Enlaces accesibilidad

"Sin la ayuda económica de la beca Séneca no habría podido estudiar en Barcelona"

Por
Esta semana han comenzado en toda España las pruebas de acceso a la universidad, la temida selectividad. Solo en Madrid estában convocados 25.000 alumnos
Imagen de un grupo de alumnos en las pruebas de acceso a la Universidad.

“Sin la ayuda económica no me lo hubiera podido permitir, Barcelona es bastante cara y sin la beca habría sido imposible". Laura Fraile es periodista, hizo tercero de Educación Social en Barcelona, gracias a una beca Séneca. Barcelona “era una buena opción”, como ciudad “puntera” en ese ámbito y con “más posibilidades que Valladolid”, asegura convencida esta joven.

En cuestión de aprendizaje, “es igual que una beca Erasmus, porque partes de cero en otro lugar”, considera, después de pasar un año Erasmus en la ciudad italiana de Turín. Decidió repetir la experiencia, pero en Barcelona, lo que también le exigió aprender el catalán. Ahora que el Gobierno ha decidido no convocar las becas Séneca para el próximo curso, cree que es “una gran pérdida para todos aquellos que quieren ampliar su aprendizaje”.

El Ministerio  de Educación, Cultura y Deporte hizo pública el pasado lunes su decisión de "aplazar" estas ayudas universitarias, porque la renta familiar ha bajado y "cada vez son más las personas que tienen derecho a solicitar las becas generales", según fuentes consultadas por RTVE.es. La "prioridad" con esta medida es evitar “que   ninguna persona o  estudiante se quede sin recursos porque no tiene   beca”.

Se trata de la primera vez que las becas Séneca no se convocarán desde que se crearon en 2000-01. Una de las primeras ayudas fue para Javier Giraldo. Su vida, reconoce este joven asturiano,  ha cambiado “totalmente” desde entonces, aunque se topó con la oportunidad de forma “casual”, por un cartel en la Pontificia de Salamanca, cuando el programa de movilidad entre universidades españolas era todavía un desconocido entre los estudiantes.

Javier hacía periodismo y decidió solicitar el intercambio a la Universidad Ramón Llul de Barcelona. Una vez allí consiguió también una beca para hacer prácticas en un diario deportivo, algo que le permitió después encontrar trabajo y vivir en la ciudad condal.

"Vemos y actuamos de otra manera"

“Los que vamos a Séneca o Erasmus vemos la vida y actuamos de otra manera y eso nos hace llevarnos muy bien entre nosotros”, asegura Marta Villasan, una joven pacense que ha terminado la licenciatura en Biología en la Universidad de Extremadura y estudió el curso 2009-10 en Granada. Allí pudo elegir las asignaturas de la rama que más le interesaba y ahora utiliza los conocimientos adquiridos en el master de conservación de la biodiversidad que hace en Salamanca.

Así fue como aprendió a “vivir sola y solucionar problemas”, conoció otra universidad e hizo “muchos amigos”, también en lo profesional ha conseguido contactos con gente de Granada que amplían las posibilidades de acceder al mercado laboral.

Pese a haber conseguido la ayuda económica, la familia de Marta tuvo que hacer frente al alquiler, de 250 euros mensuales, y otros gastos durante los tres primeros meses, que tardaron en pagarle la ayuda. Ahora Marta habla de la Séneca como “una experiencia que todo el mundo debería tener”, además de un premio al esfuerzo y a la excelencia académica, como es su caso, en que logró ser la primera candidata.

De momento, la ausencia de la convocatoria de estas ayudas añade incertidumbre sobre la situación de los jóvenes, que este año también han afrontado un aumento de las tasas universitarias. La preocupación se refleja en el debate que la no convocatoria de Séneca ha provocado en las redes sociales, con comentarios como el de Mar Roca en Twitter, que cuestionan incluso el futuro del país.

 

Una puerta al mercado laboral

“Aprendí muchísimo, allí en Barcelona todo es práctica, aquí en Madrid todo teoría”, asegura Elena Alcantarilla, después de haber hecho cuarto de  periodismo en la capital catalana con una beca Séneca, en el curso  2006-07.

Elena iba a solicitar la beca Erasmus, pero en el último momento algo  le hizo echarse atrás y fue entonces cuando conoció las becas de  movilidad entre universidades españolas y la posibilidad de marcharse a Barcelona, donde le hubiera gustado “estudiar toda la carrera”. No solo  ha hecho amigos a los que ahora visita, sino que también ha  aprendido otro idioma, el catalán, y ha conocido “otro enfoque” de su  profesión.

Estudiar un curso de la universidad en otra comunidad autónoma, además conlleva la oportunidad de hacer prácticas en empresas de ámbito nacional a través de los convenios de esa universidad. Otra joven periodista riojana, Lidia Ruiz, valora de forma especial su experiencia en Madrid con una Séneca.

 Otra joven, estudiante de Pedagogía, Alicia, coincide con Lidia en valorar la oportunidad de hacer prácticas, en su caso, en Granada.

