La emotiva reflexión del hijo de Maradona sobre el legado de su padre: "Es el ausente más presente" | La Revuelta
- Maradona Jr. empezó a tener relación padre-hijo con 'El Diego' cuando tenía ya 29 años
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“Nunca pensé que diría esto”, confesaba David Broncano antes de dar paso al invitado del lunes 20 de abril: Diego Armando Maradona Jr. El hijo de ‘D10S’, o de ‘El Diego’, lo es solo hasta los tobillos, reconocía entre bromas, pero “por qué vamos a pretenderlo de mí, si nadie tiene sus pies”. Una entrevista tan inesperada por la audiencia como buscada por el propio protagonista, que se ofreció a visitar el programa después de engancharse a La Revuelta durante sus ocho meses de estancia en Tenerife, donde trabajaba como entrenador.
Aunque inicialmente no fue reconocido como hijo por parte de ‘El Pelusa’, Diego Armando Maradona Sinagra conoció por fin a su padre a los 17 años, tras abordarle en un campo de golf de Italia. Y no fue hasta 2016, cuando tenía ya casi 30 años, que la leyenda del fútbol habló por primera vez públicamente de él como su hijo, aunque ya lo habría reconocido como tal varios años antes. Diego Maradona Jr. nació en Italia en 1986, fruto de una relación extramatrimonial de ‘El Diego’ durante su histórica estancia en el Napoli, en el mismo año en el que llevó al equipo al Scudetto y a la selección argentina a su segundo Mundial. “Nací cuando mi viejo era el dueño del mundo y crecí idolatrándole”, recordaba el invitado en La Revuelta, subrayando que su padre “dio alegría a la gente en un mundo en el que son todos iguales”.
El “quilombo” de ser hijo de Maradona
Cuesta imaginar una infancia en la que tu madre te haga saber que tu padre, aunque no aceptado, es la mayor figura del fútbol mundial. “Lo más lindo fue que mi vieja nunca me mintió, siempre me dijo que era hijo del Diego”, explicaba Maradona Jr. en su entrevista con David Broncano, asumiendo que “donde está el apellido Maradona siempre hay un nivel alto de quilombo”, pero asegurando que siempre fueron “con la verdad”. Y eso que, de niño, su padre no era “una persona normal ausente, era Maradona ausente” y, antes de que pudiera establecer un vínculo con él, “la gente de Nápoles me decía que tenía fotos con él o había comido con él. ¡Qué suerte! Yo no tuve esa oportunidad y soy el hijo”, lamentaba.
Hasta que, por fin, cuando tenía 29 años y ya le había reconocido como hijo, ‘El Diego’ vio a su hijo en la televisión argentina y le llamó por teléfono: “¿Todo bien, hijo? ¿En la tele me llamás papá y por teléfono no? Quiero hablar con vos, venite a cenar”, le dijo en aquella llamada. Antes de aquello solo se habían visto en una ocasión, a sus 17 años, “hablamos 40 minutos en una cancha de golf”, por lo que es más que entendible la tensión del momento. Sin embargo, Maradona Jr. vivió “un sueño. Fue como si nada hubiese pasado. Un hijo que va a comer a la casa de su padre”. A partir de entonces, por fin y hasta el día de su muerte, establecieron una unión paterno-filial en la que “nunca hablamos del pasado. No había razón. Queríamos armar un futuro y tener una buena relación, y lo logramos”. Fueron apenas cuatro años los que pudieron compartir, pero debieron merecer la pena porque Diego Maradona Jr. asegura que su padre fue “el capitán de mis días más felices”.
Maradona, “el ser humano que más disfrutó”
Y, si difícil es imaginar aquella infancia, también lo es ponerse en la piel de quien transita el duelo de un padre que “hoy es el ausente más presente” en una ciudad como Nápoles, donde es poco menos que una divinidad. “Allí doblas una calle y hay un mural, entras a una pizzería y hay una foto”. Algo que para su hijo es “un orgullo: en un mundo donde falta empatía y son todos iguales, él dio alegría a la gente”. Con una vida “compleja, pero linda”, llena de luces y sombras, Maradona fue “el ser humano que más disfrutó”, con momentos difíciles, “pero siempre se hizo cargo de sus equivocaciones. Pagó sus errores y no lastimó a nadie, pero a él si lo lastimaron”, apuntaba su hijo en La Revuelta. Por eso, tanto él como muchos de sus seguidores le consideraban “más 10 fuera de la cancha que adentro”, y eso que muchos le consideran el futbolista más grande de todos los tiempos. Incluso, en su opinión, por encima de Messi, “el 1 de los seres humanos, pero el otro no era humano”, por lo que “no hay ningún tipo de comparación”.