Maradona, Pompeya y leyendas mágicas: lugares y actividades que puedes hacer en un fin de semana en Nápoles
- Eva Rojas y Carlo Cuñado nos muestran la ciudad italiana de la manera más espectacular posible
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Una vez más, Eva y Carlo quieren descubrir al máximo cómo es sentir una ciudad como si fuesen nativos. Para ello, se transforman en los mismísimos Maradona y Sophia Loren, dos personajes que definen perfectamente el espíritu y esencia de Nápoles.
Esta ciudad es intensa y apasionada: el tráfico caótico; el fanatismo por Diego Armando Maradona, presente en cada una de las calles de la ciudad; y la compañía constante de la tarantella, la danza y música tradicional que levanta a todo un vecindario, la definen perfectamente. Todo esto nos transmite la alegría, energía y carácter napolitano. Aquí te dejamos las cosas que debes saber para recrear bien la ciudad:
Diego Armando Maradona: el ídolo inmortal de Nápoles
Si hay una cosa que vas a ver a tu alrededor, va a ser sin duda, la figura del jugador argentino en cada calle de la ciudad del sur de Italia. Este ícono llevó a Nápoles a lo más alto y esta se lo agradece rindiéndole homenaje en cada uno de sus rincones. Si tú también eres un fanático de Maradona, no puedes irte sin pasar por estos lugares:
Comenzamos por la Plaza Largo. En cada pared de este barrio, Maradona se multiplica. Se dice que es el lugar turístico más valioso de la ciudad. Camisetas, bufandas, pegatinas y murales decoran un santuario de la leyenda del fútbol. Pero si hay un mural que destaca entre todos ellos es el de Mario Filardi, que se financió gracias a una colecta popular.
Seguimos el recorrido por el Bar Nilo, que tiene su propio altar con reliquias del jugador tan impactantes como su propio mechón de pelo. Y antes de irte, tienes que hacer una parada obligada en el Museo Vingati que conserva objetos como las botas del mundial de fútbol del 86, cuando Argentina se consagró como campeona del mundo.
Pompeya: La ciudad detenida en el tiempo
Nápoles ocupa un lugar clave en el mapa cultural de Italia por ser la puerta de entrada a Pompeya. Este parque arqueológico es uno de los yacimientos más importantes de la antigua Roma. Desde luego, es una visita imprescindible para cualquier viajero.
Vista aérea del parque arqueológico de Pompeya
Hace más de 2.000 años, la ciudad romana estaba llena de vida hasta que el Vesubio explotó. En cuestión de horas, todo quedó sepultado bajo ceniza y piedra. Sin embargo, la historia de este lugar sigue más viva que nunca, tanto, que cada año recibe a más de 4 millones de personas. Te contamos algunas de sus curiosidades:
La gente de Pompeya tenía unos pasos de peatones bastante curiosos: unas piedras pasaderas elevadas que permitían cruzar de un lado a otro de la calle, sin ensuciarse con el agua que inundaba el suelo.
Recorremos sus ruinas para encontrarnos con una de las tabernas más famosas de Pompeya: La Taberna Vetutius Placidus, donde podemos encontrar su buena barra de bar, y un mural de Mercurio y Dionisio, los dioses del comercio y del vino.
El Jardín de los Fugitivos, también es sin duda, uno de los lugares más impactantes de Pompeya. "Cuando los arqueólogos excavaban esta zona, encontraron huecos en la ceniza endurecida que rellenaron de yeso para revelar así unas figuras humanas enmarcando sus gestos y posturas en el instante de la tragedia", nos cuenta Carlo Cuñado. ¡No pierdas detalle al vídeo!
Nápoles subterránea: todo un mundo a más de 30 metros bajo tierra
Atención, porque este plan no es apto para claustrofóbicos, y es que, a más de 30 metros bajo tierra, viajas más de 2.400 años en el tiempo.
Atravesamos túneles y callejones estrechos para llegar a las primeras cisternas que construyeron los griegos y que dieron forma a la gran Neápolis. ¡Se dice que fue el primer sistema de agua de Nápoles! Y esto no es lo más surrealista de este pequeño mundo subterráneo, porque tras una trampilla, ¡aparece un teatro grecorromano! Aquí actuó el emperador romano Nerón, de ahí que también reciba su mismo nombre: Teatro de Nerón.
Acabamos el recorrido por la parte más escalofriante: Las tumbas de San Gennaro. Cuidado, porque se dice que hay presencias vagando por estas galerías que durante la Edad Media, se convirtieron en lugar de culto y peregrinación a San Gennaro, patrón de Nápoles y símbolo de la ciudad.
Leyendas mágicas de Nápoles
Los mitos y las leyendas de esta ciudad influyen mucho en la vida de los napolitanos, grandes supersticiosos. Y no son pocos mitos, así que, si quieres vivir la experiencia completa, te recomendamos lo siguiente:
Empezamos con el personaje más icónico de Nápoles: Pulcinella. Su estatua se encuentra en Vico del Fico al Purgatorio y representa al napolitano que se ríe del poder con ironía y picardía. ¡Tócale la nariz para que la suerte y la fortuna llame a tu puerta!
Carlo Cuñado le toca la nariz a la estatua del personajes más icónico de Nápoles, Pulcinella
Tienes que conseguir el Cornicello de la suerte de Nápoles. Se trata del amuleto más top contra el mal de ojo y la mala vibra. Pero, ¡ojo! (nunca mejor dicho) porque para que funcione, hay que seguir una norma: tiene que ser artesanal y te lo tienen que regalar.
Carlo Cuñado haciendo el ritual del Cornicello de la suerte de Nápoles
Dentro del santuario de Santa María Francisca, la “santa de los barrios”, hay un asiento con muchísimo poder, la llamada: Silla de la fertilidad. Dicen que si te sientas en ella, puedes conseguir el embarazo que tanto deseas. Si eso es lo que quieres.
Más buena suerte. Los napolitanos velaron durante siglos a los cráneos de la Iglesia de las Ánimas del Purgatorio. “Adoptaban” una calavera a la que limpiaban y rezaban, para conseguir protección, buena suerte e incluso, sueños reveladores.
Cráneos de la Iglesia de las Ánimas del Purgatorio.
Y para finalizar, en la Piazza Dante se encuentra la estatua del famoso autor de la Divina Comedia que llevó las leyendas napolitanas a su obra más famosa, convirtiendo al poeta Virgilio en un mago protector que custodió la ciudad. Así, el espíritu napolitano unió la magia con la literatura.
Estatua del escritor Dante en la Piazza Dante de Nápoles