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Merkel y Cameron se reparten en Suecia el pastel de la Comisión Europea

  • Se reúnen con sus homólogos sueco y holandés para discutir el relevo
  • Gran Bretaña se ha opuesto a que Jean-Claude Juncker sustituya a Barroso

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Merkel y Cameron tratan de desbloquear la elección del presidente de la Comisión Europea

El futuro de la Unión Europea pasa estos días por Suecia. El primer ministro británico, David Cameron, y la canciller alemana, Angela Merkel, han abierto una minicumbre con los jefes de gobierno sueco y holandés sobre la sucesión al frente de la Comisión Europea aunque no se conocerán sus conclusiones hasta las 11 de la mañana de este martes.

Los líderes se han reunido en Harpsund, residencia del primer ministro sueco, para poner la cabeza de Jean-Claude Juncker sobre la mesa. El ex primer ministro luxemburguése es el relevo natural del portugués José Manuel Durao Barroso por su condición de candidato del Partido Popular Europeo (PPE), ganador de los comicios celebrados a finales del mes pasado en la UE. Y, de hecho, la Eurocámara ya le ha encargado que inicie los contactos para presidir la Comisión. 

Sin embargo, la oposición de varios países, con Gran Bretaña a la cabeza, ha paralizado un proceso que debe culminar en la cumbre de los días 26 y 27 de este mes, en la que los jefes de estado y de gobierno de la UE deben proponer por mayoría cualificada un nombre para que luego lo vote el Parlamento Europeo.

El 'no' británico a Juncker paraliza el proceso

Cameron amenazó la semana pasada con la salida de su país de la UE si Juncker, a quien considera un representante de la "vieja guardia" que se opone a las reformas que él defiende para la Unión, sale elegido, unas declaraciones calificadas de "inaceptables" por Merkel, que avala la candidatura del luxemburgués.

Durante la reciente cumbre del Grupo de los Siete países más industrializados (G7) en Bruselas hubo contactos paralelos entre los principales líderes europeos, pero sin que se produjesen avances.

De ahí que la reunión que se abre esta tarde en Harpsund, suponga un nuevo paso para intentar desbloquear la situación. El encuentro entre Merkel, Cameron, el holandés Mark Rutte y el anfitrión, el sueco Fredrik Reinfeldt,  finalizará este martes por la mañana y los cuatro líderes harán una comparecencia pública conjunta.

Suecia cuestiona el procedimiento

Reinfeldt ha resaltado que la oposición británica debe ser tenida en cuenta y ha cuestionado el proceso para elegir al presidente de la Comisión Europea pues cree que compete a los líderes comunitarios y no a la Eurocámara.

En unas declaraciones que publica este lunes el diario británico Financial Times, Reinfeldt indica que "cuestiona el proceso en sí", en otra muestra de las reticencias que provoca Juncker como sucesor de José Manuel Durao Barroso. "Suecia y yo cuestionamos el proceso en sí. No apoyamos la idea porque sería imposible para otros candidatos y descartaría a muchos potenciales presidentes de la Comisión. Hay que tener en cuenta el equilibrio entre las diferentes instituciones", ha apuntado.

"No parece inteligente vincular cada decisión importante durante generaciones a un solo nombre. Es mucho más importante que eso", ha señalado el primer ministro de centroderecha, que cree que el debate debe tratar más de la agenda de la UE para los próximos años, basada en reformas liberales, y menos de personalidades.

Lagarde se desmarca

Juncker cuenta con el apoyo de las principales formaciones en el PE salvo Izquierda Unitaria Europea, grupo al que pertenecerán en la próxima legislatura los españoles de Izquierda Unida y Podemos, opuesta a apoyar a candidatos "que estén en línea con las políticas de la troika".

Sin embargo, son precisamente los jefes de Gobierno conservadores como el británico, el sueco, y el húngaro los que más cuestionan su nombramiento, mientras que el Partido de los Socialistas y Demócratas europeos han respetado hasta ahora que él tenga la iniciativa para formar gobierno, tal y como establece el Tratado de Lisboa aunque cada vez haya más dudas sobre el respeto al voto ciudadano.

El lema de esta campaña para vencer la desafección ha puesto el énfasis el poder del elector para elegir el próximo presidente de la CE por primera vez en la historia de la UE, pero como los líderes sólo "deben tener en cuenta" el resultado esta interpretación tan ambigua abre la puerta a que Juncker se quede sin puesto. O, al menos, sin la presidencia de la Comisión.

Una de las posibles alternativas al luxemburgués, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), la francesa Christine Lagarde, se desmarcó hace unos días de la carrera de sucesión de Durao Barroso.

Los cuatro líderes europeos reunidos en Harpsund hablarán también de otras cuestiones aparte del relevo en la presidencia de la CE, como la introducción de reformas para fortalecer la competitividad de la UE y su mercado interno, así como modificaciones en la directiva comunitaria sobre la libre circulación de trabajadores.

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