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El Zoo de Madrid ha celebrado el nacimiento de un elefante asiático de Sumatra, una subespecie en peligro crítico de extinción.

Cyntia, la parturienta elefanta, expulsó con un golpe seco a su cría: un macho de entre 80-90 kilos. La paquiderma, sus hermanas y su tía acompañaron al recién nacido en su primer contacto con el mundo.

Eva Martínez, veterinaria del Zoo, ha explicado que, 20 minutos después del parto, el recién nacido se puso de pie, un "muy buen signo, está muy vital, explorando la instalación".

El paquidermo de Sumatra ha perdido cerca del 69 % de su territorio en los últimos treinta años por la deforestación, la expansión agrícola y la fragmentación de los bosques tropicales de Indonesia.

En todo el mundo quedan unos 52.000 ejemplares asiáticos. Estos de Madrid son lo únicos que hay en Europa.

Fotografía: EFE/ Zoo Aquarium de Madrid.

Los incendios arrasan con el medio natural y causan un profundo impacto en las vidas de la fauna que lo habita. Sin embargo, los animales cuyo entorno ha sido afectado por el fuego representan un porcentaje muy pequeño de la totalidad que se atienden en los Centros de Rehabilitación de Animales Silvestres. El verano es la época de mayor afluencia por su coincidencia con los patrones migratorios. En el CRAS de Zamora atienden y rehabilitan a cientos de animales cada año.

Si hablamos de alegrías, los perritos nos dan muchas de ellas, pero hay alguien más que nos hace muy felices: las jugadoras de la Selección nacional de fútbol femenino. Y, esta vez, los perritos han visitado la Real Federación Española de Fútbol para conocerlas. “Es innegable el efecto terapéutico que tienen los perros y por ello muchos equipos están apostando por sumar un perrito a sus equipos”, explica María, staff de Dog House.

Durante la jornada, los perretes han jugado con las campeonas al fútbol y el encuentro ha dado para grandes reflexiones. “No puedo entender que puedas abandonar a un perro. Es de agradecer el trabajo que hacéis para minimizar los daños que sufren estos animales y para hacer que la nueva familia que encuentren los perros sea mejor que la anterior”, explica Irene Paredes. 

Además, las jugadoras han narrado sus experiencias con respecto a sus adopciones anteriores: “El año pasado a nivel emocional no estaba muy bien, y desde que adopté estoy mucho más feliz”, cuenta Eva Navarro

Y algunas de ellas, aunque con deseo de adoptar, no se ven preparadas para ello puesto que su prioridad ahora mismo es su carrera profesional: “Soy deportista, vivo sola y es una responsabilidad tener un perrito a mi cargo. Espero poder tenerlo algún día”, dice. Por su parte, Claudia, staff de Dog House, termina: “La pérdida de interés por el animal es una de las principales causas de abandono en España. Por ello tiene que ser una decisión responsable y meditada”.

Las puertas de Dog House se abren para recibir a una nueva familia: Gemma y Merche, que llegan acompañadas por una perrita: Arena. La peluda de la familia tiene ansiedad por separación, lo que impide quedarse sola incluso cuando Gemma sale a trabajar. 

Sin embargo, el staff advierte de que, aunque en ocasiones puede funcionar, adoptar otro perrito en estos casos no tiene por qué ser la solución. Por su parte, Gemma no tiene preferencias de edad, ni de tamaño. Solo busca un nuevo compañero para ella y su perrita. ¿Encontrará Arena un compañero con el que vivir más tranquila?

Ayla, la perrita elegida por el equipo del albergue, es fruto de un síndrome de Noe, por lo que ha tenido una vida marcada por el sufrimiento. “Tuvo que convivir con muchos perros en condiciones pésimas, lo que ha hecho que tenga gran parte de su cuerpo lleno de cicatrices”, explica Guille. Y termina: “Ayla ha aprendido a pasar desapercibida”. 

La perrita se lo ha puesto muy fácil a Arena a la hora de conocerse. Pero la perrita de Gemma, sin embargo, se ha mostrado bastante reticente a conocer a su nueva compañera y ha habido momentos que han hecho al staff vivir el encuentro con máxima tensión hasta el último segundo.

Sara llega junto a su hermana María y su asistente Judith al albergue de Dog House. “Sara tiene una enfermedad extraña que afecta especialmente a su musculatura”, explica su hermana.

Sin embargo, la joven es educadora social y deportista de élite, concretamente, jugadora de la Selección española de hockey. “Soy muy independiente. Tengo mi trabajo, mi pareja y mis gatos”, comenta Sara con orgullo.

Sin embargo, ha vivido momentos de gran dificultad a lo largo de su vida. Su hermana recuerda lo duros que fueron los meses en los que ingresaron a Sara después de que ella misma le contagiase un virus: “Un día me ingresaron y estuve una semana en el hospital. Cuando volví, se lo pegué a Sara, y lo que para mí fue una semana de ingreso, para ella fueron cuatro meses”, concluye.

