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¿Sabes de qué está hecha la violeta, el dulce más famoso de Madrid? ¡Lo descubrimos paso a paso!

El caramelo violeta
Alberto Rivas
Alberto Rivas

Hay un montón de caramelos ricos. Pero las violetas, estas delicias dulces de color malva, no son solo caramelos: son el sabor evocador de tocadores antiguos. El detalle elegante que se ofrecía en los bautizos, la recompensa esperada en la visita del domingo a casa de tus abuelos y la prueba de que lo que está muy rico, permanece siempre de moda. El caramelo de violeta es un caramelo elaborado con esencias de violeta. Es de pequeño tamaño, pues no alcanza los dos centímetros, y se presenta con forma de violeta de cinco pétalos. Está aromatizado con esencia de dicha flor y un sugerente color violeta. En España se originó gracias a la bombonería más antigua de Madrid, La Pajarita en 1852.

Y hasta allí nos hemos ido, para conocer de primera mano cómo se hace este dulce tan famoso en Madrid e incluso en algunas ciudades francesa como Toulouse. Estos caramelos se hicieron muy famosos hace mucho años, pues el mismo Alfonso XIII compraba estas violetas para su esposa, la reina Victoria Eugenia, y también se dice que el antiguo rey de España, Don Juan Carlos I, los recibía a menudo en su infancia cuando residía en Estoril. María Hermos, una de las fabricantes de este maravilloso dulce, nos ha recibido con los brazos abiertos para conocer la historia de este caramelo. "Es el dulce más típico de Madrid y representan a esta ciudad".

¿Cuáles son los ingredientes de la violeta?

"Azúcar, jarabe de glucosa, aroma de violeta, que es un aroma natural que contiene 7 tipos de violeta, ácido cítrico y el colorante natural". Esos son los ingredientes que forman este pecado de color malva que puedes comprar en este establecimiento desde hace más de un siglo y medio. Pero, ¿Cómo debemos cocinar todos estos ingredientes para poder disfrutar de semejante manjar? "Empezamos con agua y azúcar y le echamos la glucosa. Además, tenemos un termómetro que nos marcan los grados que debe tener esta mezcla, es decir, unos 150 grados para después echar el colorante".

Después de haber hecho la masa color violeta, llega el momento de darle forma. "Tenemos que remover toda la masa, moldearla y pasarla a la mesa caliente. Ahora vamos a cortar lo que llamamos panes, que son trozos de mesa, para posteriormente pasarlo por la troqueladora". Es justo en ese momento donde las violetas (o rosas) empiezan a coger forma y ya tienen el aspecto que todos conocemos en fiestas, eventos de ocio o cuando a uno le apetece pegarse un buen capricho.

¿Y después de este proceso, dónde las colocaríamos? "Las llevaríamos al bombo para añadirle esa capa blanca llamada almíbar". Por último, debemos pasar todas las violetas por una criba para extraer todo el almíbar que haya quedado en estos dulces y ya tendríamos este precioso manjar preparado para llenar los cinco sentidos. ¡Corred a por ellas!