Recorremos el subsuelo de Toledo
- Las cuevas están en el callejón de San Gines, número 3
- Se pueden visitar
Las cuevas de Hércules datan de la época romana y se realizaron como depósito de agua para el abastecimiento de la antigua ciudad, Toletum.
Se han restaurado y se mantienen en buen estado de conservación. Para recibir visitas se ha puesto pavimento, señalización, luz, paneles informativos y una parte didáctica.
Estas cuevas tienen una rica historia arquitectónica porque su solar ha sido ocupado por varios edificios a lo largo de la historia: depósito de aguas en la época romana; templo cristiano en la época visigoda; iglesia dedicada a San Ginés en el medievo; etc.
Cueva de leyendas
Soledad Ortega, gerente patrimonial del Consorcio de Toledo nos enseña esta joya del "Toledo desconocido" y nos cuenta algunas de sus leyendas.
La más extendida es que Hércules edificó un palacio encantado en la ciudad de Toledo y ocultó, en su interior, las desgracias que amenazaban a España. Puso un candado en la puerta y ordenó que cada nuevo rey que ocupase el trono de Toledo añadiese un nuevo candado. Las desgracias aparecerían el día que uno de los reyes fuese curioso, quitase los candados y entrase en el palacio. Según la leyenda Don Rodrigo fue ese rey.
De aquel palacio sólo queda la actual cueva que ocultaría los maravillosos tesoros que allí se albergaban, entre ellos, la famosa mesa de del rey Salomón.
Rico subsuelo toledano
Otra de las obras más destacadas del Toledo subterráneo es la Casa del Judío, en plena judería toledana. El sótano de esta casa posiblemente fuese un baño litúrgico.