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La sonda japonesa Hayabusa 2, lista para emprender su camino a la caza del asteroide 1999 JU3

  • Estudiará el asteroide 1999 JU3 durante año y medio
  • Está previsto que traiga muestras de vuelta en 2020
  • Se basa en una misión anterior que terminó con éxito pese a tener problemas

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Impresión artística de Hayabusa 2 tomando muestras en 1999 JU3.
Impresión artística de Hayabusa 2 tomando muestras en 1999 JU3. JAXA

Todo está preparado en el centro espacial de Tanegashima para el lazamiento de la sonda Hayabusa 2 de la JAXA, la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial.

El objetivo de la misión es estudiar el asteroide 1999 JU3, un asteroide de unos 980 metros de diámetro del grupo de los asteroides Apolo, un grupo de asteroides cercano a la Tierra.

Está previsto que llegue allí en julio de 2018, que esté un año y medio estudiando 1999 JU3, y que emprenda su viaje de vuelta tras haber tomado muestras de este en diciembre de 2019, para llegar de vuelta a la Tierra en 2020.

Hayabusa 2 lleva a bordo seis instrumentos, incluyendo tres cámaras, que le permitirán estudiar la composición y forma de 1999 JU3, pero además lleva a bordo varias sondas que soltará sobre su objetivo.

Minisondas

Tres de ellas, fabricadas por la JAXA, llevan el nombre genérico Minerva-II -la sonda Hayabusa llevaba un aterrizador llamado Minerva que se perdió en el espacio cuando intentaba aterrizar- y tienen como objetivo aterrizar sobre 1999 JU3 y desplazarse por su superficie.

Son tres porque Minerva-II1 está formada a su vez por dos subsondas llamadas Rover-1A y Rover 1B.

Las acompaña MASCOT, otro aterrizador diseñado por la Agencia Espacial Alemana y el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia.

Es un cubo de 30×30×20 centímetros y 10 kilos de peso que se puede desplazar por la superficie del asteroide desplazando un contrapeso interno.

Y si bien las Minerva-II llevan paneles solares, con lo que la duración de su misión no está en principio determinada, MASCOT lleva una batería interna que le permitirá funcionar unas 12 horas una vez que esté en la superficie de 1999 JU3.

Las observaciones de los cuatro aterrizadores complementarán los datos que obtenga Hayabusa 2 desde su órbita a unos 20 kilómetros del asteroide.

Toma de muestras

La sonda lleva a bordo también tres esferas altamente reflectantes que serán depositadas sobre 1999 JU3 para marcar los lugares en los que esta intentará tomar muestras. Al ser conocida su forma y tamaño, las cámaras de a bordo las usarán como referencia para calcular la aproximación.

Una de las muestras que se tome será en un cráter creado por el Small Carry-On Impactor, o SCI, una especie de proyectil con explosivos que Hayabus 2 lanzará contra 1999 JU3 para crear un cráter nuevo. Este nuevo cráter le permitirá tener acceso a material "fresco" del asteroide.

Al SCI lo acompañará una cámara que será lanzada desde Hayabusa 2 poco después que este para obtener imágenes del impacto y del cráter mientras Hayabusa 2 se mantiene a una distancia prudencial.

Finalmente, Hayabusa 2 lleva a bordo una cápsula de reentrada que será la que, si todo va bien, traiga de vuelta las muestras de 1999 JU3 al final de la misión en 2020.

Orígenes del sistema solar

1999 JU3 es un asteroide tipo C, compuesto principalmente por roca pero además por materiales orgánicos y agua; el asteroide Itokawa, que fue el objetivo de la sonda Hayabusa original, era un asteroide tipo S, formado principalmente por roca.

El objetivo de estudiar 1999 JU3 es obtener más información acerca de las condiciones en las que se formó el sistema solar; asteroides y cometas son los restos de aquel periodo que menos modificaciones han sufrido con el tiempo.

Una misión extremadamente ambiciosa, pero el conseguir haber traído de vuelta a la Hayabusa original después de todos los problemas que tuvo sugieren que la Agencia Japonesa de Exploración Espacial debería poder salirse con la suya.

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