Carlos Garaicoa
Emisión 3 de febrero de 2013 · La 2
Metrópolis dedica un programa monográfico al artista cubano residente en Madrid, Carlos Garaicoa, uno de los más destacados de su generación quien, utilizando la ciudad como espacio simbólico, explora los límites de la fotografía tradicional y reformula los discursos esenciales de la arquitectura.
Carlos Garaicoa (La Habana, 1967) tuvo, en sus inicios, una formación técnica. Su primer acercamiento al arte fue a través de la literatura y, con una gran pasión por el libro, entendido como archivo del pensamiento, junto a un marcado interés por relacionar arquitectura, política y sociedad, ha desarrollado interesantes obras como Mi biblioteca personal crece conjuntamente con mis principios políticos. Esta obra, realizada en 2008 en China, recoge libros de arquitectura china y arquitectos de todo el mundo que han construido allí, poniendo en evidencia la hipocresía existente en el ámbito urbanístico chino, de aquellos arquitectos que hoy conforman el star system de la arquitectura internacional. Otra interesante obra que dialoga con la historia, la sociedad y los libros, en este caso en la caótica y violenta Río de Janeiro, es De cómo mi biblioteca brasileña se alimenta con fragmentos de una realidad concreta (Brasil, 2008) cuyos libros aparecen acribillados a balas. Este elemento violento de disparos también aparece en la serie de fotografías intervenidas Noticias recientes (2007).
Los libros, esta vez como elemento más dinámico, son también protagonistas de arquitecturas efímeras y espacios vacíos como los que conforman los pop up de Torres (2005) o Minneapolis (2005). Ese sentido de arquitectura efímera cuestionándose la esencia misma del sistema arquitectónico le ha llevado a idear esculturas en cristal, velas, papel o azúcar como sucede en Principios básicos para destruir (2005-2009) donde, una ciudad representada con terrones, iba desapareciendo por la intervención de las hormigas.
Para Garaicoa, la palabra, la comunicación a través del lenguaje, es algo muy importante y muy presente en nuestra sociedad. Detrás de muchas de sus obras hay mensajes escritos en vallas, en fachadas, en el suelo… que nos ayudan a verbalizar y entender el sentir de la sociedad actual. Es como una ciudad que habla. Tal es el caso de la serie Sin título / El Mundo / La Polaca / La honradez / La casa de las planchas / La Isla (2009) incluyendo textos el hilo sobre las fotografías; o los siete tapices que formaban la exposición Fin de silencio (2010) en Matadero Madrid, representando firmas de antiguos comercios de La Habana con nombres evocadores como La Lucha, Pensamiento, Sin rival o Reina alterados. Por otro lado, las cerámicas indignadas Inmejorables y Provocación, ambas de 2012, son también una forma de ‘escribir la ciudad’.
Su obra interdisciplinar plantea un diálogo crítico e irónico entre arte y espacio urbano que examina la estructura política y social de nuestras ciudades mediante el estudio de los elementos que la componen. En la serie La Palabra Transformada (2009), el artista refleja la sociedad cubana y su relación con los discursos políticos que les invaden. Esta obra intenta dar voz al ciudadano de a pie otorgándole un espacio al margen del discurso político. Aparecen así, sobre casas fotografiadas, imaginarios carteles con frases como “Desbordados, inertes, decididos al exceso, esperamos” o “Perseguido por la palabra opto por el gesto. Errar y arriesgar”.
Con un marcado carácter documental, la obra fotográfica de Garaicoa aborda la realidad y sus márgenes de una manera muy directa, pero también dejando una puerta abierta a un pensamiento utópico. Obras como La Hoyada, Caracas, Venezuela (1997), Capetown, Sudáfrica (1997), Calle Monte y Matadero, la serie de fotografías Jardín japonés (1997) o incluso el vídeo 4 cubanos (1997), muestran una ciudad en ruinas, una ciudad sufrida, olvidada, diferentes paisajes desoladores entendidos no como el fin, sino como el principio de una nueva ficción, de una nueva realidad. El triunfo de Carabanchel (2011) o Un día en que La Habana se detuvo a recordar Berlín (2011) son también ejemplos de ese pensamiento utópico.
El humor y la ironía propios del carácter cubano están también presentes en la obra de Garaicoa. Louis Vuitton viaja con Karl Marx y nosotros viajamos con Louis Vuitton (2009), o la serie Las joyas de la corona (2009) son algunos ejemplos.
En esencia, Carlos Garaicoa elabora un cuidado trabajo que habla de historia, de relaciones sociales, de política, de mitos urbanos, de realidades vividas y ficciones soñadas.
____________________
[Web de Carlos Garaicoa: http://www.carlosgaraicoa.com/]