Enlaces accesibilidad

Así son y así corren el encierro las diferentes ganaderías de San Fermín 2012

  • Analizamos el comportamiento de los toros que corren este año en Pamplona
  • San Fermín 2012 estrena la ganadería Torrehandilla-Torreherberos
  • El ganado de Juan Pedro Domeq vuelve tras varios años ausente

Por
 Cuarto encierro San fermín 2011
La carrera del cuarto encierro AFP AFP PHOTO / PEDRO ARMESTRE

Los toros son animales muy marcados por la herencia genética. Fruto de cuatro siglos de selección y depuración, responden con claridad a patrones muy marcados y definidos. Los ganaderos han ido aquilatando determinados aspectos de su comportamiento y desechando otros, de forma que se adapten mejor a las necesidades de cada momento. Así, en general, los toros de nuestros días son menos bravos que sus antepasados. A cambio, son más fijos en las embestidas, las mantienen mejor, son más nobles y menos violentos. En algunos casos, incluso se habla de "toros artistas".

Estos rasgos de carácter y comportamiento se notan perfectamente en la plaza, donde los diferentes encastes ofrecen juegos diferentes al torero. Y también se notan en las calles en las que se corren los encierros. No todas las ganaderías corren igual y cada una reacciona de una forma diferente al sorprendente espectáculo de las calles de Pamplona. Veamos cómo son las que corren en San Fermín 2012:

Día 7: Dolores Aguirre

Empiezan fuerte los 'Sanfermines'. Los toros de Dolores Aguirre son un auténtico reservorio de casta y bravura y siempre complican las cosas a corredores y toreros. A cambio, son una de las ganaderías favorias de los mozos por la emoción y el peligro que entrañan sus carreras. De hecho, el ganado de Dolores Aguirre dejan una media de una cornada por carrera, lo que da buena cuenta del riesgo que llevan entre sus cuernos. Suelen llevar a cabo carreras rápidas, aunque de vez en cuando se descuelga algún animal y genera momentos de enorme tensión. Tienen tendencia a estirarse y abrir mucho la manada.

La ganadera vasca afincada en Sevilla es una purista de la bravura, aunque en los últimos años sus legendarios astados han flojeado un poco. Pero mantienen su encaste Atanasio Fernández, con origen Conde de la Corte y Carriquiri. Es decir, los toros de Dolores Aguirre llevan en sus venas sangre de las ganaderías más bravas del campo español. Son animales duros, aleonados, altos de agujas, sin mucho morrillo, generalmente muy bien armados. Suelen dar buen juego en varas y matienen su fortaleza durante las faenas de muleta, obligando a los toreros a mantener la atención muy despierta.

Día 8: Miura

Santo y seña de los 'Sanfermines', los Miura son una de las ganaderías que más veces han corrido en Pamplona. Suman ya una treintena larga de encierros y su nombre ha sido siempre sinónimo de carreras nobles. Suelen correr agrupados y rápidos, sin apartarse de la manada. Por eso, sus carreras se programan siempre en fin de semana, que es cuando más gente corre y cuando más incidentes pueden producirse. De todas formas, esta bondad se ha puesto en duda en los últimos años, en los que su tasa de cogidas se ha multiplicado. De hecho, entre 2009 y 2011 han dejado la mitad de los 12 corneados. Y a nadie se le olvidan los estragos que causó en 2009 'Ermitaño', un miura que corneó a cinco corredores.

Los Miura son una de las grandes ganaderías del campo bravo. Considerado un encaste propio, este ganado procede de los tiempos más remotos de la cría de toros de lidia, de las castas Gallarda, con aportaciones de Veragua, Navarra, Vistahermos y Parladé. Para los profanos, esto equivale a citar a los abuelos de la actual 'nobleza taurina'.

Toros grandes, corpulentos, cornales, de legendaria bravura aunque venidos a menos en los últimos tiempos. Son animales muy vivos, que rápidamente 'cobran sentido', es decir, aprenden, y ponen al torero en apuros. Nerviosos, ágiles, exigen mucho al torero. Pero también pueden ser muy nobles y fijos, lo que depara grandes faenas. Su historial trágico cuenta con nombres como los de Espartero, Domingo Dominguín y, sobre todo, Manolete, al que mató un Miura en 1947.

Día 9: Cebada Gago

Otro gran nombre del mundo taurino. Es una gadería de gran tradición que ha corrido en Pamplona más de 25 veces y que tiene ya un saldo de más de 40 corneados. Son toros peligrosos que el año pasado hirieron a ocho corredores en una tensa y larga carrera. Suelen correr muy sueltos y rara vez llegan en grupo a la plaza, con lo que van formando diferentes bolsas de toros y mozos que producen situaciones de mucho peligro.

Los Cebada Gago pastan en Cádiz y llevan en sus venas sangre de la ganadería del gran Belmonte, aunque la procedencia actual sea Núñez, Jandilla y Torrestrella. Es decir, encaste también de Domeq. Temperamentales y enrazados, en la plaza detacan por su agresividad y su movilidad. Pero los que salen nobles muestran embestidas profundas y largas, ideales para templar un buen toreo.

