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El cantante Joaquín Sabina ha asegurado que no volverá a los escenarios "mientras que la gente esté con mascarilla y no pueda levantarse a fumar o tomar una copa", un tiempo que ha calculado en torno al "año y medio" sobre todo al pensar en Latinoamérica. Así lo ha expresado el cantante (Úbeda, Jaén, 1949) tras dejar en la caja de seguridad número 1237 de la cámara acorazada del Instituto Cervantes de Madrid la colección completa de la revista literaria argentina "Sur" (1931-1992), así como un bombín, y algunos manuscritos, dibujos y fotos personales.

"No pienso volver a los escenarios mientras la gente esté con mascarilla o no pueda levantarse o fumar o tomar una copa y me temo, sobre todo en Latinoamérica, que no será hasta dentro de un año y medio. Pero si volveré a decir hola y adiós", ha expresado el también bibliófilo, como ha dado a conocer este martes al legar la colección de la revista argentina.

Foto: EFE/Juan Carlos Hidalgo.

Joaquín Sabina ha entregado este martes parte de su legado al Instituto Cervantes. Una primera edición de su libro de poemas ‘Ciento volando de catorce’ y la colección completa de la Revista Sur han sido algunos de los objetos que el artista ha depositado. Sabina ha dicho que el Instituto Cervantes es la primera institución en la que se siente como en casa.

Informa Íñigo Picabea

Joaquín Sabina ha ejercido de padrino de la presentación de la biografía de su gran amigo Javier Krahe: 'Javier Krahe. Ni feo, ni católico, ni sentimental'. El autor, Fernando de Haro, ha detallado que para dar forma a este libro han sido necesarios dos años de documentación y 60 entrevistas, entre ellas a su viuda, Annick Bloyard, a sus hijos Violante y Marco, y a amigos y compañeros de profesión como Joaquín Sabina, Javier Pla, El Gran Wyoming, Pablo Carbonell u Óscar Ladoire


El último parte médico de Joaquín Sabina dice que sigue evolucionando bien. Está ingresado en la UCI del Hospital Ruber de Madrid. Tanto su situación clínica como los estudios de imagen realizados presentan una evolución favorable.

No se van a facilitar nuevos partes médicos salvo que surgiera un cambio relevante en la situación del paciente. Se confirma la situación estable del artista tras la operación por un hematoma intracraneal como consecuencia de la caída que sufrió la noche del miércoles durante un concierto junto a Joan Manuel Serrat en el Wizink Center de Madrid.

Difícilmente pudo imaginar Joaquín Sabina que concluiría su 71 cumpleaños en un hospital, en el que ingresó tras caer de un escenario en pleno concierto y que apenas unas horas después habría de ser sometido con éxito a una intervención por un "pequeño cóagulo" en el cráneo tras la que permanece "estable". Así lo indica el parte médico facilitado este jueves a los medios de comunicación apostados a las puertas del centro médico Rúber Internacional de Madrid, en el que se indica que, a consecuencia de la caída, el artista sufre "traumatismo de hombro izquierdo, torácico y craneoencefálico". "Muy nervioso" se ha confesado en la entrada de ese hospital su histórico "mánager", José Navarro "Berry", quien ha vivido probablemente las últimas horas más rocambolescas en la vida de su representado, lo que en la vida de Sabina es decir mucho.

El cantante se recupera ingresado en la UCI de la clínica Ruber Internacional de Madrid de la operación a la que ha tenido que ser sometido tras su caída en un concierto en la capital. Según el parte médico, Sabina ha sido intervenido para evacuar un hematoma intracraneal. Su representante reitera que está bien y que su situación es estable. El nuevo parte médico se publicará mañana.

El parisino José Manuel Thomas Athur Chao conoció la fama al frente del grupo 'Mano Negra' con el nombre de 'Manu Chao'. Aunque arrancaría en 1998 su carrera en solitario con 'Clandestino', ya en 1996 empezó a realizar diferentes colaboraciones. Una de ellas con Joaquín Sabina, con el que ideó este 'No soporto el rap'. La composición le valió a el y al jienense la críticas de raporos patrios como Tote King, Chojin, Kaseo y Zatu o Frank T.

En 1985, Joaquín Sabina ya había publicado tres discos en solitario y uno con La Mandrágora, con resultados muy irregulares. Tanto es así, que del primer trabajo del jienense cada vez que un fan se acercaba con uno le sacaba el disco o cassette interior y se lo quedaba. Tras aquel no reconocido Inventario; el segundo Malas compañías y Ruleta rusa, Sabina se dejó aconsejar por Hilario Camacho y editó Juez y parte. Para ese disco dio el toque roquero que le sugirió el cantautor madrileño y se juntó a una banda llamada Ramillete de Virtudes, que evolucionó en Viceversa. Uno de los temas mas curiosos de este LP fue "Whisky sin soda", que abria el disco y compuesto a medias entre Sabina y Camacho.