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Mujer comprando frutas en un mercado.
Mujer comprando frutas en un mercado.

Mulet: "Tener ideas sobre la comida sin base científica tiene efecto sobre la salud y la cartera"

  • El bioquímico José Miguel Mulet acaba de publicar Comer sin miedo

  • En el libro desmiente mitos sobre alimentación con argumentos científicos

  • El tomate no es tan nutritivo ni la sacarina cancerígena

  • Envía tu pregunta a J.M. Mulet, estará el martes 11 a las 17 h en rtve.es

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El bioquímico y divulgador científico José Miguel Mulet lleva tiempo ofreciendo desde sus blogs -Los productos naturales antes y Tomates con genes en la actualidad- una visión de la alimentación desde una perspectiva científica.

Con su segundo libro, Comer sin miedo (Editorial Destino), Mulet ofrece argumentos sólidos, basados en estudios de organismos oficiales y de investigadores, además de en su propia formación, para analizar -y eliminar dudas- de muchos de los mitos que circulan sobre la comida.

"Muchas veces tenemos ideas metidas en la cabeza pero sin base científica. Mantenerlas tiene efecto sobre la salud y la cartera", contesta a RTVE.es José Miguel Mulet al ser preguntado por la razón de escribir esta obra.

Temor infundado a las intoxicaciones

Hay una idea que surge a lo largo de todo el libro y es que la comida de hoy en día -la que circula por la Unión Europea, por ejemplo- es la más segura de todos los tiempos -en cuanto a seguridad alimentaria-.

Ahora hay agencias públicas y controles alimentarios que antes no se hacían

"Ahora hay agencias públicas y controles alimentarios que antes no se hacían. Puedes ir a un supermercado o a un restaurante y no te intoxicas, mientras que antes eran más frecuente", manifiesta.

En este sentido, Mulet señala que en Europa "no tenemos problemas con los restos de pesticidas" en la comida, aunque pueda haber trazas. "Se lleva un control tan estricto que no queda nada", remata.

Asimismo, el bioquímico recomienda que ante cualquier rumor que circule sobre un alimento o una sustancia, consultemos las páginas de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria o la de la europea EFSA, antes que otras fuentes.

De tomates y berenjenas

En Comer sin miedo el bioquímico plantea argumentos contra los mitos más comunes que circulan sobre la alimentación. En referencia al tomate, por ejemplo, indica que "no es un alimento completo ni especialmente rico en vitaminas, minerales, proteínas o energía" y achaca su éxito al "llamativo aspecto rojo".

De otra popular hortaliza, la berenjena, Mulet explica que existen de muchos tipos y colores -morado, oscuro, violeta, negro, amarillo...- pero que la variedad que acapara casi todo el mercado es la Black Beauty: morada, lisa y de pulpa blanca.

De todas las variedades de berenjena, solo una copa el mercado: la Black Beauty

Esta hortaliza se caracteriza por ser rica en antioxidantes, es decir, moléculas que reaccionan con el oxígeno del aire y dan compuestos de color marrón.

Esta propiedad es precisamente la que "tira para atrás" al consumidor, ya que afea la berenjena. Debido a este rechazo las variades que se comercializan son las que menos se oscurecen al cortarse.

En su obra también hay hueco para los alimentos 'de moda' si hablamos temores: la leche y el trigo. Mulet insta a abandonar la idea de que son alimentos seleccionados "para que nos den alergias a todos", ya que de ser verdad que fueran perjudiciales, se retirarían.

Aclaraciones sobre los transgénicos

Tanto en su libro como en la entrevista, José Miguel Mulet aclara posibles dudas sobre los transgénicos, mal llamados, a su juicio, 'organismos modificados genéticamente' (OMG).

Un transgénico es un organismo en cuyo genoma se ha insertado un trozo de ADN de otro organismo. Bajo esta definición, "todo lo que comemos está genéticamente modificado", considera Mulet, quien afirma que no reconoceríamos la planta del maíz si observáramos las mazorcas que se comercializan ahora.

En 17 años no ha habido problemas de intoxicación con transgénicos

Como cuenta el profesor de la UV, en Europa el rechazo a los transgénicos empezó a finales de los 90, cuando los grupos ecologistas se posicionaron en contra de esta tecnología alimentaria porque "necesitaban enganchar a la gente".

"Las empresas europeas que quieren engancharse a investigar transgénicos no pueden por la legislación y se tienen que ir a Estados Unidos", señala Mulet y sentencia: "Allí no dicen nada [en EE. UU], montan alguna manifestación pero no destrozan campos experimentales ni se oponen".

Así explica que cada transgénico pasa por un proceso de evaluación que puede llevar 10 años, es decir, por "más pruebas que cualquier otro alimento" y remata que en 17 años no ha habido problemas de intoxicación con transgénicos".

Algunas falacias desmitificadas

Aunque lo más recomendable es leer al completo Comer sin miedo, con el contexto y argumentos que da José Miguel Mulet, algunas falacias desmitificadas que nos han llamado la atención son:

  • El ser humano puede consumir leche durante toda su vida porque tiene capacidad para digerir la lactosa (el azúcar presente en la leche). Las hembras de muchos mamíferos dejan de producir leche ya que requiere una fuerte inversión energética que no puede desaprovecharse alegremente.
  • El consumo excesivo de antioxidantes puede dar problemas de salud.
  • Cuando te comes una ensalada de brotes de soja estás expuesto a compuestos que pueden alterar tu sistema endocrino.
  • Ni la sacarina, ni los ciclamatos, ni el aspartamo, ni el acesulfamo-k son cancerígenos.
  • Todos los estudios que se han hecho comparando el contenido en nutrientes de los productos ecológicos con los convencionales dan el mismo resultado.
  • El término 'natural' solo hace referencia al origen, no a la calidad ni a las propiedades de los alimentos. La selección artificial ha dado lugar a plantas nutritivas y saludables, que han sido creadas a partir de especies silvestres que en muchas ocasiones eran tóxicas.
  • Según la EFSA, no hay  restos y residuos de pesticidas en la comida y no hay ningún problema de salud por una exposición a largo plazo a estas sustancias.

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