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La Agencia Espacial Europea no sabe qué ha ocurrido con la nave de la misión Exomars que debía posarse en Marte

El módulo Schiaparelli, perdido en Marte: razones para un fracaso -o un éxito parcial-

  • La ESA pierde la pista del módulo Schiaparelli, parte de la misión ExoMars

  • Concebido para probar un aterrizaje en Marte, podría haberse destrozado

  • ¿La misión queda comprometida o solo confirma que 'necesita mejorar'?

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Una sonda que orbitaba Marte y tenía que aterrizar en el planeta rojo brilla por su ausencia. La Agencia Espacial Europea (ESA), responsable del proyecto Exomars, que precisamente quería probar con el módulo de aterrizaje Schiaparelli nuevas tecnologías europeas para el descenso y el aterrizaje de naves en Martetodavía no sabe si ha sobrevivido al contacto con la superficie. ¿Qué implica esta situación? He aquí algunas preguntas para las que se busca respuesta:

¿Dónde está Schiaparelli y en qué estado?

El módulo de aterrizaje se encuentra en la superficie de Marte, pero la ESA no sabe en qué estado se encuentra. Schiaparelli dejó de transmitir señales de radio antes de tocar el suelo marciano, así que son altas las probabilidades de que se haya hecho pedazos.

Todavía se están analizando los datos envaidos por Schiaparelli y recogidos por la sonda europeo-rusa TGO. Sin embargo, las horas pasan y crecen las razones para el pesimismo.

¿Cuándo se produjo el problema?

Según la secuencia de aterrizaje prevista, Schiaparelli debía entrar en la atmósfera de Marte a las 14:42 horas GMT y descender por ella durante seis minutos.

La entrada en la parte alta de la atmósfera se produjo como estaba previsto, a 120 kilómetros de la superficie y 21.000 km/h de velocidad. Allí tuvo lugar el despliegue del paracaídas para reducir su velocidad hasta 1.650 kilómetros por hora, tras lo que se separaba el escudo frontal mientras seguía frenando.

Hacia el final de esos "seis minutos de terror" se produjo el fallo. A los cinco minutos del descenso a cerca de 1,3 kilómetros de la superficie y con una velocidad de 240 km/h, se debería haber desprendido del paracaídas, pero no ocurrió como se esperaba, sino que parece que se desprendió del paracaídas antes de lo previsto -a falta del análisis de todos los datos-.

Además los retrocohetes que iban a frenar el módulo hasta los 10 km/h solo funcionaron unos segundos, por lo que es posible que no se desacelerara lo suficiente para aterrizar sobre la superficie de Marte de forma suave.

Schiaparelli dejó de transmitir datos unos 50 segundos antes del impacto previsto (14:48 GMT, 16:48 hora peninsular española)

¿Qué consecuencias inmediatas tiene la pérdida de Schiaparelli?

Con Schiaparelli, la Agencia Espacial Europea pretendía demostrar su capacidad para aterrizar un módulo sin problemas en Marte, 13 años después del fracaso de la pequeña Beagle 2.

Si se confirma el escenario del aterrizaje fallido, evidentemente habrá sufrido un revés, por más que hayan obtenido de esta experiencia datos de valor sobre la entrada, descenso y toma de contacto para continuar su trabajo, además de comprometer el éxito de los 230 millones de euros que se pusieron sobre la mesa para Schiaparelli.

El módulo fue diseñado para durar solo unos pocos días sobre la superficie de Marte. Es decir, su papel científico es limitado, aunque todavía está equipada con una estación meteorológica.

¿Puede afectar al futuro del proyecto?

"La exploración de Marte es difícil, pero por eso debemos lograrlo", ha dicho David Parker, responsable de la ESA de vuelos tripulados y de exploración robótica.

ExoMars 2016 es solo la primera parte de una ambiciosa misión en dos etapas. En 2020, Europa y Rusia planean enviar a Marte un rover que dependerá de los desarrollos tecnológicos a partir de Schiaparelli y que llevará a cabo una misión de perforación del suelo marciano para tratar de encontrar restos de vida bacteriana.

Es evidente que las desventuras de Schiaparelli no facilitarán la tarea de la ESA de conseguir una financiación adicional de 300 millones de euros para ExoMars en la próxima conferencia ministerial, que se celebra en diciembre en Suiza. El coste presupuestado de las dos misiones de la ESA es de 1.500 millones de euros, pero no es aún suficiente.

Éxito total de la sonda TGO

Sin embargo, los problemas de Schiaparelli no deben ensombrecer el éxito de la sonda de investigación TGO, que logró con éxito ponerse en órbita marciana el pasado mes de marzo y que ha mostrado su utilidad como enlace de comunicaciones con Marte.

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