JESÚS JIMÉNEZ La figura de Arzak sobrevolando el desierto a lomos de su Pterodelfo blanco es uno de los iconos del cómic europeo, pero lo cierto es que tiene una carrera tan larga como escasa, porque apenas protagonizó cuatro aventuras en sus comienzos, en 1975, en la mítica revista Metal Hurlant.
En 1994 se publicó un libro de ilustraciones de varios autores; en 2002 Moebius realizó una serie de dibujos animados (tenéis un episodio en la columna de la izquierda) y en Inside Moebius (Norma), el personaje se reunía con otras creaciones de Jean Giraud para pedirle explicaciones. Y en 2009 protagonizó la exposición Arzak el mirador, con una veintena de obras inéditas.
Pero ahora vuelve a surcar los cielos en una nueva saga en la que Moebius ha decidido desvelarnos los misterios sobre su personaje más enigmático. El primer, y espectacular, volumen se titula Arzak el vigilante (Norma).
"Las aventuras del hombre con el gorro puntiagudo comenzaron con un simple dibujo ejecutado en la esquina de una mesa, sin ideas preconcebidas, asegura Moebius. Representaba a un curioso personaje que llevaba un no menos curioso sombrero cónico y cabalgaba una especie de pálido pterodáctilo".
"Aquel dibujo, continua el autor, llegó a convertirse en un álbum, un objeto bello, colorido sorprendente, memorable y sobre todo mudo y enigmático, incluso para mis propios ojos". Moebius aseguraba que el personaje estaba basado en "mis propios sueños".
El autor realizó cuatro historias independientes, cuyos títulos cambiaban de ortografía, alternando los nombres de Arzak, Harzak, Harzach y Harzack. Moebius prescindió del diálogo para potenciar la fuerza de sus dibujos y para "mostrar la soledad como algo que no tiene porque estar forzosamente ligado al sufrimiento".
Una obra con unos argumentos que el propio Moebius definía como "sin pies ni cabeza", que desembocarían, unos meses después, en su famoso Garage hermético (Norma), y que marcaron su posterior evolución como Moebius.
"Todo empezó con los japoneses y un vago proyecto de dibujos animados, asegura Moebius. Para ello escribió un guión que "acabaría en el fondo de un cajón". Y aunque el proyecto fracasó, "Arzak quería vivir y no tardó en hacérmelo saber".
Fue durante la creación de Inside Moebius, su obra más personal en la que comparte viñetas con todas sus creaciones. "Allí estaban todos: Blueberry, el Mayor Gruber y Malvina, Stel y Atan y Arzak. Y ¿qué reclamaban a lo largo de las páginas a mi avatar impotente? ¡La vida!".
"Arzak quería vivir ! ¡Y yo tenía una historia preparada!. La suerte estaba echada".
Así nació la historia definitiva del personaje que se inicia con este primer volumen (de una trilogía) y en la que se mezcla ciencia ficción y western, presentándonos una trama de piratas espaciales, conflictos entre alienígenas... y en el centro un Arzak a lomos de su inseparable pterodelfo, intentando mantener la paz y luchar contra cualquier anomalía.
Un espectacular álbum de gran formato en el que Moebius demuestra que, a sus 73 años, sigue teniendo una imaginación prodigiosa y un trazo firme y potente y en el que puede dibujar su escenario favorito, el desierto. Esperemos que algún día Arzak dé el salto al cine porque podría protagonizar una película visualmente espectacular.
Mientras, seguiremos pendientes de las próximas entregas de Arzak, que prometen ser un nuevo hito en el cómic europeo.

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