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Temer pide la suspensión de la investigación por corrupción y obstrucción a la justicia

  • Cuestiona la validez de las grabaciones en que Temer avala la compra del silencio de un diputado
  • Se niega a dimitir, a pesar de las múltiples manifestaciones y peticiones de los partidos

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El presidente brasileño, Michel Temer, en una imagen de archivo del pasado 18 de mayo.
El presidente brasileño, Michel Temer, en una imagen de archivo del pasado 18 de mayo.

El presidente de Brasil, Michel Temer, ha pedido este sábado al Tribunal Supremo la suspensión de la investigación abierta en su contra por los supuestos delitos de corrupción y obstrucción a la justicia.

El presidente, en un mensaje a la nación, ha cuestionado la validez de las grabaciones realizadas por uno de los dueños de la empresa JBS y en la que, según la Fiscalía, Temer avala la compra del silencio de un poderoso diputado preso por corrupción.

Sin embargo, Temer comunicó el jueves su decisión de no dimitir, pero se encuentra cada vez más acorralado con miles de manifestantes en las calles reclamando su dimisión y, aún más grave, las primeras peticiones para que renuncie salidas de algunos de los partidos que forman la coalición que sustenta a su Gobierno.

Una grabación "manipulada"

Peritos contratados por medios locales han afirmado que la grabación realizada por Joesley Batista, uno de los dueños de JBS, y que implica a Temer, fue editada antes de ser entregada a la Fiscalía, lo que fue citado por el presidente como una prueba de su invalidez.

"Esa grabación clandestina fue manipulada y adulterada con objetivos nítidamente subterráneos", ha subrayado el mandatario, en su segundo pronunciamiento desde que estalló el escándalo el miércoles por la noche.

Temer ha insistido en que no cometió ningún delito, que "nunca compró el silencio de nadie" y que no obstruyó a la Justicia, como ha apuntado el fiscal general, Rodrigo Janot, en la petición de investigación que ha autorizado el Supremo.

"Estamos entrando con una petición en el Supremo para suspender la investigación hasta que sea verificada la autenticidad de la grabación clandestina", recalcó el jefe de Estado.

Acusa a Batista de cometer el "crimen perfecto"

Temer también ha arremetido contra Batista, autor de la grabación de la conversación entre ambos, y le ha acusado de haber cometido el "crimen perfecto" para lucrarse y escapar de las garras de la justicia.

El mandatario conservador, en el poder de manera efectiva desde el pasado 31 de agosto, ha dicho que Batista especuló con la moneda brasileña gracias a esa grabación ya que, según rumores del mercado, compró una gran cantidad de dólares la víspera del escándalo consciente de la fuerte depreciación que sufriría el real.

Batista "está libre y suelto, paseando por Nueva York, y Brasil, que ya había salido de las más grave crisis económica de su historia, vive ahora días de incertidumbre", dijo.

Desde que saltó el escándalo, el pasado miércoles, Temer ha insistido en defender su inocencia y se ha aferrado al cargo, en medio de la presión de la oposición y de algunos sectores de su base aliada para que renuncie.

Temer ha insistido en que el hecho de escuchar los actos ilícitos relatados por Batista en el encuentro que ambos mantuvieron en su residencia oficial no suponen un "delito" y ha recalcado que su único objetivo era "librarse del interlocutor".

"Yo continuaré al frente del Gobierno", ha concluido el mensaje de Temer, que ha comparecido brevemente en Planalto, sede del Ejecutivo en Brasilia, y no ha admitido preguntas.