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Juicio 'procés'

Pérez de los Cobos califica el dispositivo de los Mossos de "estafa" y asegura que hubo grupos organizados violentos

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Pérez de los Cobos asegura que el 1-O hubo grupos organizados para impedir mediante "fuerza física" el trabajo de los agentes

El teniente coronel de la Guardia Civil que coordinó el dispositivo policial del 1-O, Diego Pérez de los Cobos, ha calificado de "estafa" el despliegue de los Mossos d'Esquadra para el referéndum y ha asegurado que ese día se encontraron con "un escenario de violencia muy superior al inicialmente previsto" con la actuación de grupos perfectamente organizados y jerarquizados para impedir por la fuerza la actuación de la Policía Nacional y la Guardia Civil, en su declaración como testigo en el juicio del 'procés'.

Pérez de los Cobos ha explicado que en la mañana del 1 de octubre de 2017 se encontraron con dos "grandes sorpresas": la primera, la "inacción" de los Mossos; y la segunda, un "grado de virulencia" mayor de la prevista por parte de grupos que mediante el "ejercicio de la fuerza física" trataban de impedir el acceso a los centros de votación de los agentes que tenían la orden judicial de evitar el referéndum por orden de la Fiscalía y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Ante esta situación, dieron por rota la coordinación con los Mossos y tomaron la decisión de actuar "por iniciativa propia".

Al igual que otros testigos -como el exministro de Interior Juan Ignacio Zoido, que aseguró que los Mossos "toleraron" el referéndum, o el ex secretario de Estado de Seguridad Juan Antonio Nieto, que sostuvo que esta permisividad permitió a los convocantes mantener la consulta- Pérez de los Cobos ha acusado también a la Policía autonómica de permitir la consulta

En este sentido, ha asegurado que el dispositivo diseñado para ese día por los Mossos estaba, en su opinión, "más encaminado a facilitar el desarrollo de la consulta que a impedirla" y ha descrito una actitud de "absoluta pasividad y nula colaboración" por parte de la Policía autonómica con casos concretos, incluso, de "obstrucción directa" a la labor de los agentes de Policía y Guardia Civil.

Contribuyeron a que se celebrara el 1-O, según Cobos

Pérez de los Cobos -como ya declaró en la fase de instrucción ante el juez del Supremo Pablo Llarena- ha calificado el dispositivo directamente de "estafa" por varios motivos. Entre ellos, porque fue a su juicio un contingente "absolutamente insuficiente" y porque la presencia de parejas de Mossos en los centros de votación no era eficaz para impedir el referéndum y en cambio sí daba una "sensación de normalidad institucional a una actividad ilegal".

El coordinador del dispositivo del 1-O ha asegurado, además, que los Mossos contribuyeron a que los centros de votación estuvieran llenos de gente y fuera más difícil cumplir con el mandato judicial. Para ello, asegura, haciendo "lo nunca visto", que fue advertir el día anterior -a las personas que estaban realizando diversas actividades en ellos- de la hora a la que se personarían el domingo y de que no actuarían si había una masa de ciudadanos que lo dificultara o si había niños o ancianos.

Precisamente, Pérez de los Cobos ha asegurado que en determinados colegios los grupos que estaban organizando las "murallas" humanas colocaron a menores y personas mayores "como vanguardias de esos parapetos"

Grupos jerarquizados y gente que alertaba de su llegada

"Nos encontramos con una situación de una gravedad bastante mayor de la que inicialmente preveíamos porque dentro de esas murallas -ha relatado el teniente coronel de la Guardia Civil- había grupos perfectamente organizados, había una jerarquía entre ellos. Había quien impartía órdenes y quien las ejecutaba". También detectaron la presencia de gente que alertaba de la llegada de los efectivos para organizar las acciones de "resistencia activa".

El testigo, clave para la Fiscalía que intenta demostrar que en Cataluña hubo una rebelión, ha asegurado que "hubo casos en los que la situación de violencia fue muy grave" y ha recordado las imágenes de un guardia civil en el suelo recibiendo una patada en la cabeza.

Pérez de los Cobos ha defendido el "uso exquisito de la proporcionalidad" por parte de los agentes y ha negado, como Nieto este lunes, que se produjeran cargas policiales porque estas están destinadas a desalojar un local y que esto no se hizo aunque se podía haber hecho, sostiene, porque el auto de la jueza del TSJ de Cataluña les amparaba.

Ha cifrado en unos 200 centros de votación los que cerraron la Policía y la Guardia Civil y ha asegurado que en más de un centenar fue necesario el uso de la fuerza para vencer la resistencia de estos grupos.

"La relación con Trapero siempre fue difícil"

Pérez de los Cobos ha afirmado que "la relación con Trapero [el exmayor de los Mossos] siempre fue difícil" porque desde el principio entendió su nombramiento como coordinador del dispositivo como una "injerencia" y ha asegurado que el ex alto mando de la policía autonómica llegó a pedir su "revocación" por escrito.

Al igual que el ex secretario de Estado de Seguridad José Antonio Nieto este lunes y que el ex delegado del Gobierno en Cataluña Enric Millo este martes por la mañana, el teniente coronel del Instituto Armado ha definido como "kafkiana" la situación que se vivió en la reunión de la Junta de Seguridad celebrada el 28 de septiembre de 2017, que se celebró en un "ambiente muy tenso".

Al igual que Millo, el teniente coronel de la Guardia Civil asegura en esa reunión pidió a Carles Puigdemont que desconvocara el 1-O para evitar cualquier tipo de incidentes, pero que el expresidente solo insistía en que ese día se tenía que garantizar la "convivencia ciudadana" -como decía la parte no dispositiva del auto- por encima del mandato de impedir el referéndum. "Parecía agarrarse a un clavo ardiendo para condicionar cualquier actuación de la policía judicial", ha añadido el testigo. "Puigdemont llegó a decir algo así como que un auto judicial no podía pisotear derechos", ha asegurado.

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