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'Rosa y Javier', un cómic que nos recuerda el problema de las drogas

  • Esta basado en la historia real de una madre y su hijo drogadicto
  • Es obra del guionista Paco Hernández y el dibujante Jose Ángel Ares

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Fragmento de una viñeta de 'Rosa y Javier', de Paco Hernández y Jose Ángel Ares
Fragmento de una viñeta de 'Rosa y Javier', de Paco Hernández y Jose Ángel Ares Edicions De Ponent

Inmersos en una de las peores crisis económicas de la historia, a veces olvidamos otros graves problemas como las drogas o enfermedades como el Sida, que siguen afectando a numerosas personas, destrozando familias y acabando con las posibilidades de futuro de muchos jóvenes. Por eso destacamos el cómic Rosa y Javier (Edicions De Ponent), de Paco Hernández y Jose Ángel Ares, que está basado en hechos reales y cuenta la lucha de una mujer sin recursos por sacar adelante a su marido (en paro) y a sus hijos, uno de los cuales cae en la drogadicción.

Rosa y Javier -nos cuenta Paco- es la historia de una familia tocada por la droga pero narrada desde el punto de vista de la madre, donde no hay ni malas ni buenas personas, sino un hijo enfermo que necesita ayuda y que, por muy simple que parezca, es un concepto difícil de asimilar. Y sí, la historia está basada en hechos reales: hechos vividos en primera persona, hechos vividos en mi barrio y hechos que he ido conociendo a medida que nos documentábamos para la obra y que, por desgracia, son prácticamente idénticos independientemente de la condición social. La historia de Rosa y Javier es, por desgracia, la historia de miles de hogares españoles, no sólo en cuanto a la droga sino en lo referente a las adicciones".

"Los personajes son reales -puntualiza Jose Ángel- son nuestra madre, tu vecino, los conocidos de quienes nos hablan. Esta base de realidad palpable nos llevó a un diseño muy simple para que el lector pudiese identificarse sin problema con ellos. El estilo de dibujo, de ser realista, nos habría limitado y por encima de todo queríamos expresar emociones. El método fue muy sencillo ya que Paco me daba unas descripciones muy detalladas y a la vez mucha libertad, con lo que siempre podía poner de mi parte. Rosa tiene mucho de mi propia madre, por ejemplo".

Una historia de amor maternal

Y es que, ante todo, Rosa y Javier es la historia del amor de una madre por su hijo: "La relación entre Rosa y Javier -asegura Paco- la puedes ver cualquier día en cualquier parte, pero esa fuerza, ese padecimiento materno las 24 h se lleva por dentro, las madres son madres hasta el día en que mueren y mucho de lo que hacen pasa desapercibido a los ojos de sus hijos e hijas, a veces para siempre y, en la mayoría de casos, hasta que ellos y ellas se convierten en padres y madres. Cuando Jose Ángel dibujó a Rosa lo hizo pensando en su madre, sin embargo yo veo a la mía, y a mi hermana, y a la madre de una amiga".

"Básicamente nos hemos documentado a través de testimonios -comenta Jose Ángel-. Partimos de algunas de las vivencias personales de Paco Hernández y, a partir de ahí, fuimos de testimonio en testimonio pasando por diversas familias, para después aclarar algunas dudas que nos habían quedado con educadores, asistentes sociales y psiquiatras. Aparte, Paco y yo mismo, fotografiamos localizaciones de hospitales, centros de salud, calles, etc. que nos intercambiábamos y discutíamos para escoger la que nos parecía la más acertada".

"Casos así, por desgracia, los ha habido siempre -afirma Paco- y la situación económica actual no sólo los empeora sino que crea más tipos de adicciones: alcohol, juego, etc. Lo que sí creo es que una precaria situación económica puede destapar un problema de drogadicción que antes podía pasar desapercibido y que puede tener graves consecuencias a largo plazo (de salud y económicas) si no se trata a tiempo".

"Parece que ya no hay drogadictos"

Y es que con la situación económica actual nos hemos olvidado de otrod problemas como la drogadicción: "Por desgracia -asegura Paco- parece que ya no hay drogadictos, al igual que no hay enfermos de Sida, ni personas con Síndrome de Down, entre otros. Se ha llegado a un punto en que los problemas derivados de adicciones y dependencia se han normalizado en nuestra sociedad, hasta el punto de que sólo los vemos cuando hay que “compartirlos en el muro” o es el “día internacional de…”.

