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Obama le pide a la compañía BP más esfuerzo para limpiar el vertido de petróleo

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La plataforma que se hundió en el Golfo de México suelta 800.000 litros de crudo al día

El presidente Barack Obama ha dicho que la perforación de petróleo sigue siendo una parte importante de la política energética de EE.UU pero debe hacerse de manera responsable.

Obama ha anunciado que cualquier inversión futura para buscar petróleo será objeto de medidas de mayor seguridad para prevenir y controlar los derrames, a raíz del derrame de petróleo de BP en el Golfo de México.

"Sigo creyendo que la producción de petróleo es una parte importante de nuestra estrategia global para la seguridad energética, pero siempre he dicho que debe hacerse responsablemente por la seguridad de nuestros trabajadores y nuestro medio ambiente", ha dicho Obama.

Obama, cuya administración ha enfrentado críticas de que su respuesta al derrame ha sido demasiado lenta, ha dicho que el gobierno está haciendo todo lo posible para ayudar a detener el derrame y mitigar sus efectos.

"BP es responsable en última instancia en virtud de la ley para el pago de los costos de la respuesta y las operaciones de limpieza, pero estamos plenamente preparados para cumplir con nuestras responsabilidades a todos y todas las comunidades afectadas", ha afirmado Obama.

Un informe con las causas

Ken Salazar, secretario del Interior, deberá presentar un informe en el plazo de 30 días.

Aunque mientras tanto se dejarán de expedir licencias de explotación, la medida no tendrá efectos prácticos, por cuanto el Gobierno no tenía pendiente ninguna solicitud para mayo.

En su informe, Salazar deberá indicar cuáles fueron las causas de la explosión y posterior hundimiento de la plataforma "Deepwater Horizon", que ha causado el vertido, y qué medidas de seguridad adicionales y nuevas tecnologías se deben adoptar para evitar que el suceso pueda repetirse.

Ese informe, indicó posteriormente el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, "dará forma a toda nuestra política sobre perforaciones petroleras en aguas profundas".

Hace apenas un mes Obama anunció el fin de la prohibición a nuevas exploraciones en la plataforma atlántica y el este del golfo de México.

El presidente de EE.UU., Barack Obama no descarta acudir a la zona del derrame, aunque no será de inmediato, ha confirmado su portavoz.

EE.UU. exige responsabilidades

El Gobierno de EEUU ha exigido responsabilidades por el vertido de crudo en el Golfo de México, que ha originado una marea negra "masiva" que ya ha alcanzado la costa de Luisiana, rica en especies salvajes y en recursos pesqueros.

En una conferencia de prensa, el secretario de Interior de EEUU, Ken Salazar, recordó que el Gobierno ha puesto en marcha una investigación sobre las causas de la explosión y hundimiento de la plataforma petrolífera, y aseguró que "exigiremos responsabilidades a los responsables" del derrame.

No ocultó que la empresa concesionaria de la plataforma, British Petroleum (BP) debe asumir toda la responsabilidad de la contención del vertido y la limpieza de este derrame "masivo", mensaje que ha trasladado a la cúpula de la empresa en una reunión celebrada en Houston.

La secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, se manifestó en la misma línea al afirmar que el Gobierno "seguirá presionando a BP para que responda con todos sus medios" a esta catástrofe medioambiental.

BP emitió horas antes un comunicado en EEUU en el que aseguró que ha movilizado "todos los recursos necesarios para luchar contra el vertido", lo que incluía tanto sellar el pozo de extracción como contener la expansión de la mancha y limpiar la costa afectada.

Los tentáculos de la gigantesca mancha de crudo, que mide unos 5.500 kilómetros cuadrados, tocó hoy la costa de Luisiana, y amenaza con extenderse hacia Florida, donde se ha declarado el estado de emergencia en previsión del desastre.

Desde primera hora de esta mañana, voluntarios y personal especializado patrullan por las marismas de la costa de Luisiana, en busca de zonas afectadas por el petróleo para acelerar las tareas de limpieza.

La llegada a la costa de la gigantesca mancha de crudo se produce diez días después de la explosión de la plataforma petrolífera Deepwater Horizon, que se hundió dos días más tarde y dejó abierto en las profundidades del mar un pozo que vierte cada día unos 800.000 litros de crudo.