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La mayor parte de los incendios forestales que permanecen activos en Asturias están, en estos momentos, "controlados y estabilizados", salvo un fuego registrado en Parres y otro en Belmonte de Miranda,  por lo que se están empezando a retirar efectivos de apoyo que se han desplegado durante los últimos días en la comunidad.

Así lo asegurado este sábado el gerente del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA), Óscar Rodríguez, en una rueda de prensa en la que ha estado acompañado del presidente del Principado, Adrián Barbón, para hacer balance de la oleada de incendios que han afectado con especial virulencia a la zona occidental y han obligado a evacuar a cerca de 400 personas.

En estos momentos, hay 71 incendios "abiertos", pero están "controlados", y solo dos, en Aballe (Parres) y Cutiellos (Belmonte de Miranda), aún no están estabilizados, si bien la llegada de la lluvia ayudará en los trabajos, ha señalado el gerente del SEPA.

El riesgo de incendios es extremo en varias comunidades. El primer gran fuego de este año, apenas empezada la primavera, el de Castellón, ya está estabilizado y todos los evacuados pueden volver a sus casas. El verano pasado fue trágico y ya entonces se puso el acento en la importancia de la prevención en invierno

Adrián Barbón, presidente del Principado de Asturias, habla en el 14 Horas de RNE de "auténticos terroristas" que continúan provocando incendios en la comunidad. Ahora mismo se contabilizan 117 fuegos activos cuya extinción, como explica, se está viendo obstaculizada por el viento procedente del sur, aunque señala que han logrado controlar focos especialmente preocupantes como el de Naranco en las inmediaciones deOviedo. "Lo normal cuando avanza un fuego es que pueda desplazarse kilómetros porque salten chispas, pero lo anormal es que en el entorno de ese gran fuego se produzcan, a varios kilómetros, fuegos sucesivos encadenados, y eso se estaba viendo ayer", señala y no duda de que lo que está ocurriendo es algo "claramente organizado".

Asturias lucha contra el más de centenar de fuegos que calcinan el Principado. Luismi Bérmúdez es vecino de Naraval, donde los residentes están realizando labores de vigilancia para evitar que las casas de su zona se quemen, ha explicado en Hablando Claro cómo se organizan y ha reclamado más medios y dinero para la prevención: "Nos sentíamos abandonados, entendemos que hay muchos incendios en Asturias, pero es que aquí no había ninguna brigada protegiéndonos, éramos los propios vecinos los que teníamos que hacer esta labor", ha señalado.

Foto: Xuan Cueto / Europa Press

Los incendios no dan tregua en el norte de España. Los que más preocupan a esta hora son los de Asturias. Hay 116 focos activos en 35 concejos, la mayoría de ellos son provocados, y las llamas han llegado hasta Oviedo, la capital de la comunidad. A esta hora sigue cortada la autovía del cantábrico, la A-8, también varias carreteras secundarias. Hay 170 desalojados de sus casas.

FOTO: Vista al amanecer del incendio en el monte Naranco de Oviedo. EFE/J. L. Cereijido

El fuego sigue activo en Castellón después de una semana de lucha para contener el incendio. Esta tarde, un centenar de desalojados ha podido regresar a sus casas. El viento sopla con menos fuerza de la que se esperaba y eso está facilitando los trabajos de extinción.

Poco a poco se conocen más detalles sobre el incendio que costó la vida el martes a 38 personas en un centro de detención de migrantes en México. La mayoría de las víctimas procedía de Guatemala, habían sido detenidas ese mismo día, y se encontraban en cuartos cerrados con candados.

Las imágenes de una cámara de seguridad muestran en 30 segundas cómo se generó el caos. El incendio se propaga en el interior de una celda y dentro un hombre da patadas a la puerta, que no cede. Fuera, dos funcionarios uniformados no hacen nada por abrirla. Segundos después, el humo es tan denso que la cámara no capta nada más.

Foto: REUTERS

Los pronósticos meteorológicos han sido favorables durante la madrugada, con vientos flojos, una alta humedad y bajas temperaturas, y han ayudado a las tareas de estabilización del incendio de Castellón, que en las últimas horas no ha registrado ninguna incidencia, aunque sigue habiendo dos puntos más críticos. Las llamas han devastado 4.600 hectáreas de terreno de gran valor ecológico desde que el fuego se declaró el pasado jueves en Villanueva de Viver. Unas 1.600 personas de ocho municipios y varias pedanías siguen desalojadas de forma preventiva.

Foto: Los bomberos rerescan una zona adefactada por el incendio cerca de Montán. EFE/ Biel Aliño.