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El enviado de Obama fracasa en su ofensiva para reactivar el proceso de paz en Oriente Medio

  • El enviado especial Mitchell ha vuelto a EE.UU. sin un acuerdo de mínimos
  • Israel ha bloqueado el acuerdo al negarse a congelar los asentamientos un año
  • Mitchell quería preparar el terreno para una reunión entre Obama, Abás y Netanyahu

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El enviado de EEUU para Oriente Medio, George Mitchell, ha regresado a EE.UU.  sin haber logrado que israelíes y palestinos acepten reanudar el diálogo de paz, estancado desde finales de 2008, debido a la negativa israelí a congelar la construcción de asentamientos durante al menos un año.

De esta forma, la posibilidad de un encuentro a tres bandas en Nueva York la próxima semana entre el primer ministro israelí, Benjanmín Netanyahu, y el presidente palestino, Mahmud Abás, y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para reactivar el proceso de paz la próxima semana parece cada vez más lejana.

Mitchell abandona Jerusalén tras haberse reunido durante la jornada dos veces Netanyahu, y una con Abás. 

Tres meses de diferencia

Una diferencia de tres meses ha frustrado el acuerdo, ya que Israel se habría mostrado dispuesto a ampliar el plazo de suspensión de los asentamientos de seis a nueve meses, pero menos de un año, tal y como demandaba la diplomacia estadounidense y la Autoridad Nacional Palestina.

"Israel está de acuerdo con extender la congelación más allá de los seis meses, posiblemente nueve, pero menos de un año", ha desvelado una fuente oficial israelí a los periodistas.

Sin embargo, el negociador palestino, Saeb Erekat, ha asegurado tras la reunión entre Mitchell y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, que la visita del negociador estadounidense había terminado sin acuerdo.

"No hay acuerdo aún con el lado israelí y no hay una solución intermedia", ha matizado mientras Mitchell partía de Ramala a Jerusalén para mantener el último encuentro de su gira por Oriente Medio antes de volver a Estados Unidos.

Hoja de ruta

Abás ha pedido una paralización completa de los nuevos asentamientos en Cisjordania y Jersualén Este como condición para retomar las negociaciones de paz que fueron rotas en diciembre, algo que apoya Obama, que ha pedido a ambas partes que vuelvan a los términos de la "hoja de ruta" para la paz pactada en 2003.

Netanyahu ha descartado por el momento parar la construcción de asentamientos en Jerusalén Este y quiere que los de Cisjordania crezcan para dar alojamiento a las crecientes familias que viven en los asentamientos actuales.

El ex senador contaba ya con poco margen para persuadir a ambos líderes para mantener una reunión trilateral con Obama en Nueva York, cuando los tres líderes asistan a la Asamblea General de la ONU.

Erekat considera que ese encuentro aún es posible pero carecerá de contenido si Netanyahu no cambia su postura. 

Washington quiere frenar los asentamientos

Una fuente oficial de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) reconoció al diario The Jerusalem Post que Abás se plantea acudir a la Asamblea de la ONU únicamente por la presión que Washington está ejerciendo sobre él en las últimas semanas para que lo haga.

Netanyahu, por su parte, se mostró este jueves por la noche poco entusiasta al respecto. "Si será, será. Si no, no. Yo no pedí la reunión ni puse condiciones para el diálogo", dijo en una entrevista en el canal 2 de la televisión nacional.

De momento, el jefe de Gobierno tiene previsto volar el miércoles hacia la sede de Naciones Unidas, pero hay un avión de la compañía nacional, El Al, preparado por su hubiera que adelantar la fecha si se concretase la entrevista tripartita, informa hoy la edición digital del diario Yediot Aharonot.