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'Hágase el caos. Lux', Cava y Seguí convierten la historia en una apasionante trama de espionaje

       
  • Es su nueva colaboración tras ganar el Premio Nacional de Cómic
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  • Narran un complot para asesinar al Mariscal Tito, basado en una anécdota real

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 Viñetas de 'Hágase el caos. Lux', de Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí
Viñetas de 'Hágase el caos. Lux', de Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí Norma Editorial

Felipe Hernández Cava (Madrid 1953)

Guionista de historietas y director editorial. Conocido por ser miembro del colectivo El Cubri, ha trabajado también con otros dibujantes. Durante el boom del cómic adulto, fue uno de los artífices de la renovación del cómic español, junto a autores de su misma generación como Josep María Beá (1942), Luis García (1946), Carlos Giménez (1941), Fernando Fernández (1940), Enric Sió (1942) o Adolfo Usero (1941). También trabaja como guionista de televisión, crítico de arte y curador de exposiciones. En 2009 recibe el Premio Nacional del Cómic junto con Bartolomé Seguí por Las serpientes ciegas (BD Banda, 2008) Hágase el Caos.Lux los ha reunido.

Bartolomé Seguí (Palma de Mallorca, 1962)

Dibujante e ilustrador. Ha publicado sus trabajos en revistas tan diversas como 'Madriz' o 'El Víbora' y, volcado hacia el mercado francés, ganó en 2009 el Premio Nacional del Cómic por Las serpientes ciegas. Actualmente está terminando el segundo volumen de Hágase el Caos. Umbra , de nuevo con guión de Hernández Cava. Un trabajo que compagina con Historias de barrio, escrita por Gabi Beltrán, con el que han ganado el premio Ciutat de Palma de Comic. Tenéis páginas de ambos trabajos en (http://blogylapiz.blogspot.com/)

Hagáse el caos. Lux (Norma) es el nuevo y esperadísimo trabajo del tándem formado por el guionista Felipe Hernández Cava y el dibujante Bartolomé SeguíPremios Nacionales de Cómic 2009 por Las serpientes ciegas.

"Es una historia -asegura el guionista- que transcurre en 1953, durante un viaje del Mariscal Tito a Londres, que sucedió de verdad. Meses antes, el atropello de la madre del protagonista, un hombre de origen Yugoslavo, desencadena una serie de interrogantes que le hacen reflexionar sobre su propia condición y lo complicada que ha sido la historia de Yugoslavia desde el siglo XIX. Elegí los Balcanes porque es una zona donde siempre se ha decidido la historia de Europa y aunque parezca que vivimos una época tranquila, creo que todavía no se han terminado los conflictos".

"Siempre he tenido debilidad por las historias de espías, donde a menudo aparecen las zonas más sombrías de la sociedad, donde el bien y el mal se rozan hasta confundirse -afirma Hernández Cava- a la manera de las novelas de John Le Carré o Graham Greene, pero se me ha ido un poco de las manos y creo que más que a las novelas de George Smiley de Le Carré, este relato recuerda al británico Dick Ambler, menos conocido pese al éxito de interesantes novelas como La máscara de Dimitrios.

"Aunque tras esa superficial trama de espías -asegura Bartolomé Seguí- Felipe reflexiona sobre el tema de los Balcanes, los estados que se crearon después del conflicto y habla sobre la fragilidad de los mismos, sobre los nacionalismos que la dictadura del Mariscal Tito mantuvo constreñidos y que tras su muerte acabaron estallando en la guerra de los Balcanes".

Un atentado contra Tito basado en hechos reales

"El viaje de Tito es auténtico -nos comenta Cava- fue la primera vez, tras la Segunda Guerra Mundial, que visitó un país extranjero y me pareció muy interesante porque la figura del Mariscal es muy poliédrica, con muchas caras que a veces arrojan luz y a veces sombras (Como el título de los dos capítulos de la historia).

"Y parece ser -asegura Seguí- que hubo alguna bomba de humo, o algo así"

"Lo curioso -nos confiesa Cava- es que Tito finalmente no va a aparecer, aunque la preparación de un atentado contra su persona es el trasfondo de toda la historia, pero nos sirve para introducirnos en los antecedentes de Yugoslavia y preparar algunas cosas poco conocidas que contaremos en el segundo tomo'.

"Al principio no se sabe que es verdad y que es mentira -puntualiza Seguí- el personaje va madurando y  tomando conciencia poco a poco de su papel. En esta historia ambientada en la Guerra Fría y las tensiones de los bloques, contamos la fragilidad de un personaje ante la historia, un poco como pasaba en nuestra anterior obra, Las serpientes ciegas".

"Allí el personaje se enfrentaba a los totalitarismos -continúa Seguí- y en este caso también hace frente a una época en la que el individuo está gobernado por los hechos históricos. Ambas historias tienen en común ese interés por los personajes a los que la historia les pasa por encima, a los que son meros títeres de los acontecimientos pero que se rebelan contra ese destino para intentar coger las riendas de su vida".

