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China celebra este martes 1 de octubre los 70 años de su fundación como República Popular, un aniversario al que llega con la vista puesta en lograr a medio plazo la hegemonía mundial tanto en el terreno económico como en el militar. Pero también en asuntos preocupantes en el corto plazo como la guerra comercial con Estados Unidos, las protestas en Hong Kong, la tensión en el Mar de China y las elecciones en Taiwán en enero próximo.

La policía hongkonesa ha recurrido este domingo, una vez más, al uso de gas lacrimógeno y espray de pimienta para dispersar a los manifestantes que salieron a la calle en el llamado "Día Mundial contra la Tiranía", a pesar de que la protesta no había sido autorizada. Grupos de manifestantes han arrancado adoquines de las calles para romper cristales, han hecho barricadas con mobiliario urbano y han lanzado cócteles molotov a los agentes. Una de las instalaciones más afectadas ha sido la estación de metro de Wansai en la que los activistas lanzaron un artefacto incendiario ya que consideran que la empresa de transportes ha colaborado con algunas de las detenciones de los más de 1.000 jóvenes arrestados en estos tres meses de protestas.

Decenas de miles de personas se han concentrado en las inmediaciones de la sede del gobierno central de Hong Kong en una asamblea homenaje a la Revolución de los Paraguas, que este sábado cumple cinco años en recuerdo a la ocupación de más de cuatro meses del centro financiero de la isla y que lo paralizó por completo. Antes de comenzar el mitin en el céntrico Parque Tamar, se han producido ataques contra los cordones policiales, cuyos miembros han respondido lanzando gas pimienta. Asimismo, cientos de manifestantes han levantado barricadas y han bloqueado alguna de las principales calles de la ciudad. Posteriormente, la policía recurrió a uso de cañones de agua para dispersar a los manifestantes violentos, que respondieron lanzando ladrillos.

Los equipos médicos han atendido a varios heridos durante los incidentes. La bandera china pisoteada y lanzada al río ha sido el símbolo utilizado por los manifesantes pro-democracia mientras ocupaban un centro comercial, que consideran que defiende intereses chinos. Han pintado una esvástica, han colocado vallas y han rociado el suelo con extintores. Mientras, los grupos antidisturbios han tomado el control del aeropuerto y se ha restringido el servicio de trenes y autobuses.

Los jóvenes de Hong Kong participan en las protestas que desde hace tres meses vive la región. Herederos de un pasado colonial británico, crecieron o nacieron bajo la soberanía de la República Popular China bajo un sistema de derechos y libertades. Saben que se acabará un día de 2047, como está acordado, si no antes, como temen. Piden más democracia para la isla. La revolución de los Paraguas de 2014, que se creía apagada, vuelve con ellos con más fuerza que nunca con un mensaje de lucha con esperanza.

La selección española de baloncesto jugará la final del Mundial de baloncesto, la segunda de su historia, tras vencer a Asutralia después de un disputado encuentro entre dos de las mejores escuadras del torneo que se decidió en dos prórrogas (95-88). Francia o Argentina, segundos semifinalistas, habrán tomado nota.

Tras derrotar a Polonia 90-78 la selección nacional regresa a la lucha por las medallas, 13 años después del Mundobasket 2006, donde España fue campeona, la 'ÑBA' 

El rival saldrá del partido Australia - República Checa.