La complejidad de este caso ha hecho dudar al equipo del albergue, que ha valorado dos opciones: una más arriesgada y otra más segura. Así pues, en primer lugar han decidido presentarles a Martini, un perro que les ha encantado, pero que tenía demasiada energía para que Sara pudiese pasearlo por sí sola. “Creo que nos hemos equivocado, este no es el perro para esta familia”, expresa Belén, staff de Dog House.

Sin embargo, la segunda opción es Frijolito, un perro más pequeño y muy buen compañero de paseos. Según ha entrado el peludo, Sara ha sentido el flechazo.

Recién aterrizados tras una larga estancia en Alemania, la familia Torres llega al albergue de Dog House con un objetivo: dar hogar a un perrito abandonado. Y nadie mejor que ellos sabe lo importante que es un hogar, ya que buscan construir el suyo en su tierra natal: Córdoba

“Lo más duro de habernos ido de Alemania ha sido dejar allí a nuestros amigos”, explicaba Teo, el pequeño de la familia. “Les echo mucho de menos porque siempre he estado con ellos, me han apoyado, y me he divertido mucho a su lado”, explica entre lágrimas, mientras su madre trata de consolarle. A pesar de que extrañan su pasado, están deseando construir un futuro lleno de alegrías junto a un nuevo compañero. ¿Encontrarán un perrito con el que comenzar una nueva vida juntos?

Si de algo sabe el staff de Dog House es de dar segundas oportunidades a los peludos. Y en este caso, han decidido llevar al jardín a Irma, un cachorro con una triste historia. Su madre era víctima de la caza y si no hacía bien su trabajo, era agredida. Fue encontrada en un pueblo. Estaba perdida y embarazada, y los trabajadores del albergue la rescataron. Después, nació Irma. 

En el jardín, la cercanía, los juegos y las emociones han conquistado a perros y humanos, y parece que ha surgido el amor entre la cachorra y la familia Torres. “Me ha emocionado ver a la perrita y a mi madre tan ilusionada”, dice Teo, a punto de cruzar las puertas de Dog House para comenzar a disfrutar de una nueva vida junto a Irma.

A las puertas del albergue, Chenoa espera a David y Joaquín, una pareja de informáticos con ganas de encontrar un nuevo miembro para su familia.

Ambos desean encontrar el amor y dar una segunda oportunidad a un perrito con necesidades. Conocen lo que es sentir el calor del amor perruno cuando el resto de cosas en la vida no van bien, ya que la infancia de Joaquín no fue del todo fácil y se sintió muy acompañado por su perrita. 

“No he tenido una infancia feliz”, comienza. “He pasado por muchos momentos de acoso y el mejor momento de mi día era cuando llegaba a casa del colegio y la perrita estaba esperándome”, narra Joaquín. “Se tumbaba conmigo en la cama y, entonces, llegaba la calma”, explica.

El equipo del staff ha decidido presentarles a Pepino, un cachorro de mastín. Su madre estaba obligada a criar constantemente y la gente se preocupaba por los pequeños, pero nunca por la madre. Cuando Dog House se encontró con este caso, puso solución ayudando a la madre y buscando un hogar para las crías de mastín. 

Durante la llegada del perrito al jardín, hemos vivido momentos de tensión en los que no sabíamos si finalmente saldrían juntos del programa. Sin embargo, pronto ha surgido el amor entre ellos, aunque las dudas por su gran tamaño se han apoderado de los adoptantes en algún que otro momento. Sin embargo, Claudia, staff del albergue apostaba por la adopción “Yo confío en ellos”, dice. Y Joaquín lo ha tenido muy claro: “Para mí ha sido un flechazo, ahora hay que enseñarle poco a poco”.

Desde que se conocieron en la feria de abril de Barcelona, no se han vuelto a separar. Diana y Fran vienen a Dog House en busca de un hijo perruno y están dispuestos a casarse pronto. Diana es una gran admiradora del programa, y tras muchos años haciendo duelo por su anterior perrito, ha decidido que ahora es el momento de volver a adoptar.

El staff lo ha tenido claro: Punch puede ser un gran candidato para formar parte de esta familia. “Cuando lo encontramos tenía mucho miedo y para cogerlo hicieron falta cuatro personas”, cuenta Carol. “Venía de pasarlo muy mal y en el albergue estuvo bloqueado durante mucho tiempo”, explica. Por ello, su entrada al jardín ha dejado al equipo de Dog House muy sorprendido: “Ha pasado algo que no había pasado hasta ahora y es que, en vez de ir directamente a olisquear los marcajes, Punch ha ido directamente a conocer a la familia”, resalta Hugo. 

El match entre Diana y Punch ha sido innegable, pero Fran también ha dado su visto bueno y están deseando comenzar a vivir una vida juntos. “Ahora pienso que ojalá hubiera adoptado antes porque estoy feliz”, concluye Diana.

Daniel se encuentra con Chenoa a la entrada del albergue. Vinculado al mundo de la industria musical, ha decidido dar el paso de volver a compartir su vida con un perro que le acompañe en su día a día.

