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Tras los terremotos, muchos supervivientesencaran ya el quinto día sin un hogar en el que refugiarse. Un equipo del Telediario se ha desplazado hasta Diyarbakir, donde comercios y negocios se han convertido en refugios para las víctimas. Tras la catástrofe, las cafeterías de la zona se pusieron de acuerdo para abrir sus puertas a todo el mundo.

"Vimos a la gente sin ayuda y sin esperanza, aquí tenemos leche, agua, comida, ypodemos poner a los afectados a salvo", explica el propietario de uno de los establecimientos.

Foto: EFE/EPA/REFIK TEKIN

Rubén Cano, jefe de la delegación de la Cruz Roja en Turquía, ha valorado para el Telediario de TVE la situación crítica que están viviendo en Turquía y Siria después de los dos terremotos del pasado lunes. "Tenemos posiblemente entre un millón y dos millones de personas sin hogar", ha asegurado Cano, para recalcar que los esfuerzos ahora de Cruz Roja y Media Luna Roja se centran en "traer tiendas de campaña, mantas, estufas, y equipamiento" para esta gente que se ha visto en la calle. Según cálculos de la organización humanitaria, "hasta medio millón de personas han perdido sus hogares completamente".

Ángel Saldaña, capitán de la Unidad Militar de Emergencias (UME), nos cuenta cómo están siendo las labores de rescate en la provincia de Gaziantep: “Encontrarles es un momento increíble”, indica, un sentimiento que están compartiendo todos los rescatistas al encontrar a los supervivientes tras cinco días bajo los escombros. Las tareas están siendo lentas porque deben realizarse con cuidado, pero cuenta que hoy, tras "más de 24h de trabajo", han logrado sacar a una madre y su hijo de los escombros.

Cinco días después de los terremotos la vida se sigue abriendo paso entre los escombros de los edificios destruidos por el terremoto en Siria y Turquía. Yagiz, un bebé de apenas diez días, cuatro de ellos bajo las ruidas del edificio, ha sido rescatado con vida junto a su madre. Ambos se recuperan en el hospital. Hay más historias de superviviencia, como la de un niño y su madre que han sobrevivido más de 100 horas y la de Adnán, de 17 años, que ha logrado sobrevivir después de cuatro días atrapado en un sótano.

El terremoto en Turquía y Siria agrava una situación que ya era complicada, especialmente en el noroeste del país sirio. Mati Gomis, subdirectora de Oxfam Intermón en Siria, nos cuenta en Las Mañanas de RNE que un 70% de la población en Siria ya necesitaba ayuda humanitaria. "Vamos a atender a personas que antes del terremoto ya necesitaban ayuda. El domingo esas personas no tenían para comer y ahora se añade que no tienen casa", explica.

El último informe de Naciones Unidas cifra que hay 6 millones de afectados por el terremoto, tanto de forma directa como indirecta, aunque Matis cree que las cifras de afectados y fallecidos aumentarán. "Ha habido edificios enteros colapsados, de 6 y 7 plantas y por cada piso hay 3 o 4 apartamentos.  Una familia media en Siria está formada por entre 5 y 7 personas", nos cuenta. Además, la ayuda llega de forma limitada. "Las zonas controladas por el Gobierno tienen un acceso relativamente fácil, pero las controladas por los grupos opositores está siendo más complicado".

Visita del presidente ucraniano Zelenski a Bruselas. En Turquía y Siria siguen las labores de rescate de posibles supervivientes, con la cifra de muertos por los seísmos del lunes por encima de los 20.000...Conectamos con nuestra enviada especial a Turquía, Laura Alonso...Hablaremos además de Nicaragua, que ha enviado a más de 220 opositores en un vuelo a Washington; del último desfile militar de Corea del Norte; o de China, gracias a Julio Ceballos y su libro " Observar el arroz crecer. Cómo habitar un mundo liderado por China"

Muchos menores atrapados entre los escombros tras los terremotos en Siria y Turquía han pasado muchas horas hasta ser rescatados. La mayoría de los niños no reaccionan, ni hablan ni lloran, otros solo tienen fuerza para abrazarse a sus rescatadores. Cuando ya tienen conciencia de lo ocurrido, pueden experimentar tristeza, falta de apetito, pesadillas, o incluso, en algunos casos, mayor irritabilidad. La ayuda profesional inmediata es clave para que el impacto emocional sea menor.

Foto: EFE/EPA/STR

Losdos buques que España ha enviado a Turquía ya han comenzado a desembarcar la ayuda que llevaban a bordo. Son el gigantesco portanaves Juan Carlos I y el anfibio Galicia. Elcontraalmirante Gonzalo Villar, del Grupo Anfibio Aeronaval Dédalo 23, ya está en tierra, a 15 kilómetros al norte de la ciudad turca de Iskenderun: "Es donde hemos hemos establecido nuestra zona de operaciones y donde hemos empezado a desembarcar a nuestro personal para que empiece a prestar ayuda". Uno de sus equipos, formado por 70 personas, ya está contribuyendo a las tareas de búsqueda y rescate, mientras otros distribuyen alimentos a las ONG o tratan de establecer contactos con las autoridades. "La situación en el terreno es muy grave. Ayer tuvimos la primera reunión de coordinación en el aeropuerto de Adana y, cuando les preguntábamos qué querían que hiciéramos, no sabían decirnos", afirma Villar. Hay tantos frentes abiertos, que les han dado total confianza para contribuir en lo que puedan, añde.

Los dos terremotos con epicentro en Turquía han golpeado el norte de Siria, un país y una región que sufre una guerra civil de casi 12 años con miles de muertos, millones de desplazados y destrucción de viviendas e infraestructuras.

La situación de la población ya era vulnerable antes del seísmo: en la zona hay más de cuatro millones de desplazados, según la ONU, más de un millón de ellos malviviendo en campos de refugiados. Las estructuras de muchos edificios ya estaban debilitadas por los continuos bombardeos y ahora se han venido abajo. Muchos sirios se han quedado sin hogar y buscan refugio a la intemperie, en vehículos o en parques.

Mientras los equipos de rescate y los voluntarios continúan trabajando las 24 horas del día para localizar a los que aún pueden estar atrapados, Naciones Unidas proporciona comida, ropa de invierno y apoyo psicológico a las víctimas del desastre.