Día 10: El Pilar

La ganadería de El Pilar correrá este año sus cuartos encierros. En estos años, no ha dejado más que un par de heridos de seriedad y se ha comportado con mucha nobleza en las carreras. Son toros que corren muy rápido y muj juntos, prestando muy poca atención a los mozos, con lo que apenas se producen percances. De hecho, tienen uno de los récords de los encierros: 2 minutos y 14 segundos para cubrir los míticos 848 metros de carrera.

De encaste Domeq, el más extendido de la cabaña brava española, los toros de El Pilar responden a ese  tipo de animal derivado de las ideas de Juan Pedro Domeq. Son toros de buenas hechuras, hondos y no muy altos, con movilidad. Pero también son escasos de bravura y casta, con tendencia a blandear. Se adaptan muy bien al tipo de toreo moderno que, soslayando mucho la suerte de varas, apuesta por el tercio de muleta. Van de menos a más y aguantan bien esta última parte de la muleta, humillando y repitiendo, pero sin derrochar emoción.

Día 11: Fuente Ymbro

Otro encaste Domeq de libro, este por la vía Jandilla. Los toros gaditanos de Fuente Ymbro llegan por octava verz a los Sanfermines, donde ya han dejado tres heridos de consideración. No corren especialmente rápido. De hecho, la carrera de 2010 duró más de seis minutos, una de las más largas de la historia. En cambio, son bastante nobles en el encierro y apenas lanzan derrotes. Son animales nobles que permiten que los corredores se acerquen, lo que da lugar a brillantes carreras.

En la plaza, aunque se ajustan bastante al juego típico de los Domeq, tienen personalidad propia. Son toros que se mueven mucho y que permiten el lucimiento de los toreros gracias a su casta. No es raro que echen toros bravos, como el que lidiaron este año en Sevilla, con mucho, el más bravo de la Feria de Abril 2012.

Día 12: Victoriano del Río

Otra ganadería que repite es la madrileña de Victoriano del Río, que viene por tercera vez. Sus toros suelen correr muy rápido y son peligrosos: tienen una media de un corneado por cada vez que saltan a las calles de Pamplona. Pero, por su casta, son codiciosos y pueden 'buscar' a los corredores, con lo que no conviene estar demasiado cerca.

Los toros de Victoriano son también de encaste Domecq, si bien el ganadero le ha añadido un punto de resistencia y de picante. Toros cuajados, de buenas hechuras y astifinos, que dan un juego regular en el caballo y van a más en la muleta. Repetidores, humillan con facilidad y permiten que los toreros se luzcan en faenas largas y compactas.

Día 13: Juan Pedro Domeq

Vuelven después de varios años de ausencia los 'Juanpedros'. No corren en Pamplona desde 2005 y es la primera vez que lo hacen tras la muerte de Juan Pedro Domeq en 2011. Será su cuarto encierro y, hasta ahora, se han mostrado bondadosos: solo un herido. Suelen correr rápido y agrupados.

Juan Pedro Domeq Solís era uno de los grandes nombres del mundo taurino. Heredero de la ganadería fundada por su abuelo, Juan Pedro Domeq y Nuñez de Villavicencio, tenía unas ideas muy particulares sobre cómo debían ser los otros. La vacada que recibió de su abuelo no es broma: son los toros que criaba el rey Fernando VII, los míticos Veraguas. Pero los tres Juan Pedro Domeq que se han sucedido desde 1930 han impuesto su sello al ganado y poco queda de la legendaria fiereza de aquellos animales del siglo XIX.

La concepción ganadera de la familia Domeq ha dado lugar a ese toro tan frecuente en nuestras plazas, un animal de elegantes hechuras, hondo y cuajado, no muy alto pero sí fuerte de remos y ancho. Son toros boyantes, repetidores, no especialmente codiciosos, habitualmente encastados y, de cuando en cuando, alguno bravo. No son animales agresivos ni fieros, sino que se comportan con nobleza y facilitan el lucimiento de los toreros. A cambio, se limitan a cumlpir en varas. Hoy en día, docenas de ganaderías en todo el mundo descienden de los muchos sementales y vacas vendidos por los Domeq.

Día 14: Torrehandilla-Torreherberos

El último encierro se reserva para una ganadería debutante: Torrehandilla-Torreherberos. Su comportamiento es una incógnita, aunque, siendo una ganadería derivada de Jandilla podría ser rápida y peligrosa.

La ganadería se formó en 2005 a partir del veterano hierro de Teófilo Segura y su ganado de procedencia Jandilla. Este nombre es otro de los grandes del campo bravo y es continuador directo del trabajo de Juan Pedro Domeq Díez, padre del ganadero antes reseado. Es, por tanto, la línea más clara de 'Juanpedros' y comparte muchas de esas características que definen al "toro artista" y la "bravura integral" que defiende la familia. Veremos si los Torrehandilla-Torreherberos responden también a ese patrón de la sangre Jandilla.

Noticias

anterior siguiente