 

Vanesa Ortega, otra joven estudiante, también pasó un curso en Granada, el último de Pedagogía, que en sus propias palabras fue “un 10”. Se fue desde la Universidad de Salamanca para terminar sus estudios  universitarios en el curso 2011-12. La experiencia allí ha traído frutos.

Los profesores de la  USAL, explica Vanesa a RTVE.es, le asesoraron en un proyecto de escuela de familia, que  después fue premiado por la Fundación Telefónica, entre 100 de las 800  ideas que se presentaron al concurso.

La movilidad "tiene peligro de extinción"

Durante este curso 2012-13, más de 2.000 alumnos conservan aún la ayuda de las becas Séneca, dotadas con 500 euros mensuales. La cuantía es más atractiva que la ofrecida por las Erasmus, de como mucho 200 euros. Sin embargo, los 21.000 alumnos que han pedido las Séneca desde que se convocaron por primera vez, se quedan muy por debajo de los más de 34.000 universitarios que disfrutaron de la beca europea, solo en el curso 2011-12.

Dado que, según el Gobierno, los recursos que se iban a destinar a las becas de movilidad nacional ahora van a ser para las becas generales, otros jóvenes prefieren que se haga así para evitar que "muchos" se queden sin estudiar, como señala en Twitter la estudiante de periodismo y comunicación audiovisual Coral Aja Pérez.

 Las becas Séneca no se convocarán para el próximo curso 2013-14 aunque, el Gobierno “revisará su decisión cuando la situación    económica cambie”. Sin embargo, Victoria Vivancos, la secretaria ejecutiva de la red   universitaria de asuntos estudiantiles de la CRUE (Conferencia de   Rectores de las Universidades Españolas), considera, en una entrevista  concedida a RNE, que tras la decisión del Gobierno, el programa de movilidad “va a sufrir y tiene peligro  de extinción”.

Los rectores de las universidades españolas firmaron un convenio marco para el Sistema de Intercambio entre Centros de Universidades Españolas (SICUE) en el año 2000 y la iniciativa obtuvo ese mismo curso el apoyo económico del Gobierno, a través de las becas Séneca.

Todos los universitarios que han accedido a SICUE han pedido la beca Séneca, pero no todos la han conseguido. Jimena Anta logró entrar en el programa para  estudiar Pedagogía en Salamanca pero  se quedó sin la ayuda económica. “Confiaba en que me dieran la beca, pero me hicieron la faena”,  y aún así, pudo aprovechar el curso en otra ciudad, gracias a que había ahorrado dinero el año anterior trabajando los fines de semana.

La supresión de las ayudas económicas para la movilidad entre universidades españolas pone en cuestión, para algunos, la importancia de la educación en las decisiones políticas. Algunos, como Aarón Pérez López, creen que esta medida supone un futuro menos esperanzador para los jóvenes españoles.

 

Vivancos recuerda que se trata “del único de movilidad nacional” y que  el otro programa de movilidad europea, Erasmus, ha visto reducidos los  recursos que aporta España desde los 60 millones de euros del último  curso a 15.  Estos programas son “muy enriquecedores”, explica, porque  “no es lo  mismo basar toda tu formación académica en tu ciudad natal,  dentro de la  unidad familiar, que tener la capacidad de resolver tus problemas, de  enriquecerte a nivel educativo”.

Dudas sobre la medida

La efectividad de la medida de ahorro del Gobierno  es puesta en cuestión por la responsable de asuntos estudiantiles de la  CRUE: “Las becas con carnet general ya van a  ser insuficientes a las  necesidades de las familias” y añade que “la cuestión es organizar bien  los recursos, no acabar con un programa”. La CRUE ha defendido en sus  últimos diálogos con el Ministerio que “el Gobierno mantenga las ayudas  aunque sea de forma testimonial, con una o dos becas por universidad”.

Julia de la Fuente, vicerrectora de estudiantes de la Universidad de Sevilla, explica a RTVE.es que lamenta la decisión del Ministerio, aunque entiende las “dificultades presupuestarias”, considera que se ha tomado “sin valorar el esfuerzo que han hecho las universidades durante mucho tiempo”, para adaptar los planes de estudios y convenios al programa de intercambio.

Madrid, Andalucía y Cataluña son, por este orden, las comunidades    autónomas que más estudiantes Séneca recibieron en 2011-12.  Andalucía,  Canarias y Cataluña, las que más estudiantes enviaron a  otras  universidades a través de estas ayudas.

La colaboración para los intercambios entre universidades, va a continuar, asegura De la Fuente, aunque sea sin la dotación económica. Sin embargo, Cristina Pita, la vicerrectora de Estudiantes e Inserción Profesional de la Universidad de Salamanca reconoce que "la preocupación es grande", porque "lo que desaparece es dificil que vuelva a aparecer y más cuando sufre una disminución considerable".

Los estudiantes podrán seguir solicitando la movilidad entre comunidades, pero la supresión de la beca "afectará" al programa, vaticina esta responsable de la USAL. Habrá que esperar a ver cuántos estudiantes lo solicitan este mes de febrero, sabiendo que en abril ya no habrá beca Séneca.