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BBVA cierra la compra de Catalunya Banc por unos 1.165 millones de euros

  • El segundo banco español mantendrá la marca de CatalunyaCaixa
  • El FROB da por finalizado el proceso de desinversión

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Edificio corporativo de CatalunyaCaixa en Manresa.
Edificio corporativo de CatalunyaCaixa en Manresa.

BBVA ha anunciado que tras recibir las preceptivas autorizaciones, ha cerrado la compra de Catalunya Banc, por un precio aproximado de 1.165 millones de euros.

En un hecho relevante remitido este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), BBVA ha explicado que en total, ha adquirido 1.947.166.809 acciones de Catalunya Banc, que representan aproximadamente el 98,4% de su capital social.

BBVA se adjudicó Catalunya Banc -que opera con la marca CatalunyaCaixa (CX)- en una subasta competitiva, en julio de 2014, al ofrecer 1.187 millones por la entidad.

De esta manera, tras recibir las autorizaciones pertinentes, la catalana vuelve a manos privadas, y el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) da por finalizado su proceso de desinversión. El FROB recuerda que tanto la venta de la cartera hipotecaria como del negocio bancario, han tenido un resultado positivo neto de 328 millones de euros.

El cierre de la adquisición por parte de BBVA se produce solo unos días después de que el fondo estadounidense Blackstone se hiciera cargo de la cartera hipotecaria problemática de la entidad catalana.

Además, el jueves, y antes de que el BBVA tomara el control de la entidad, Catalunya Banc recompró a Mapfre su negocio de seguros por 607 millones de euros, una operación con la que controlará totalmente este negocio.

Además, CX ha aprobado recientemente el nombramiento de seis nuevos vocales en el consejo de administración, lo que suponía el inicio del desembarco de BBVA en la entidad. Los nombramientos se correspondían con Cristina de Parias (directora de BBVA en España y Portugal), Xavier Queralt (director territorial del BBVA en Cataluña), Jordi Foz, Francesc Jordà, Maria Angeles Peláez y Christian Terribas.

Una cuota de mercado del 26,1% en Cataluña

BBVA sumará una cuota de mercado en Cataluña del 26,1% con la adquisición de Catalunya Banc, una entidad que le aportará 4.386 empleados y 728 oficinas en Cataluña.

Según datos del BBVA de diciembre de 2014, el grupo sumará un cuota en créditos del 24,4% y del 22,8% en materia de recursos, y Cataluña generará en torno a un tercio del negocio de BBVA en España, con tres millones de clientes.

CatalunyaCaixa tenía aproximadamente una cuota del 13,8% en clientes en Cataluña, que, sumados al 5,2% generado por Unnim y al 7,1% que tenía el BBVA, deparan ese 26,1% de cuota de mercado en términos de clientes, un porcentaje solo superado por CaixaBank en Cataluña.

El grupo que preside Francisco González sumará un total de 1.367 oficinas en Cataluña, de las cuales 639 corresponden a BBVA y las otras 728 a Catalunya Banc, frente a las 1.407 que sumaba CaixaBank en Cataluña también a diciembre de 2014. En todo caso, la cifra definitiva de sucursales está a la espera de un proceso de reestructuración.

La tendencia del mercado es ir hacia oficinas de mayor tamaño, con gestores especializados para atender al cliente, y a que se reduzca el número de oficinas, dado que cada vez gana mayor peso la operativa mediante Internet o dispositivos móviles.

En materia de crédito bruto, el grupo BBVA sumará ahora en Cataluña un total de 59.880 millones de euros, de los cuales CatalunyaCaixa aporta 21.945. En cuanto a recursos, el banco catalán aportará 25.835 millones, con lo que el grupo BBVA tendrá ahora en Cataluña unos recursos totales de 58.874 millones.

Ayudas públicas a Catalunya Banc

Desde el momento de su creación, el grupo fruto de la fusión de Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa empezó a recurrir a las ayudas públicas y solicitó un préstamo de 1.250 millones al FROB con la promesa de que los devolvería.

Sin embargo, el tiempo demostró que lejos de retornar un solo euro a las arcas públicas, el grupo era incapaz de cumplir con las exigencias de capital y tras suspender las pruebas de estrés europeas, el Estado acabó dando por perdidos los primeros fondos aportados e inyectándole 1.718 millones más.

Aún así no era suficiente para reforzar un grupo, cuyas cajas habían llevado a cabo una política de riesgos totalmente imprudente, como lamentaron recientemente en el FROB, y que hizo que acabara necesitando 9.084 millones de la ayuda europea a la banca española.

Es decir, 12.052 millones, que rebasaron los 13.000 millones al incluir una aportación de más de 1.000 del Fondo de Garantía de Depósitos para dar liquidez a los titulares de preferentes y deuda subordinada, aunque este dinero no se puede considerar ayuda pública al proceder de las aportaciones del resto de la banca.

A pesar de todo ello, el Estado se vio obligado a poner otros 572 millones para que Catalunya Banc se quitara de encima casi 6.400 millones en hipotecas tóxicas, pues casi seguro que con ellas encima ningún banco hubiera estado dispuesto a pujar.

La cúpula de CaixaCatalunya, incluidos su expresidente Narcís Serra y su ex director general Adolf Todó, así como a otros 52 antiguos miembros del consejo de administración de la caja catalana, están imputados por un presunto delito de administración desleal. Los antiguos responsables de la entidad están siendo investigados por sus sueldos "desproporcionados", que cobraron pese a su delicada situación económica, que le llevó a pedir 1.250 millones al FROB1. Además, la Audiencia Nacional investiga la venta de "productos tóxicos" de la entidad.