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Solo el 10% de los casos de cáncer hígado se detecta a tiempo en España

  • Entre un 50 y 70% de los pacientes diagnosticados de ese 10% de casos sobrevive los 5 primeros años
  • El cáncer de hígado es la principal causa de muerte entre los pacientes con cirrosis hepática
  • Existen nuevas técnicas para detectar tumores de un centímetro en el hígado
  • En España el cáncer hepático afecta a entre 10 y 11 personas de cada 100.000 al año

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El cáncer de hígado se detecta en un 10% de los casos, según han afirmado expertos reunidos en el XXXVIII Congreso Anual de la  Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), quienes han destacado que entre el 50 y 70% de pacientes diagnosticados y tratados conseguirán sobrevivir los cinco primeros  años.

Según recoge Europa Press, en el caso de que se detecte a tiempo, es posible operar  para extirpar el  tumor, realizar un transplante o llevar a cabo una  ablación cutánea  para eliminar el tumor, en función de la extensión  del carcinoma y de  las características de cada paciente.

El cáncer hepático se produce como consecuencia de un daño  continuado en el hígado. Inicialmente se generan nódulos  infracentrimétricos precancerosos que finalmente evolucionan a  malignidad. A partir de los tres centímetros, el cáncer ya no puede  considerarse inicial y las posibilidades de curación disminuyen.

En general, el pronóstico en cuanto al tratamiento y a la curación  del cáncer de hígado es poco alentador, ya que la mayor parte de  casos se diagnostican en fase avanzada, cuando no es posible aplicar  tratamiento curativo. Si se diagnostica en fase avanzada, la  enfermedad puede llevar a la muerte en el plazo de un año.

"Se ha demostrado que el cáncer de hígado es la principal causa de  muerte entre los pacientes con cirrosis hepática. Entre un 10 y un 15  por ciento de los pacientes que tienen cirrosis desarrollarán un  cáncer de hígado en los cinco primeros años de seguimiento", ha  señalado el director del grupo de Oncología Hepática del Servicio de  Hepatología del Hospital Clínic de Barcelona, el doctor Jordi Bruix.  

Actualmente, como medida preventiva, en los pacientes con cirrosis  que están en riesgo de cáncer se realizan ecografías periódicas del  hígado.

Nuevas líneas de investigación

Bruix ha destacado que se está trabajando en nuevas líneas de  investigación que se centran en "la evolución de la medicina  intervencionista hacia el conocimiento molecular". Precisamente, a su  parecer, "el mejor conocimiento de estos mecanismos moleculares, que  son capaces de determinar la aparición y progresión del tumor, ha  posibilitado descubrir nuevos agentes, como los antiangiogénicos, y  se están investigando nuevos fármacos prometedores, pero que todavía  están lejos de la práctica clínica convencional".

Además, la revolución en los últimos años en las técnicas de  imagen permite en la actualidad detectar tumores de un centímetro en  el hígado, lo que ha hecho posible, en los casos en los que estas  pruebas se llevan a cabo, detectar el cáncer en una fase más inicial  y, así, reducir la mortalidad por cáncer de hígado. Estas pruebas  facilitan un diagnóstico no invasivo con lo que se reduce el número  de biopsias.

Criterios para los trasplantes

Por otro lado, en la actualidad, se sigue un criterio estándar  para determinar si se puede indicar el transplante, y que consiste en  que el tumor debe estar formado por un nódulo menor de cinco  centímetros o por tres nódulos menores de tres centímetros, ya que en  estos pacientes se puede observar una supervivencia superior al 70%.

El debate ahora se centra en expandir o mantener este criterio.  Según este experto, "el principal inconveniente para expandir este  criterio es la escasez de hígados, por lo que, de momento, no es  recomendable realizar trasplantes en pacientes con tumores más  grandes, ya que los resultados serían peores".

En la actualidad, solo un 5% de los pacientes con cáncer  de hígado pueden llegar a beneficiarse de un transplante hepático, ya  que la mayoría de casos se diagnostican en una fase avanzada. Entre  los trasplantados, un 70% sobrevive en los primeros cinco  años y, en un 15% de los casos, el cáncer se vuelve a  reproducir.

En España, la prevalencia del cáncer hepático se ha estabilizado,  gracias a que la infección viral, que, junto con el alcohol, es la  principal causa de cirrosis y, por tanto, de cáncer hepático, ya está  más controlada. Actualmente, afecta anualmente a entre 10 y 11  personas por cada 100.000 habitantes, lo que sitúa a España en una  escala intermedia en comparación con otros países.

En general, la incidencia de cáncer hepático es más alta en Asia y  en países del Africa subsahariana, mientras que, en el norte de  Europa y en el continente americano, su presencia es menor, ya que  también lo es la diseminación de la hepatitis viral.