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Ralph König: "Pensé que 'Pitopausia' era la despedida de Konrad y Paul pero..."

  • El autor aleman cuenta la decadencia sexual de sus personajes más populares
  • "A los 48 es cuando hay que enfrentar una serie de dificultades relacionadas con hacernos mayores", asegura

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Ralph König en el Salón del Cómic de Barcelona y portada de 'Pitopausia'
Ralph König en el Salón del Cómic de Barcelona y portada de 'Pitopausia'

Ralf König (Soest, Alemania. 1960) es uno de los mejores humoristas de Europa, sus cómics han sido adaptados al cine y al teatro y ha obtenido múltiples premios, incluído el de Mejor Obra Extranjera del Salón del Cómic de Barcelona, en 1992, por El condón asesino. Se dió a conocer en los 80 por sus cómics de temática gay con los que logró seducir a todo tipo de públicos. En el Salón ha presentado Pitopausia. Otoño en los pantalones (La Cúpula), en la que sus personajes más populares, Konrad y Paul, se resisten a envejecer.

“El libro –asegura König- va desde los 48 años de Paul hasta que Konrad y él están en una residencia. La historia me recordaba a la canción de Suzy Quatro sobre la crisis de los cuarenta: “48 Crash”. Por eso para mí los 48 es cuando la cosa se pone seria y hay que enfrentar una serie de dificultades relacionadas con hacernos mayores.

“He estructurado la historia en capítulos -afirma- de forma que entre cada uno y el siguiente pasen dos o tres años. De esa forma el lector casi no se da cuenta de ese paso del tiempo. Hasta que de repente diga: “el tiempo pasa muy deprisa sin que me haya dado cuenta”, como sucede en la vida real”.

“Esa es la sensación que el autor alemán asegura tener: “La vida no se detiene.  Va a mucha velocidad y quería plasmarlo en este libro de una forma muy divertida”.

Viñetas de 'Pitopausia'
Viñetas de 'Pitopausia'

Viñetas de 'Pitopausia'

¿Konrad y Paul en el asilo?

Una carrera que lleva a Konrad y Paul hasta el asilo. “Cuando acabé el libro y lo entregué –nos confiesa Ralph- tuve la sensación de que era la última historia de Konrad y Paul. Pero son mis personajes y los tengo demasiado cariño. Así que no descarto recuperarlos haciéndolos rejuvenecer. Ni tampoco dibujar las aventuras de ambos en el asilo, porque creo que sería muy divertido. Aunque para eso tendría que esperar unos años, porque tendría que pasar yo por la misma experiencia y no tengo prisa. Así que con paciencia”.

Y es que Konrad y Paul son las dos partes del propio König. “Paul es mi lado salvaje, juerguista, infiel… mientras que Konrad es mi parte tranquila, fiel, aburrida. Con los años me voy pareciendo cada día más a Konrad; y por eso ha sido tan doloroso dibujar este libro, porque me ha hecho ser consciente de ello”.

“Pero –añade- espero que siempre me quede algo de Paul.  Un poco de pasión y locura en la vida es bueno y espero conservarlo durante algún tiempo”

En este cómic, Ralph vuelve a utilizar el recurso de un coro griego para introducir los capítulos, algo habitual en su carrera. “Es un recurso que vi en la película Poderosa Afrodita, de Woody Allen, y que me gustó mucho. Creo que el hecho de envejecer tiene también algo de tragedia griega y por eso me pareció divertido usar esos coros”

Personalmente llevo muy mal envejecer –confiesa- aún tendré que hacer un par de libros sobre este tema”.

Las relaciones humanas son una fuente infinita de ideas –asegura Ralph- Y con el tema de la edad y envejecer he descubierto nuevos temas interesantes que voy a seguir investigando”

Viñetas de 'Pitopausia'
Viñetas de 'Pitopausia'

Viñetas de 'Pitopausia'

Un humor menos salvaje

Ralp König se hizo famoso en toda Europa por el humor salvaje de sus inicios, sobre todo en el cómic El condón asesino (premio a la mejor obra extranjera en el salón del cómic de Barcelona. “Hoy no sería capaz de hacer algo tan salvaje –asegura- Eso tiene que ver con la juventud, con las ganas de comerse el mundo. Escribo lo que siento en cada época y ahora no me siento tan salvaje”.

“Si hoy se publicase El condón asesino -continúa- no creo que tuviese tantos problemas con la censura como en su momento, cuando intentaron prohibirlo. Pero hoy en día no creo que tuviese ningún problema”.

“Hace unos años escribí un cómic de ciencia ficción de Konrad y Paul que era tan loco, tan salvaje, que nadie lo entendió, pero yo me divertí muchísimo haciéndolo”.

“He pensado en casarme, pero soy muy vago”

Ralph está considerado un icono del movimiento gay en toda Europa, por su obra y su vida, así que le preguntamos por la aprobación del matrimonio homosexual a finales del año pasado en Alemania: “Ya no estoy tan activo en el movimiento Gay. No salgo tanto como antes –afirma- pero está bien que la gente del mismo sexo pueda casarse. Incluso yo he pensado en hacerlo”.

“Pero –continúa- mi pareja y yo somos muy vagos y hay que hacer muchos papeles, pedir fecha en los juzgados… además, nos gustaría celebrarlo a lo grande pero mis libros ya no se venden como antes, por lo que no podremos hacer la boda gigante que nos gustaría”.

En cuanto a si se sigue considerando un icono del movimiento gay, Ralph nos comenta que: “No lo sé. Igual sigo siéndolo. Pero me suelo mover libremente por las calles sin que me molesten para pedirme autógrafos”.

Viñetas de 'Pitopausia'
Viñetas de 'Pitopausia'

Viñetas de 'Pitopausia'

"Me gusta reflejar el lenguaje de la calle"

Los alemanes no tienen fama de hacer buenas comedias, algo en lo que Ralph está de acuerdo. “Una productora quería comprar los derechos de uno de mis libros para hacer una película, pero cuando empezaron a escribir el guion cambiaron completamente mis diálogos, no se parecía en nada, así que al final les dije que no. Porque violaban mis diálogos”.

“Si hay algún director español que quiera hacer algo con mis cómics que me contrate -añade-. Aunque cuando los españoles hicisteis una versión de mi novela gráfica Lisistrata tampoco fue gran cosa. Me dio mucha pena porque tenía grandes actores, decorados fantásticos… pero los heterosexuales eran muy feos, los gays parecían travestis y las mujeres eran demasiado guapas, cosas que nunca suceden en mis cómics”.

Sobre sus diálogos, asegura que siempre le gusta reflejar el lenguaje de la calle: “Creo ue es lo mejor que se me da. Suelo conversar conmigo mismo frente al espejo. Quizá por eso consigo esa sensación de que los diálogos son tan espontáneos, tan auténticos”.

En cuanto a sus proyectos, Ralph König nos comenta que: “Trabajo en otra historia sobre el hombre primitivo, de hace seis millones del año, casi cuando bajaron del árbol y empezaban a socializar. Como Pitopausia ha sido tan complicado de escribir quería hacer algo más ligero y divertido. Pero me estoy dando cuenta de que también me cuesta, Quizá también sea algo de la edad”.

Portada de 'Pitopausia'
Portada de 'Pitopausia'

Portada de 'Pitopausia'