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Una exposición reúne 500 madelman 'customizados' en Palencia

  • La artista palentina Raquel Aldea firma esta exposición
  • En el centro cultural provincial hasta el 8 de septiembre

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Más de 500 ejemplares del popular juguete "madelman", personalizados todos ellos por la artista palentina Raquel Aldea, forman la exposición "Muñecos en la historia", que  se ha inaugurado este lunes en el Centro Cultural Provincial de Palencia.

En la muestra, que estará abierta al público hasta el próximo 8 de septiembre, el visitante podrá apreciar el minucioso trabajo de la artista, que sobre una única base de maniquí, ha personalizado uno a uno los muñecos, creando toda su ropa, zapatos, sombreros, armas e incluso sus caras, de forma totalmente artesanal.

Raquel Aldea ha explicado que la afición por la "customización" o caracterización de los "madelman" empezó hace cinco o seis años, cuando su marido, Ángel Garrido, que se dedica a la comercialización de juguetes, le pidió "unos patrones" para cuatro muñecos.

La experiencia le gustó tanto, que en aquel momento comenzó a fraguar su propia colección.

Desde entonces, ha logrado personalizar más de 600 ejemplares, la mayor parte de los cuales están presentes en la exposición, "con un gran trabajo de documentación para cada uno de ellos", al margen del cosido y la manufacturación de todos los elementos del muñeco.

Algo que ha permitido pequeñas colecciones de "madelman" basadas en la Legión, en la II Guerra Mundial o en la conquista del Oeste.

Además, la muestra permite ver una serie de uniformes del Ejército español y de otros ejércitos, así como personajes complementarios como Pipi Calzaslargas, los Payasos de la Tele o Tintín.

Con esta exposición, la Diputación de Palencia repite la iniciativa de mostrar a la sociedad "colecciones privadas de palentinos que pueden ser muy interesantes para el resto, pues son objetos que constituyen parte de nuestra vida", ha señalado el presidente de la institución, José María Hernández.

El proceso de creación

La mayoría de los muñecos que forman la exposición están trabajados de forma artesanal. Las figuras pequeñas se han hecho sobre un maniquí de plástico que son reproducciones del madelman clásico. El maniquí mide, con pequeñas variaciones según el modelo base, unos 17 cm; correspondería a una escala 1/10-1/11, a diferencia de los más grandes que miden unos 30 cm y que corresponde a una escala 1/6. El maniquí es articulado por lo que permite que las figuras tengan vida y puedan adoptar distintas posiciones.

El tamaño tiene mucha importancia porque dificulta mucho el trabajo, además de que el material comercializado del que se dispone para realizar las figuras es escaso y muy limitado. Partiendo del maniquí de base, algunos están con su cabeza original y otros se han modificado con masillas y pintura acrílica para darle otro aspecto diferente. En otras ocasiones se cambia la cabeza original por otras realizadas en resina que luego hay que pintar.

La ropa en la mayoría de las figuras esta confeccionada a mano ya que la variedad de los modelos comerciales es muy escasa y limitada, en alguna ocasión se aprovechan las ropas de los modelos comerciales con pequeños cambios de color utilizando tintes y realizando retoques de costura.

La dificultad reside en que, hay que hacer patronajes diferentes dependiendo de la figura que se quiera realizar y el trabajar con tamaños tan pequeños que dificultan mucho la labor.

No sirve cualquier tipo de telas. No se venden accesorios a esta escala para poder hacer los complementos que se pueden necesitar como unos simples botones, por lo que se aprovechan otros materiales como clavos o alfileres para convertirlos en botones de latón pintados uno a uno que luego son convenientemente pegados y cortados, ohebillas hechas con alambre fino.

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