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Mohammed Houli Chemlal, el presunto terrorista que resultó herido en la explosión del chalé de Alcanar (Tarragona), donde la célula preparaba atentados con explosivos, ha afirmado este martes al juez que el imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, muerto también en la casa, quería inmolarse y que el grupo preparaba bombas para atentar en "monumentos" de Barcelona.

Algunas fuentes señalan a TVE que uno de esos enclaves principales que querían atacar era la Sagrada Familia.

Tras Houli Chemlal, han declarado los tres presuntos terroristas detenidos en Ripoll: Driss Oukabir, a cuyo nombre se alquiló una furgoneta usada por los terroristas, que es originario de Marsella (Francia) y hermano de uno de los abatidos en Cambrils, Moussa Oukabir; Mohamed Aallaa, hermano de Sadi Aallaa, otro de los abatidos en el segundo atentado; y Salah El Karib, que regenta un locutorio en Ripoll. Los tres se han desvinculado de la célula terrorista de Alcanar.

La fiscal del caso Ana Noé ha pedido prisión incondicional sin fianza para los cuatro arrestados por los delitos de integración en organización terrorista, asesinato, estragos y tenencia de explosivos y ahora el juez tomará una decisión.

  • El auto (pdf.) de la Audiencia Nacional desvela novedades de la investigación
  • Los terroristas ultimaban detalles para acometer "atentados de gran envergadura"
  • Los cuchillos usados en Cambrils se adquirieron horas antes del segundo ataque
  • La célula tenía otra base de operaciones: una masía en Riudecanyes (Tarragona)
  • Allí hallaron tickets de cuchillos y diferente material, además del pasaporte de Younes
  • Un libro del imán en Alcanar guardaba una carta a los soldados del EI

El juez Santiago Pedraz ha impuesto una fianza de 300.000 euros al presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) Ángel María Villar, de 150.000 euros a su hijo Gorka y de otros 300.000 euros al vicepresidente Juan Padrón para poder abandonar la prisión en la que ingresaron el 20 de julio en el marco de la Operación Soule contra la corrupción en ese organismo.

El nuevo presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Juan Luis Larrea, que ocupa el cargo de forma interina, ha asegurado tras su declaración como testigo en la Audiencia Nacional por el 'Caso Soule' que si su precedesor, el encarcelado Ángel María Villar, se considera inocente "no tiene por qué dimitir" al frente de ese organismo y también ha negado que haya habido cualquier "saqueo" en el mismo.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha declarado este miécoles, como testigo, ante el tribunal que juzga el caso Gürtel, que nunca conoció ninguna financiación ilegal del PP, que sus responsabilidades era políticas y no contables. También ha dicho que cuando supo cómo actuaba Francisco Correa, advertido por el entonces tesorero Álvaro Lapuerta, no le gustó y decidió apartarlo.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha afirmado durante su declaración como testigo en el juicio de Gürtel que no sabe "nada" de las cuentas que tuvo el extesorero del PP Luis Bárcenas en Suiza y que se enteró de su existencia por los medios de comunicación.

"No sé nada de ese asunto, francamente", ha respondido cuando Virgilio de la Torre, abogado del PSOE de Valencia, personado como acusación popular, le ha preguntado sobre las cuentas que tuvo Bárcenas en el país helvético, donde llegó a acumular 48,2 millones de euros.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy,  ha asegurado este miércoles en la Audiencia Nacional que su responsabilidad durante los años 1999 y 2005 era política y no contable en las campañas del PP que se investigan en relación con la trama Gürtel.

Rajoy ha insistido en este punto en su declaración y también ha asegurado que fue él quien ordenó dejar de trabajar con Francisco Correa, el cabecilla de la Gürtel (al que se ha referido solo como "proveedor") tras saber que utilizaba el nombre del partido en sus negocios con los ayuntamientos.

Rajoy ha declardo cerca de dos horas en el juicio por el caso Gürtel de corrupción política en una sesión, la número 101, que pasará a la historia como la primera en la que un presidente en ejercicio declara en un proceso judicial, aunque lo ha hecho como testigo.