Una exhaustiva documentación

"Bartolomé y yo nos entendemos muy bien -asegura Hernández Cava- primero tengo que conocer muy bien la época que voy a tratar, la cartografía de la época y  siempre hay un primer paso en el que Bartolomé y yo nos documentamos intercambiándonos información y fotografías, para no cometer errores".

"Luego -continúa Hernández Cava- le doy las indicaciones justas de planificación, no suelo agobiarle salvo en este caso en el que he escrito mucho texto, porque son muchas las cosas que queríamos contar y necesitábamos que los personajes hablasen mucho para que cada uno tratase de justificar su visión de la historia".

"Felipe me pasa referencias fotográficas de Internet -asegura Bartolomé- y compartimos libros de fotografías y también suelo consultar el Street View de Google, ¡es una pasada!, es como si estuvieras allí. Reconozco que incluso lo he mirado para la parte de la historia que transcurre en Mallorca (Donde reside), porque a veces te da la pereza coger el coche".

"Y es que el segundo álbum comienza en Mallorca -nos adelanta Hernández Cava- a Bartolomé le gusta la diversidad geográfica de las historias de espías y Palma encajaba muy bien en la historia, después haremos un paso rápido por la península, Dublín y volveremos a Londres para cerrar la historia"

"No nos apetece atarnos a un personaje"

De nuevo Cava y Seguí están cosechado un gran éxito de crítica y público en Francia, donde han creado este álbum para la editorial Dargaud

"El recibimiento en Francia ha sido bastante bueno -comenta Hernández Cava- están promocionando el libro con lo que las librerías francesas llaman una "Corazonada". Y las críticas que nos llegan son encomiásticas, aunque a la espera del segundo álbum. Una crítica que me ha hecho una ilusión enorme decía que Hágase el caos. Lux recordaba a Jean-Pierre Melville (Uno de los grandes del cine "Polar" o cine Negro francés) y ese director es una de mis debilidades. Me sorprendió".

"Esta semana voy a firmar a la feria del libro -asegura Seguí- y la editorial dice que es mejor que Las serpientes ciegas. Y la crítica espera ansiosamente el segundo".

"En un principio -confiesa Seguí- nos planteamos que el personaje de esta historia protagonizase más álbumes, ya que los franceses son muy fieles a los protagonistas de una serie, pero a Felipe no le gusta atarse a un personaje. Y yo estoy dibujando las historias que me gustaría leer, como una novela o una película".

"Barajamos la posibilidad de un personaje fijo -confirma Hernández Cava- y si tuviera éxito, sabiendo la fidelidad del público francés, podría darnos dividendos, pero no nos apetece hipotecarnos. No descarto que con el tiempo creemos un personaje fijo, pero hoy nos sentimos más cómodos cambiando de historias, aunque perdamos dinero".

Están acabando el segundo tomo

"El guión lo estoy terminando -asegura Hernández Cava- resuelvo algunos flecos del final mientras Bartolomé lleva dibujada la mitad del segundo tomo".

"La idea es que salga a final de año, aunque quizá lo tengamos acabado en septiembre -puntualiza Seguí- estoy disfrutando mucho la historia y, sobre todo del color, aunque sea todo digital. Soy una persona a la que le gusta el toque manual y uso el ordenador como si fuera un pincel, casi de forma manual, y disfruto pintando y coloreando sin preocuparme de si es la manera más rápida".

"El dibujo de este segundo álbum es igual, pero la gente que entienda de color se dara cuenta de que, aunque la base sea la misma, el primero tiene el aspecto de estar aplicado con ceras -asegura el dibujante- mientras que el segundo libro esta coloreado más como si hubiese utilizado un pincel, pero son variaciones que casi no se aprecian".

"El color es partícipe del momento que vive el personaje y no lo veo en otras manos que no sean las mías" -concluye el dibujante-.

Compaginan esta historia con otros trabajos

"Ahora he escrito un guión para Micharmut (Juan Enrique Bosch Quevedo) para el almanaque que publica todos los años con Edicions de Ponent -asegura Hernández Cava- es una historia de sólo 9 paginas a la que le he cogido mucho afecto, una aproximación al mal con mayúsculas a traves de la vivencia de un cocinero en una cárcel estadounidense. Creo que es una historia absolutamente original".

Por su parte, Bartolomé Seguí dibuja, con guión de Gabi Beltrán "Una historia de cien páginas, un proyecto con el que conseguimos el Premio Ciutat de Palma de Cómic y que tiene que estar entregado en septiembre. Yo hago los dibujos y el los colorea"

Juntos o por separado, Cava y Seguí han demostrado que son dos de los grandes historietistas del momento, no sólo en España, sino en Europa y este primer tomo de Hágase el caos. Lux es solo el prólogo de un tebeo destinado a hacer historia y del que estamos deseando conocer el desenlace.

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