Durante la conversación, recuerda con emoción a Soul, su perrita, cuya pérdida marcó profundamente su vida. “Una amiga se encontró una perra en Las Palmas de Gran Canaria y le dije: “Mándamela, yo la cuido”, cuenta. “Y hemos compartido doce bonitos años de vida”, añade con nostalgia.

Ahora, tras haber superado el duelo y con la ilusión de volver a abrir su corazón, Daniel se dirige al jardín del albergue. Allí, Berenjeno no tarda en acercarse a él. La tranquilidad, la paciencia y la sensibilidad de Daniel hacen que el perro se sienta cómodo desde el primer momento. Entre ambos surge una conexión inmediata que marca el comienzo de un vínculo que promete durar toda la vida.

Cada vez son más los que quieren viajar con sus mascotas, pero durante el proceso surgen muchas dudas sobre los requisitos que hay que tener en regla. Para ello, los hemos repasado con un veterinario para que todo esté a punto y puedan también disfrutar del viaje.

Hay otra cara del medio ambiente que también merece nuestra atención porque, entre tanto humo, también hacen falta buenas noticias. Y esta llega desde los tejados de iglesias, murallas y edificios históricos, donde una sencilla modificación en las obras de rehabilitación está ayudando a recuperar una especie cada vez más amenazada en nuestras ciudades: el vencejo.

Si creéis en el amor, después de conocer a esta pareja, lo haréis aún más. Aunque se conocieron hace un año y medio, lo suyo ha sido un flechazo de los de verdad. Su amor surgió bailando salsa y ahora quieren ampliar la familia. “Mi madre dice que vivo la vida con demasiada intensidad”, explica Beatriz y Vicente, sentado a su lado, afirma con la cabeza.

Vienen en busca de un perrito sociable con el que poder compartir su vida y, aunque no les importaría que sea de mediana edad, prefieren un perro jovencito que pueda sumarse a todos sus planes. ¿Encontrará el staff un tercer miembro para la familia?

El staff ha decidido que el tercer miembro para esta familia podría ser Botellín, un joven peludo con mezcla de chow chow. Su llegada al jardín dejó a Beatriz y Vicente un poco desconcertados, pero un par de gestos fueron suficientes para crear conexión entre ellos. Finalmente, la pareja pudo darle todo el amor que tenía dentro y Botellín volver a recibirlo después de tanto tiempo.

Chenoa recibe en el albergue a unos nuevos adoptantes. Ellos son Mario, Rafa y Jenni. Al pequeño de la familia le detectaron TDAH hace poco y sus padres creen que compartir tiempo con un animal y tener responsabilidades le será de gran ayuda.

Sin embargo, muchos perritos del albergue vienen con traumas y dificultades para socializar. Por ello, será importante que el pequeño Mario tenga paciencia a la hora de conocer al nuevo integrante de la familia. ¿Cómo vivirá el pequeño Mario el primer contacto con el perrito?

Tras analizar el caso, el staff ha elegido a un mestizo de perro pastor que “sabe cuándo es momento de jugar y cuando es tiempo de descansar”, explica Miguel. El perrito apareció abandonado y con una lesión en la cabeza del fémur

Su vida anterior hace que el perrito sea reticente a las personas, por lo que para Mario ha sido muy complicado conseguir acercarse a él. “Soy bueno”, decía Mario con desesperación al no conseguir interactuar con Ster. Sin embargo, una vez rota la primera barrera, el cariño entre Mario y el perrito se ha convertido en un amor para toda la vida.

Las puertas de Dog House se abren para recibir a una invitada muy especial, Nathalie Seseña, que viene con su perrito Pepe y con un objetivo muy claro: “Quiero ser casa de acogida de algún perrito”, explica la actriz.

El papel de las casas de acogida es mejorar la vida de muchos perritos que probablemente nunca lleguen a ser adoptados. “Ayuda a muchos animales de nuestro centro que, de lo contrario, jamás saldrían de estos cheniles”, explica Carol, staff del albergue. ¿A qué afortunado perrito ayudará Nathalie a tener una mejor vida y abandonar los cheniles hasta ser adoptado?

Si algo tiene claro el staff de Dog House es que la pequeña Armony debe abandonar el albergue cuanto antes en busca de una vida mejor. La perrita, de nueve años, fue incautada de un criadero ilegal y fue rescatada en una situación muy delicada. 

“Imagina vivir en dos metros cuadrados, dentro de cuatro paredes de hormigón. De vez en cuando, un macho hormonado viene a montarte y tú no puedes escapar”, explica Carol, staff de Dog House. Esta ha sido la vida de Armony y de otras muchas perritas que han sido explotadas para criar.

Por suerte, en Dog House los finales felices existen y, durante la estancia de Armony en casa de Nathalie, alguien se enamoró de la perrita: la prima de la actriz. Ahora, viven juntas y disfrutan de la vida que hasta ahora Armony no conocía. Por supuesto, Nathalie sigue visitándola y contemplando cómo la pequeña Armony aprende a ser feliz.