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"Retiré la denuncia por miedo, por pena y por mis hijos. Fue la peor decisión de toda mi vida"

  • Es el testimonio de una mujer maltratada que retiró la denuncia a su marido
  • Más de 4.000 mujeres (13,2%) se echaron para atrás en el segundo trimestre
  • La causa judicial sigue pero el fiscal se queda sin la principal prueba acusatoria
  • Teléfono de atención a las víctimas de violencia de género: 016

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DATOS VIOLENCIA DE GÉNERO 2005-2014: 

-Mujeres fallecidas: 613

-Órdenes de protección adoptadas: 227.101

-Sentencias condenatorias: 264.080

-Contratos bonificados: 4.886

DENUNCIAS DESDE 2007 (primer año en el que se recogió el dato):

-Denuncias presentadas: 987.545

-Denuncias retiradas: 115.774

OTROS DATOS: 

-El 80% de las víctimas no denuncia

-El 40% ni siquiera es consciente de que es maltratada

-Existen en la actualidad 5.520 presos por violencia de género

-Llamadas al 016: 461.806 (desde 2006)

Vanessa decidió, tras 15 años de maltrato psicológico por parte de su marido y padre de sus dos hijos, denunciarlo. El juez dictó una orden de alejamiento tras comprobar el riesgo que corría, pero al mes ella decidió retirar la denuncia.

"Lo hice por miedo, por pena, por mis hijos... Fue la peor decisión que he tomado en mi vida y me costó muy caro", cuenta a RTVE.es esta mujer, de 43 años, víctima de violencia de género.

Su ahora exmarido le prometió que iba a cambiar y le creyó. Acabarían los insultos, los menosprecios y las humillaciones. Efectivamente cambió, pero a peor. Tras la retirada de esa primera denuncia, comenzó también el maltrato físico.

Tras la segunda denuncia, en 2009, la Guardia Civil le avisó del "grave riesgo" que corría su vida y le aconsejó ir con sus hijos a una casa de acogida. Esta vez hizo caso de las recomendaciones de los profesionales y se marchó al centro.

Cinco años después es una nueva persona y ahora da charlas con la Fundación Ana Bella. Red de Mujeres Supervivientes y pone su caso como ejemplo de lo que no hay que hacer.

"Nunca hay que retirar la denuncia. Nunca. Yo la interpuse sin consultar a nadie, sin estar preparada psicológicamente, sin ni siquiera hablar con un abogado y esa no es la forma", asegura.

Precisamente esta es una de las modificaciones que el Gobierno quiere introducir en la ley integral de violencia de género, que cumplirá diez años en diciembre, para que cuando se redacten las denuncias la mujer tenga asesoramiento legal previo, según explica a RTVE.es la delegada del Gobierno para la Violencia de Género, Blanca Hernández. De esta forma, en las denuncias se aportarán los datos y pruebas necesarios para que el proceso termine con una sentencia justa.

La cifra más preocupante desde 2007 de retirada de denuncias

El dato de las mujeres que decide no seguir con el proceso una vez iniciado ha crecido este año. De las 31.699 mujeres que denunciaron en el segundo trimestre, 4.188 retiraron la denuncia, lo que representa el 13,2% del total, según datos del Observatorio de Violencia Doméstica y de Género.

Es la cifra más alta desde que en 2007 comenzó a recogerse esta variable en las estadísticas oficiales. De hecho, dos de las 45 mujeres que han fallecido este 2014 retiraron la denuncia a sus agresores, según el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

En 2013, 15.300 mujeres renunciaron a continuar con el proceso en fase de instrucción, lo que supuso un 12,25% de las denuncias presentadas.

"Me ha costado salir adelante y ahora estoy en paro pero no cambio mi vida por nada y no volvería ni loca a esa situación", dice Vanessa, que no se cansa de repetir que la única manera de salir del pozo del maltrato es acudir a la Policía.

"Hay que estar muy preparada para denunciar"

Las asociaciones de mujeres maltratadas coinciden en la importancia de buscar ayuda psicológica y asesoramiento jurídico cuando se va a denunciar.

"Es un proceso durísimo y hay que estar muy muy preparado", asegura la presidenta de la Asociación Pro Derechos de las Mujeres Maltratadas, Sagrario Mateo, quien señala que las mujeres "están tan tocadas psicológicamente, tan hundidas y tan dañadas en su autoestima" que cualquier factor puede hacer que se vengan abajo.

Mateo cuenta cómo algunas mujeres dicen incluso sentir pena de la persona que las está maltratando. "Dicen que cómo les van a dejar, que ellos no tienen a nadie o viceversa o que su marido no sabe freírse un huevo. Es tal el chantaje psicológico que pierden la noción de la realidad", apunta.

El pasado 6 de noviembre una mujer de Vigo se negó a declarar en el juicio contra su exmarido, que intentó asfixiarla. No solo no declaró en su contra sino que pidió su libertad: "No tengo a nadie. Estoy sola. La única ayuda que tengo es él", le dijo al juez, según recogió la agencia Europa Press.

En este sentido, las asociaciones hacen hincapié en la importancia del acompañamiento a la víctima en un momento tan complicado. No pueden sentirse solas y deben ir muy arropadas. También se quejan de que los procedimientos son muy largos y esto echa para atrás a las víctimas.

“La falta de medios en los juzgados puede hacer que, por ejemplo, la asignación del perito se retrase meses. Si es desesperante para cualquiera soportar un proceso judicial del tipo que sea, hay que imaginar lo que es para una mujer que se siente indefensa, que vive con miedo y con la autoestima por los suelos”, explica el abogado de la Asociación Mujeres Unidas contra el Maltrato, Alberto Barquín.

La retirada de la denuncia aumenta el riesgo

"Solo el hecho de retirar la denuncia aumenta el riesgo de la víctima", afirma la presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género, Mª Ángeles Carmona.

Carmona relaciona además el porcentaje de mujeres que renuncia con el aumento de sentencias absolutarias. "Si la mujer se acoge a no declarar puede que no haya pruebas objetivas suficientes para dictar una sentencia condenatoria", lamenta.

En el caso de violencia psicológica, donde muchas veces es la palabra de uno contra la de otro y no hay más testigos que la propia maltratada, el testimonio de la mujer es sencillamente "esencial".

Desde 2005, el número de sentencias condenatorias ha ido disminuyendo. Si en 2006 lo eran el 73,6%, en el primer semestre de este año se ha reducido al 66,2%.

El proceso sigue, pero con menos garantías

La actual Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género posibilitó que el fiscal pueda actuar de oficio aún cuando la mujer retira la denuncia. Este es uno de los logros de esta ley que destacan las asociaciones de víctimas.

La juez Victoria Rosell, de la Asociación Jueces para la Democracia, explica el problema que plantea además el denominado derecho de dispensa recogido en la Ley de Enjuiciamiento Criminal que hace que la mujer no esté obligada a declarar en contra de su marido.

"Así,  el fiscal se queda sin las pruebas principales y a veces tiene que retirar la acusación al no poder contar con el testimonio de la víctima", añade Rosell.

La Memoria Anual de la Fiscal de Sala Coordinadora de Violencia sobre la Mujer de 2014 pone de manifiesto la necesidad de reformar este apartado de la ley, al menos para la víctima denunciante que ya ha puesto en marcha el procedimiento judicial.

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