Enlaces accesibilidad

Ahmed Shafiq, el exprimer ministro de Mubarak que ahora busca la presidencia

  • Fue exjefe de Gobierno y exministro de Aviación civil
  • Tiene las simpatías de los nostálgicos del régimen y minorías cristianas

Por
El exprimer ministro de Egipto y candidato presidencial, Ahmed Shafiq
El exprimer ministro de Egipto y candidato presidencial, Ahmed Shafiq

Sus detractores, muchos de ellos jóvenes revolucionarios, piensan que Ahmed Shafiq cuenta con el apoyo de miembros del disuelto Partido Nacional Democrático de Mubarak para la financiación de su campaña. Su condición de exjefe de Gobierno y exministro de Aviación civil del derrocado Hosni Mubarak le convierten en uno de los máximos representantes de lo que muchos revolucionarios egipcios califican como "fulul" o remanente del antiguo régimen.

Shafiq, nacido en 1941, ha tenido que navegar contra viento y marea para seguir en la carrera electoral, ante los repetidos intentos de descartar a los hombres del régimen de Mubarak, como la enmienda legislativa que impedía a los antiguos altos cargos de la era de Mubarak concurrir a los comicios.

Al final, Shafiq consiguió permanecer en la carrera hacia la presidencia tras presentar un recurso aceptado por la Comisión Electoral, aunque algunos críticos opinan que si gana los comicios puede haber un estallido de violencia por los revolucionarios.

"El miedo no tiene lugar en mi corazón", asegura ante estos argumentos Shafiq, que se describe a sí mismo como "el hombre de los hechos y no de las palabras".

Pese a su apariencia de hombre tranquilo,  en ocasiones pierde los nervios, como cuando en un programa de televisión al que acudió cuando aún era primer ministro se peleó con el prestigioso escritor Alaa al Aswany, que lo acusó de no representar a los egipcios.

Un día después de esa acalorada discusión, Shafiq presentó su dimisión de la jefatura del Gobierno el 3 de marzo de 2011, por la presión de una sociedad que no quería la continuación de un jefe de Gobierno designado por Mubarak.

“El del jersey azul”

Los revolucionarios han apodado humorísticamente a Shafiq como "el del jersey azul", porque viste esa prenda en los carteles colgados en las calles al inicio de la campaña electoral, aunque más tarde ha cambiado su atuendo por un austero traje negro.

En su programa, defiende un "Egipto para todos" y entre sus prioridades están la justicia social y restablecer la seguridad del país, que confía en recuperar en 24 horas, si es elegido presidente.

Para el exministro de Aviación Civil, un cargo que ocupó entre 2002 y el 31 de enero de 2011, cuando fue designado primer ministro, la buena administración y la planificación son esenciales para el Estado. A él se le atribuye la modernización de los aeropuertos egipcios y la reestructuración de la línea aérea nacional, Egyptair.

Sin embargo, Shafiq no demostró su supuesta capacidad como administrador durante su corta jefatura del Gobierno entre el 31 de enero y el 3 de marzo del 2011, en un momento en el que el país, en medio de una revolución, vivía un clima de inestabilidad total y las protestas eran diarias.

Simpatías entre la minoría cristiana

Nacido en el seno de una familia acomodada en el barrio de clase alta de Heliópolis, en El Cairo, Shafiq se graduó en la Academia del Aire en 1961.

Simpatías entre la minoría cristiana

Cuenta con una amplia experiencia militar,  ya que como piloto de combate sirvió en varias contiendas bélicas, entre ellas la guerra del Yom Kippur contra Israel, en 1973. Posteriormente, entre 1984 y 1986, ejerció como agregado militar de la Embajada de Egipto en Roma y, entre 1991 y 1996, fue jefe de Operaciones del Ejército del Aire.

Su carrera militar culminó con su nombramiento como comandante en jefe de la Fuerza Aérea, en abril de 1996.

Además de los nostálgicos de Mubarak, Shafiq despierta simpatías entre la minoría cristiana, que supone un 10 % de los 85 millones de egipcios, por su discurso moderado en el que defiende los derechos de todos los ciudadanos y el miedo al avance de los islamistas.