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El verano... también la sangre altera

  • El calor del verano aumenta el deseo sexual, según los expertos
  • El punto P es en otras culturas decisivo a la hora de alcanzar placer
  • Tomar decisiones juntos en verano genera estrés y causa divorcios

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Las parejas españolas fantasean con hacer el amor en sitios públicos como playas o parques
Las parejas españolas fantasean con hacer el amor en sitios públicos como playas o parques

El verano es una de las épocas más propicias para que surja el amor, o por lo menos 'se desate la pasión'. Las altas temperaturas que registra nuestro país en esta época del año eleva la temperatura corporal.

Pero esto no significa que los humanos solamente disfrutemos del sexo en verano. A diferencia del resto de los animales, las personas no tenemos una época exacta de procreación, si no muchas, según explica Manuel Lucas, presidente de la Sociedad Española de Intervención en Sexología (SEIS).

Esto se debe a la evolución, que ha hecho que las hembras perdieran su época de celo. De esta manera el sexo ha transcendido a lo largo del tiempo hasta convertirse en un punto clave de la comunicación interpersonal. "La evolución ha permitido a los humanos dejar de lado los ciclos de la vida", explica Lucas.

Asimismo, este experto refrenda que es cierto que el verano, junto a la primavera son las estaciones más propicias para las relaciones sexuales, gracias al calor y al tiempo libre. Quizás también porque damos más oportunidades a que 'ocurra algo'.

Aún así, el deseo sexual viene dado por muchos factores. Las hormonas son una pieza clave pero no tienen tanta incidencia sobre el deseo. Varios estudios reflejan como los días previos a la menstruación la mujer alcanza mayor excitación.

El punto P, decisivo

Además del famoso punto G, que nos proporciona un 'orgasmo perfecto', el punto P es más decisivo. Se refiere a la piel, que es la más sensible del mundo animal.

Este deseo del contacto, que se ha convertido en una necesidad, en otras culturas está más desarrollado. No sólo estamos hablando de la penetración, sino sobre el hecho de un simple abrazo o una caricia, que en un momento determinado puede ponernos 'la piel de gallina'.

Según comenta el sexólogo, el 'tranvía llamado deseo' tiene más pasajeros, y eso lo sabemos cuando sentimos unas vibraciones por nuestro cuerpo, lo que se conoce como "mariposas en el estómago".

"La descarga sexual no es sólo el deseo sexual del ser humano, también es el deseo de ser deseado", ha insistido en su conversación Manuel Lucas.

Los españoles sueñan con hacer el amor en la playa

La población mediterránea no sólo comparte la gastronomía o la historia. También tiene unos gustos sexuales muy similares. Además, el clima también favorece a disfrutar más de las relaciones sexuales y a fantasear.

La fantasía más común en esta época del año es hacer el amor desnudo en la playa. El morbo de encontrarse en un sitio público y que pueda ser visto por cualquiera lo asciende a la primera posición del 'ranking' de fantasías, según la experiencia del presidente de la asociación.

En el ránking de fantasías, en el verano la gente prefiere las playas

Durante el invierno la cosa no varía en exceso. La mayoría de la población sueña con realizar una orgía, según la experiencia de las sesiones que ofrece el presidente de la asociación.

Las famosas 'bacanales' que se llevaban a cabo ya desde la época antigua de los griegos y los romanos, ha transcendido hasta nuestro días, con el morbo de la bisexualidad.

Aún así, a pesar de ser uno de los sueños más comunes en cualquier rincón del mundo, "no son prácticas muy habituales", según ha indicado Manuel Lucas.

Los mayores también viven su época dorada particular

Sí que es cierto que los jóvenes son los que tienen relaciones sexuales más activas, pero nuestros mayores no se quedan atrás. El problema tal y como escribe Manuel Lucas en su blog de sexología, es que la mayoría de estas personas no suelen tener pareja, sobre todo las mujeres. Pero eso no implica que la llama del amor esté apagada, sino que simplemente se paraliza.

Además, un estudio de la universidad británica de Queen's, revela que practicar sexo por la mañana es la medicina universal. Además de ser placentero y divertido, el sexo matutino es el mejor tónico para el organismo.

Ayuda a adelgazar, a reducir el colesterol, refuerza las defensas, y mejora la circulación. Así que ya sabes lo que hay que hacer después de que suene el despertador.

Se nos rompió el amor... por la rutina

El tópico de que 'se rompió el amor de tanto usarlo' no es del todo cierto. "El amor no se rompe, si lo que se usa es el amor, lo que se rompe es la rutina, la mala comunicación, y los conflictos", ha confirmado Lucas.

Además, así en los últimos años se ha registrado una bajada espectacular en el número de divorcios. A causa de la crisis, las separaciones han disminuido un 300% con respecto a 2005 y 2006.

En vacaciones las parejas pasan más tiempo juntos y toman más decisiones a medias. Ahí es donde surge el estrés

Aún así el período post-vacacional sigue siendo uno de los meses que más divorcios registra. Durante el verano, las parejas pasan más tiempo juntas con respecto al resto del año, toman más decisiones juntos, y tienen más estrés en vez de relajarse.

"El verano es una época en la que los españoles tenemos que tener una sexualidad más relajada y variada para no caer en la rutina", sostiene Manuel Lucas.

Según este sexólogo, muchas de las relaciones que acaban rompiéndose obedecen a los conflictos y problemas que salen a la luz después de estar solapados durante todo el invierno.