"De ahí que la famosa campaña de “Di NO a las drogas” decidimos enfocarla de otra forma en el cómic. Los “drogadictos” sólo aparecen cuando son una lacra o tenemos que usar el término de forma despectiva. Incluso en programas de televisión se omite su uso. Parece que si la droga es de diseño no es una droga y no crea dependencia, que sólo es una diversión pasajera sin consecuencias ¡qué equivocados están!" -comenta Paco-.

Aún así, Paco deja una puerta abierta a la esperanza: "Por supuesto. Desde el principio teníamos muy claro que no queríamos engañar al lector, lo que no íbamos a hacerle era que sufriera con todos los personajes para, finalmente, darle un final completamente feliz, no sería justo y, mucho menos, coherente. Una novela gráfica de temática social basada en hechos reales tiene que serlo de principio a fin. Es ahí cuando interviene Rosa: su papel es mostrar al lector que, pese a todo (médicos, organismos, centros…) la familia y, en concreto, los seres queridos tienen un papel crucial en este tipo de enfermedades, sin ese pilar es difícil poder salir. Lo que damos a conocer al lector es, simple y llanamente, la existencia y la posibilidad de algo tan fundamental. Llamémoslo esperanza, sí".

"Los momentos felices se anteponen a los tristes"

Destaca la poderosa imagen de la portada (que podéis ver en la columna de la izquierda). "Representa una época del pasado compartida por los personajes principales, una época feliz, pero con las siluetas de lo que el futuro les va a traer. Lo importante es que, pase lo que pase, los momentos felices se anteponen a los tristes, son el combustible que necesitamos todos para tirar hacia delante con confianza" -sentencia Jose Ángel-.

"Soy de estilo inquieto -continúa Jose Ángel-, por eso me gustan las historias cortas que me dan la oportunidad de cambiar sin que se cree esa sensación de cansancio hacia uno mismo y sobre todo de miedo hacia lo que se está haciendo. Esta es mi primera obra larga, supongo que los profesionales con varias a las espaldas ya están más concentrados y la experiencia siempre es un grado. Para Rosa y Javier queríamos el estilo simple que ya había probado en Cómic 21 (Un cómic solidario sobre el Síndrome de Down), lo cual nos llevó a desarrollar esta historia. Mi intención siempre fue la de no 'molestar', no entorpecer la narración ni despistar el guion que me sirvió Paco".

"Hasta ahora -afirma Jose Ángel- solo he publicado historias cortas, tanto para El Arca de las Historietas como la revista Cthulhu, 'Comic 21', en medio ilustraciones para libros como Solomon Kane, Ilusionaria 2, etc. Embarcarme en una obra larga de más de 100 páginas ha sido todo un reto, pero una vez concentrado en el estilo que iba a usar y con el apoyo de Paco, con el tiempo se convirtió en una maratón muy disfrutable. Es verdad que, hasta que no acabas, estás en continua tensión, la inexperiencia pesa mucho, pero si la base es buena, y esta historia lo es, ya puedes agarrarte a algo para avanzar día a día".

Sus proyectos

Ambos nos han hablado de sus proyectos: "Así como Rosa y Javier ha sido, es y será, mi homenaje a la familia -nos confiesa Paco- ahora estoy ultimando otro proyecto con Edicions de Ponent donde intentaré plasmar mi amor por mi gran pasión: el cómic, pero dirigido a todos los públicos y no sólo para aquellos que llevamos leyendo tebeos desde pequeños. Por otro lado, no quiero dejar de trabajar con Jose Ángel ya que ha sido una experiencia magnífica y creo que tengo la historia perfecta para repetir con él. Además, seguiré (si me dejan) publicando relatos cortos en El Arca de las Historietas y otros medios ya que un conocido guionista me aconsejó una vez que comenzase escribiendo pequeñas historias en cómic porque era el mejor entrenamiento posible, y creo que tenía toda la razón del mundo".

El excelente trabajo de José Ángel le augura una gran carrera como dibujante, pero de momento: "Me gustaría poder repetir con Paco, ya sabemos cómo trabajamos el uno con el otro, así que eso ya lo tenemos ganado. Luego siempre hay historias propias en desarrollo que me gustaría sacar adelante, pero me resulta menos problemático colaborar con otras personas, así que siempre voy detrás de gente que me inspira para poder colaborar juntos. Sólo espero que el 2014 sea igual de bueno que el 2013".

Dos autores a los que habrá que seguir la pista y que nos regalan uno de los cómics imprescindibles de este 2013: Rosa y Javier.

RTVE

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