)

Así que fue usted.

-Se lo dije desde el principio.

¿Qué busca?

-Usted no se mueve de aquí.

-¿Está buscando algo?

-Sí, y usted sabe qué.

(Llanto de bebé)

(Cristales rotos)

(Llanto de bebé)

(Tos de bebé)

No lo haga.

-¿Quién es usted?

-Carmen Ayala, inspectora de homicidios.

-¿Qué hace aquí?

-¿No nos hemos visto antes?

-Nos conoceremos dentro de seis meses.

La policía recibirá una llamada

con el hallazgo de un cadáver de un niño.

Ese niño.

-¿Entonces...?

-¿No le parece suficiente eliminar de la historia

las generaciones posteriores a ese niño?

Su hijo, su nieto, su bisnieto...

-El futuro está en juego.

-¿Y cuándo ha dejado de estarlo?

-Si no intervengo,

este Ministerio perderá cualquier sentido

y será el origen de todos los males. -No.

Si lo hace, será usted quien cambie la razón de ser de este Ministerio.

Y usted nunca volverá a ser el mismo.

(Móvil)

"Y por todos estos motivos,

considero que ha llegado la hora de poner fin a mi labor

como subsecretario de este Ministerio".

Parece usted contento.

¿Su hijo ha dado ya señales de vida?

-Vaya, no se le escapa a usted ni una.

-No, no lo crea.

Si fuese capaz de entenderme a mí mismo como entiendo a los demás,

mi vida hubiera sido distinta.

-Con el debido respeto, Salvador.

¿Ha pensado bien en lo de dimitir?

-Sí.

Y ahora, más que nunca.

Crucé una línea roja que nunca debí traspasar.

Por cierto, gracias.

-No.

Yo solo le he enseñado a la inspectora Ayala

la puerta por donde debía viajar.

No me podía negar.

-Una mujer increíble, ¿eh?

Sería una magnífica agente para este Ministerio.

Perdón.

Me olvidaba de que esto ya es asunto suyo.

-No.

-Bueno, pues...

Mi último día en el Ministerio.

-¿Ha pensado en lo que va a hacer ahora?

-Menos jugar a la petanca con otros jubilados,

cualquier cosa.

-No, hablando en serio.

-Creo que quiero formar una especie de consejo asesor del Ministerio

y pretenden que yo esté en él, pero no creo que acepte.

-Ha sido un honor servir a su lado.

-Lo mismo digo, Ernesto.

-Cuide de...

De los demás.

Y hágales llegar esta carta.

Es mi despedida.

-¿Por qué no se la hace llegar usted mismo?

-Oh, calle.

-Una despedida es peor que una colonoscopia.

Gracias.

-Suerte.

(SUSPIRA)

(Música)

"Ya me he despedido,

pero he preferido decir lo que pienso de usted por escrito.

Supongo que ya se habrá sentado en mi sillón.

En realidad, ya no es mi sillón.

Es el lugar que le corresponde.

Me ha servido con lealtad

aun cuando no estaba de acuerdo con mis órdenes.

Y le consideró mi gran amigo,

el más grande, sin duda.

Angustias, gracias por guardar mis secretos

como si fuera una tumba.

No le deseo suerte con la lotería

porque, como la mayoría de la gente, jamás la tendrá.

Por eso le he dejado un número en su despacho.

Es un premio que quedó desierto en un sorteo de hace un año.

De algún apuro la sacará.

Don Diego, nadie me ha puesto tan frenético como usted.

Pero ha sido un placer tenerle al lado.

Es usted el artista más grande que ha tenido este país".

Con Goya y Picasso, claro.

"Carolina, acéptese como es.

Dudar no es malo.

Lo que es malo es no actuar cuando hay que hacerlo.

Y es su caso.

El futuro depende de que el niño que está a su cargo

crezca en el amor y el cariño.

Y él, a su vez, lo haga con su hijo y sus nietos.

Para que no haya nunca un Juan Salcedo.

Irene, mucha suerte en su nueva aventura.

Lamento no haberla podido satisfacer antes en su sueño.

Ojalá España pueda saber de las mujeres

que hicieron historia, que lucharon por sus derechos

mientras otros creían que solo servían para ser madres

o fregar platos.

Alonso, felicite a Elena de mi parte.

Conseguir un alto cargo en La Haya no está al alcance de cualquiera.

Y tener un marido y un padre como usted, tampoco.

Siglos después, vuelve a esos campos que usted vio llenos de muertos.

Y ahora están llenos de flores.

Ahora, la que va a luchar allí es ella.

Y, en parte, gracias a usted.

Julián, conserve siempre su carácter rebelde,

aunque genere de vez en cuando los dolores de cabeza

que me ha dado a mí.

Y también sepa que todos esperamos de usted y su señora

lo que esperan hace siglos de los Reyes:

que tengan descendencia.

Pacino, ¿qué le voy a decir usted?

Su corazón es tan grande como su valentía y su nobleza.

Tampoco le voy a decir lo que tiene que hacer.

Porque ya lo sabe".

(Pitidos)

(Motor)

Pacino...

Pero si estás más guapa que nunca, Lola.

¿Dónde estamos?

Luego te cuento, tengo que hacer una cosa.

¿Quién nos iba a decir que tú y yo íbamos a tener futuro?

(Música)

El Ministerio del Tiempo - Temporada 4 - Capítulo 8: Días de futuro pasado

23 jun 2020

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