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Mientras se produce la evacuación de los afganos colaboradores con las potencias extranjeras que han estado en Afganistán durante las dos últimas décadas, los países europeos pretenden afrontar una posible llegada masiva de refugiados. Mientras, en su primera rueda de prensa, los talibanes han afirmado que no buscan venganza y que respetarán los derechos de las mujeres dentro de la ley islámica.

La periodista Pilar Requena, autora del libro "Afganistán", ha asegurado que los talibanes "no han cambiado". "No me creo nada de lo que han dicho, han aprendido publicidad y propaganda. No caigamos en su estrategia", ha sostenido en 24 horas de RNE.

José Miguel Calvillo, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid, ha indicado que, a diferencia de hace 20 años, los talibanes ahora son un grupo muy heterogéneo y cada uno "buscará su parcela de poder".

El Catedrático emérito de Ciencia Política en la Universidad de Barcelona, Pere Vilanova ha declarado que lo ocurrido era "previsible": "La incógnita eran los tempos. Se han hecho mal casi todas las cosas". "En nuestra parte del mundo nos quejamos de que los soldados afganos no hayan combatido. ¿Por qué lo iban a hacer?", ha comentado en 24 horas de RNE.

Mónica Bernabé, escritora de Afganistán: Crónica de una ficción y corresponsal en el país durante seis años, ofrece su punto de vista sobre el conflicto afgano y sobre como afectará el régimen talibán a los derechos de las mujeres. Bernabé insiste en que la situación de las mujeres en el país ya era tremenda sin los talibanes y ahora puede ser "mucho más bestia".

La periodista opina que los talibanes están usando los medios de comunicación a su favor, algo que han aprendido del Estado Islámico. Además, teme que la comunidad internacional reconozca como Gobierno legítimo a los talibanes y "se lave las manos".

Después del caos vivido el lunes en el aeropuerto de Kabul, con cientos de personas intentando subirse a los aviones, este martes la situación es más tranquila en la ciudad más importante de Afganistán, donde los talibanes intentan dar una imagen de moderación. Aseguran que no habrá represalias y hemos visto, por ejemplo, a una mujer periodista entrevistar, en la televisión, a un portavoz talibán. Pero los expertos advierten que es solo una estrategia.

Quién es su líder, quiénes son ellos, de qué viven y quién les financia. Son las preguntas que se ponen ahora sobre la mesa. Los líderes talibanes actuales estuvieron en el poder en 1996, pero ahora dominan más los medios de comunicación y las campañas de imagen. Sus primeras declaraciones y actuaciones, presentándose como moderados, parece que son una farsa. Su objetivo, dicen los expertos, es el mismo de siempre: desarrollar un estado islámico, no un estado de derecho o moderno. El dinero, además de las plantaciones de adormideras que se transforman en opio y del tráfico de drogas, proviene también de los impuestos que han ido cobrando a los diferentes jefes locales, a los que han obligado a pagar para trasladarse entre territorios y para sus intercambios comerciales internos. Informa Aurora Mínguez. 

Preocupación de la comunidad internacional por la vuelta del régimen talilbán, que deja en una situación muy complicada a las mujeres. Bajo el nuevo régimen  el retroceso en sus derechos es patente. Un contexto que remueve a la comunidad internacional en las redes sociales, a cantantes, políticas, actrices, escritoras y periodistas de todo el mundo, como Rosa Montero,  con una campaña en apoyo a las mujeres afganas.

Veinte años tras la intervención militar que derrocó al régimen talibán, las últimas tropas extranjeras están abandonando Afganistán. Tras ellos, fuerzas de seguridad afganas luchan por contener el avance de los insurgentes, que ya controlan casi la mitad del país. El regreso al poder de los fundamentalistas parece inevitable. ¿Qué queda de este régimen del terror, cuyas lapidaciones públicas horrorizaron al mundo? Inmersión en el país de los talibanes.
 

La portavoz del ministerio de Exteriores, Hua Chunying, ha confirmado que la embajada china en Afganistán sigue funcionando "con normalidad" y que Pekín ha pedido a los talibanes que garanticen la seguridad de los ciudadanos chinos que decidan permanecer en el país.

El gobierno de China espera una “transición pacífica con un marco de trabajo inclusivo con todas las partes” en Afganistán y “responsabilidad” por parte de los talibanes.

FOTO: Un grupo de talibanes en Kabul, Afganistán, EFE/ Stringer