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'Las edades de la rata', el realismo mágico de Martín López Lam

  • Un cómic que le ha valido el Premio de Novela Gráfica Fnac-Salamandra Graphic
  • Dos historias que hablan sobre los anhelos humanos, el desarraigo y el azar

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Viñeta de 'Las edades de la rata' Salamandra Graphic

Este sábado, 9 de noviembre, Martín López Lam (Perú, 1981) presentará en FNAC Callao su novela gráfica Las edades de la rata, con la que ganó el XII Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Salamandra Graphic. Y también una exposición con una veintena de originales del cómic, que podrá visitarse hasta el 15 de diciembre.

Una fascinante historia estructurada en capítulos localizados en distintos tiempos y espacios (del Perú de 1930 a la Roma de 2016, pasando por Barcelona), en la que López Lam dibuja las vidas de Isidoro y Manuela, dos personajes que le sirven para hablar sobre los anhelos humanos, la expatriación, el desarraigo y la inevitabilidad del azar.

Viñeta de 'Las edades de la rata'

Martín nos comenta como nació el cómic: “Quería hacer un trabajo de historia, sobre mitos peruanos en Lima y tenía recopiladas muchas historias que me contó mi abuela, de cuando era pequeña. Por ejemplo cuando una amiga suya se despidió de ella antes de morir. Y otras historias similares de mi madre que con el tiempo me di cuenta que eran mentira, pero que recordaba con muy buen sabor de boda”.

“A partir de esas narraciones empecé a escribir el cómic -continúa- juntándolo con otra historia que tenía sobre alguien que vive mucho tiempo fuera de Perú y se debate entre permanecer a un espacio o a otro. Mi abuela también era medio china y por eso he escrito sobre la migración china en Perú y sobre la migración de los peruanos en Europa. De esa idea surge el libro”.

Aunque Marín sea peruano y viva en Valencia, asegura que el cómic tiene: “Muy poco de autobiográfico. He añadido alguna cosa que me ha sucedido a mí, pero casi todo se basa en lo que me contó mi abuela”.

Viñetas de 'Las edades de la rata'

Los protagonistas: Isidoro y Manuela

Los protagonistas de la novela gráfica son Isidoro y Manuela. “Son los dos ejes sobre los que gira la historia. Manuela me sirve para hablar de la primera mitad del Siglo XX en Perú, contando la inmigración china que hubo en la zona y cómo se vieron afectados por los rápidos cambios sociales y económicos que hubo en la zona”.

“Y la historia de Isidoro transcurre a finales del Siglo XX -continúa-, y muestra esa parte del desencanto hacia sus orígenes, hacia Lima y Perú, y sus viajes por Europa donde terminará descubriendo que las cosas no son mejores fuera que dentro. No terminará de superar ese desarraigo”.

Ahora que parece haber crecido el rechazo hacia los inmigrantes en todo el mundo, Martín asegura que: “No es un libro de denuncia, sino de experiencias, y espero que el lector saque cosas de esas experiencias. Pero creo que los que emigran a otros países no lo hacen por placer, sino que lo hacen movidos por la necesidad. En busca de un futuro o huyendo de guerras y de la pobreza”.

“También veo las migraciones como un paso natural -añade-, y creo que las sociedades se van transformando gracias a la inmigración. Creo que la migración enriquece las culturas. Sin gente e ideas nuevas, estaríamos condenados a vivir siempre lo mismo”.

Viñeta de 'Las edades de la rata'

Inspirado en el realismo mágico

La novela gráfica también se inspira en el Realismo Mágico sudamericano, con historias familiares en las que no faltan fantasmas y acontecimientos sobrenaturales. “Con este libro me propuse varios retos a la hora de escribir y uno de ellos era tomar el Realismo Mágico como referente, pero no para ensalzarlo sino para parodiarlo, cogiendo algunos de sus tópicos más extendidos. Propongo un juego al lector apoyándome en esas historias de fantasmas”.

En su vejez, lo que más ilusión le hace a Manuela es el pequeño cine del pueblo que siempre repite las mismas películas, como La diligencia o las de Tarzán. “Eso se basa en la historia real de mi abuelo, que montó un cine en el pueblo en esa época -confiesa Martín-. Me encanta el cine y me resultaba curioso como en un pueblo tan pequeño y perdido del norte peruano, podía haber un cine en los años 30. Donde se veían películas de la época como las de Tarzán. Quería meter esa anécdota”.

El azar también es otro de los grandes temas del cómic, ya que cambiará la vida de los protagonistas. “Hay incluso un juego sobre la propia vida que podría tener el libro -confiesa-. Porque uno puede hacer un libro bueno o malo; y más allá de las críticas, al final es el azar el que decide hasta dónde puede llegar o si será un éxito. Uno puede trabajar mucho en algo pero luego es el azar el que tiene la última palabra. Ese es otro juego que planteo”.

Viñeta de 'Las edades de la rata'

Equilibrio entre imagen y texto

Otra de las cosas más destacadas del cómic es el equilibrio entre el texto y las imágenes, que logra Martín López Lam. “En anteriores trabajos siempre me comentaban que abusaba mucho de los textos. Y en este cómic he buscado un mayor equilibrio. Por eso la historia de Manuela la cuento con bocadillos e imágenes, mientras que en la de Isidoro si empleo más cartuchos de texto”.

“Por eso –añade- en la historia de Manuela el lector es el espectador presencial de lo que le pasa; mientras que en la de Isidoro, el espectador sería alguien a quien están narrando una historia. Ese es el juego que me he planteado”.

En cuanto a sus influencias en este trabajo, Martín reconoce la de: “Jaime Hernández (Love and Rockets), que para mí es lo más grande y una de mis mayores influencias. No en el dibujo sino en cómo crea las relaciones entre los personajes y como las desarrolla. También hay un dibujante italiano, Andrea Bruno, del que creo que aquí no se ha publicado nada, que también me influye mucho a nivel visual. Trabaja mucho en la mancha, el pincel sucio… y tiene muchas historias nocturnas. Son dos de mis principales influencias”.

Viñetas de 'Las edades de la rata'

Mi estilo lo he ido desarrollando a lo largo de muchos años –continúa-. No me gusta la línea clara. Visualmente no me renueva y por eso intento que mi estilo sea todo lo contrario. Busco algo visualmente mucho más potente para el lector. Me gusta mucho trabajar esos contrantes”.

“Por eso mi color tampoco es naturalista, no es real –añade-. Es un color que va más hacia lo emotivo que hacia lo realista”.

En cuanto a su forma de trabajar: “Comienzo con tintas y acrílicos, el blanco y negro. Y luego aplico el color, que en este trabajo es digital, en otras ocasiones también lo aplico a mano”.

Viñeta de 'Las edades de la rata'

La exposición

Como os comentábamos al principio, Martín López Lam también expone sus originales. Actualmente pueden verse en FNAC Callao hasta el 15 de diciembre y luego viajarán por Barcelona, Zaragoza y A Coruña.

“Son veinte planchas originales en blanco y negro. Para que se aprecie bien el dibujo, que es más crudo que como se ha plasmado en el libro, porque no tienen ninguna corrección. Se pueden ver los huesos del cómic” –asegura-.

En cuanto a futuros proyectos, Martín asegura que: “Prefiero no aventurar nada porque tengo varios, pero ninguno seguro del todo”.

Martín López Lam y la portada de 'Las edades de la rata'

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