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La era Trump

Trump dice que su exasesor Steve Bannon "ha perdido la cabeza" tras criticar los encuentros rusos de su hijo

  • Bannon califica en un libro de "traición" y "antipatriota" la reunión en junio de 2016
  • Su hijo, su yerno y su exjefe de campaña se reunieron con una abogada rusa
  • Las declaraciones, en el libro Fire and Fury: Inside the Trump White House
  • El presidente resta importancia al trabajo de Bannon, al que despidió en agosto

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El presidente Donald Trump junto a su exasesor, Steve Bannon
El presidente Donald Trump junto a su exasesor, Steve Bannon. REUTERS / Carlos Barria

Steve Bannon, antiguo jefe de estrategia de la Administración Trump, ha calificado de "traición" y "antipatriota" una reunión entre el hijo del presidente de Estados Unidos y un grupo de rusos durante la campaña electoral. El exasesor critica el encuentro, producido en junio de 2016, en el nuevo libro de Michael Wolff, Fire and Fury: Inside the Trump White House (Fuego y furia: Dentro de la Casa Blanca de Trump), al que ha tenido acceso el diario británico The Guardian

Según el libro, que se publicará el próximo 9 de enero, Bannon se refería a una reunión entre Donald Trump hijo, el yerno del presidente, Jared Kushner y el entonces presidente de campaña, Paul Manafort, con la abogada rusa Natalia Veselnitskaya. La Casa Blanca ha desmentido que Trump participase en dicha reunión y se ha referido a las palabras de Bannon como "ridículas". 

"Van a crujir a Don Junior como un huevo en televisión nacional", ha señalado Bannon al escritor, que se ha valido de más de 200 entrevistas con el presidente y su círculo político para escribir.

El rotativo afirma que Bannon, despedido en agosto por Trump, le dijo a Wolff que la investigación sobre una supuesta confabulación con el Kremlin se centrará en el lavado de dinero.  El presidente ha reaccionado a través de un comunicado en el que se desvincula de su exasesor, resta importancia a su trabajo con él y dice que el libro de Wolff es un "libro falso"

Trump resta importancia y credibilidad a su exasesor 

La primera reacción del presidente tras conocer los estractos del libro ha sido decir que Bannon "ha perdido la cabeza", a la vez que ha restado importancia a su trabajo cuando estaba a su servicio. "Steve Bannon no tiene nada que ver conmigo ni con mi presidencia. Cuando fue despedido, no solo perdió su trabajo, sino que también perdió su cabeza", ha señalado. 

El presidente ha minimizado el trabajo de Bannon al indicar que "rara vez estuvo en una reunión a solas conmigo" y acusarle de fingir "haber tenido influencia para embaucar a unos pocos que no tienen acceso ni idea". 

"Finge estar en guerra con los medios de comunicación, a los que llama el partido de la oposición, pero pasó su tiempo en la Casa Blanca filtrando información falsa a los medios para hacerse parece más importante de lo que era", ha asegurado. 

Donald Trump también ha querido criticar el papel de Bannon en campaña, al señalar que llegó cuando "ya había vencido a 17 republicanos" en la nominación como candidato presidencial. Además, le acusa de estar involucrado en la pérdida de un escaño en el Senado en Alabama el pasado diciembre, ya que Bannon impulsó al candidato demócrata Doug Jones, que venció a Roy Moore y se hizo con el asiento ocupado desde hacía 30 años por los republicanos. 

"Ahora que está solo, Steve está aprendiendo que ganar no es tan fácil como yo hago ver. Steve tuvo muy poco que ver con nuestra histórica victoria, que fue entregada por los hombres y mujeres olvidados de este país", ha zanjado el mandatario. 

Bannon: "Deberían haber llamado al FBI inmediatamente"

El diario agrega que un intermediario les había prometido facilitar unos documentos que podían incriminar a la rival demócrata, Hillary Clinton, pero en lugar de alertar al Buró Federal de Investigación (FBI) sobre un posible asalto a la democracia de EE.UU. por una potencia extranjera, Trump Jr. respondió en un correo: "Me encanta".

Poco después, escribe Wolff, Bannon comentó burlándose: "Los tres tíos importantes en la campaña pensaron que era una buena idea reunirse con un Gobierno extranjero en la Torre Trump en la sala de conferencias del piso 25, sin abogados. No tenían ningún abogado".

"Incluso si piensas que esto no es traición, o no patriótico, o mala mierda, y pasa que pienso que es todo eso, deberías haber llamado al FBI inmediatamente", añade el que fuera jefe de estrategia en la campaña.  Bannon continuó diciendo, según escribe Wolff, que si una reunión así iba a celebrarse, debió hacerse en un hotel Holiday Inn de Manchester, en New Hampshire, con abogados.

El pasado mayo, Robert Mueller fue nombrado consejero especial, tras la retirada de James Comey como director del FBI, para que investigase la presunta injerencia rusa en las elecciones de 2016. Desde entonces, su hijo, su yerno, Jared Kushner, y otros exasesores del presidente han sido llamados a testificar en la investigación y algunos han resultado imputados, como su antiguo jefe de campaña, Paul Manafort- que denunció el miércoles a Mueller por "exceder su autoridad legal" en la investigación-, o el exconsejero George Papadopoulos. El propio Bannon fue llamado a testificar en diciembre.

Tanto el presidente de EE.UU. como sus aliados rechazan toda acusación de confabulación con Rusia y el Kremlin ha negado haber intervenido.

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