Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Los combates continúan calle por calle en Mariúpol, donde 130.000 personas permanecen atrapadas. Después de 33 días de guerra, Ucrania ha bombardeado la región Donetsk, dejando 41 heridos, según las autoridades de la república secesionistas. En la guerra de cifras, Rusia afirma haber conquistado nuevos territorios en el Donbás.

Guerra Rusia - Ucrania: sigue la última hora en directo

Foto: Una mujer frente a un bloque de viviendas destrozado por las bombas en Mariúpol. REUTERS/Alexander Ermochenko

A pesar de que Rusia anunció el viernes que iba a centrar su ofensiva en las regiones separatistas del Donbás, ha seguido bombardeando otras zonas de Ucrania. En Kiev, siguen sonando las alarmas y, según un portavoz militar ucraniano, siguen sin descartar que Rusia intente rodear la capital. A solo 15 kilómetros, el alcalde de Irpín asegura que sus fuerzas han logrado liberar la ciudad del asedio ruso. Otro gran frente sigue siendo Mariúpol, donde se calcula que quedan 170.000 personas atrapadas. El gobierno ucraniano asegura que no puede llevar a cabo una evacuación porque Rusia no se compromete a respetar el corredor humanitario. 


Informa Fran Sevilla, enviado especial a Ucrania. 



Ucrania cumple 33 días de guerra con las tropas rusas bombardeando los alrededores de la capital, Kiev, y asediando la segunda ciudad más importante del país, Járkov. Las delegaciones de Rusia y Ucrania volverán a sentarse a negociar cara a cara en Turquía esta semana, según ha anunciado el representante ucraniano David Arakhamia en redes sociales, sin dar más detalles.

Además, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, ha recalcado que Washington no busca un cambio de régimen en Rusia, puesto que se trata de un "asunto ruso", palabras con las que matiza las declaraciones del presidente Joe Biden en la víspera.

Nina Belyayeva, diputada del Consejo Nacional de la región de Voronezh (Rusia), es una de las pocas voces en Rusia que se han atrevido a criticar abiertamente la invasión de Ucrania. Este es el tenso momento en el que la política se enfrenta al resto de legisladores locales al manifestar su oposición a las acciones de las tropas rusas en el país vecino, las mismas que califica como "crímenes de guerra".

El gesto de Belyayeva es tan peligroso como inusual en Rusia. Muchos ciudadanos están en contra de la guerra con el país vecino, pero criticar la "operación militar" en Ucrania es muy arriesgado. Aquellos que han participado en protestas han sido detenidos y se enfrentan a duras penas por oponerse o criticar la decisión del presidente ruso.

Belyayeva dice entender los riesgos y se reafirma en su decisión. Afirma no tener miedo y ha desafiado a los compañeros que han señalado al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, como un nazi, aludiendo a su origen judío.

En Brovary, a unos 30 kilómetros de Kiev, se encuentra uno de los principales hospitales infantiles de la zona. Aunque ahora las tropas rusas se encuentran a unos 15 kilómetros de la zona, esta ciudad situada en la periferia de la capital de Ucrania ha sido objetivo de las tropas rusas en varias ocasiones.

Por este motivo, muchos niños han sido evacuados y parte del personal sanitario desde que comenzó el conflicto. Otros se quedan y lucen bata amarilla y calzado azul, los colores de la bandera de Ucrania.

En una de las habitaciones del hospital se encuentra Ira, con su hija Serafina, ingresada durante la guerra después de que no encontrasen insulina en la aldea en la que viven para tratarla. En medio de las explosiones, Ira entró al hospital en coma, aunque poco a poco ha ido mejorando.

"Si ha habido muchos ataques, escuchábamos las sirenas y yo intentaba calmar a mi hija, pero es difícil explicar la guerra a los niños. Ellos preguntan y tienen miedo", cuenta Ira.

Foto:EFE

Está previsto que empiece una nueva ronda de conversaciones entre las delegaciones de Rusia y Ucrania. Esta vez serán encuentros presenciales en Turquía aunque con pocas esperanzas de que haya avances para lograr un alto al fuego. En Kiev no se han abierto corredores humanitarios ante el temor de que las tropas rusas no los respeten y lancen ataques durante las evacuaciones de civiles.

Además de Mariúpol, la destrucción es casi total en Chernígov que está siendo sometido a un intenso bombardeo por las fuerzas rusas y que han logrado completar el cerco. Según el gobierno ucraniano la situación humanitaria es catastrófica, no hay agua y apenas quedan víveres. Chernígov se encuentra a 150 kilómetros al norte de Kiev y muy cerca de la confluencia con las fronteras de Bielorrusia y Rusia, lo que ha convertido a la ciudad en un objetivo militar prioritario para las fuerzas rusas. No hay tregua a pesar de que ambas partes hayan acordado volver a la mesa de negociación.

Informa Fran Sevilla, enviado especial de RNE

En torno a 80 mil ucranianos que se niegan a salir de su país han optado por el refugio que les ofrece Chernovtsi, una ciudad aparentemente tranquila, de unos 200 mil habitantes, a unos 40 minutos de la frontera con Rumanía. Aquí hemos conocido a Rania, a su marido y sus tres hijos. Han venido desde Kiev y se quedan en casa de unos familiares. También allí está Marc, un británico que recuerda las similitudes entre el conflicto actual y el vivido en el Donbás. Informan los enviados especiales de RNE, Laura Alonso y Sergio Jiménez.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha asegurado este lunes que su país insistirá en mantener la soberanía y la integridad territorial en la próxima ronda de negociaciones de paz con Rusia que tendrá lugar en Turquía.

El Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus tropas iban a centrarse en "liberar" el Donbás, pero lo cierto es que en las últimas horas ha habido bombardeos sobre Leópolis, en el oeste, y continua acosando Kiev. 

Mientras, las autoridades ucranianas alertan de incendios cerca de la central nuclear de Chernóbil y del riesgo que esto supone. 

Foto:  REUTERS/Marko Djurica

¿Cómo justifica Putin esta guerra? ¿Se basa en un anhelo del pasado? ¿Hasta dónde quiere llegar? Mira Milosevich, investigadora principal del Real Instituto Elcano, nos explica las ideas de Putin y sus contradicciones.

Alina, desde Jarkov, cuenta que hoy vuelve a dar clase en la Universidad, pero online. El edificio está afectado por las bombas. En Tenerife, el hijo de Lina de momento asiste a clases online de su escuela ucraniana. Su profesora tiene que interrumpir cuando suenan las alarmas antiaéreas para bajar al sótano.

La foto es de nuestra enviada especial Ebbaba Hameida, que recorre calles llenas de escombros en Mykolaiv.