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La Gran Evasión: Steve McQueen nos vendió la moto

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  • La película La Gran Evasión narra unos hechos basados en la realidad pero adaptados al gusto de Hollywwod
  • El personaje de Steve McQueen está basado en un piloto experto en fugarse de los campos de prisioneros nazis
  • Esta noche en Documaster conoceremos la verdadera historia, a las 22h en La 2 y en RTVE Play

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William Ash y sus compañeros, prisioneros de los nazis, inspiraron al personaje que interpreta Steve MacQueen en La Gran Evasióngonizadas por Steve MacQueen
William Ash y sus compañeros, prisioneros de los nazis, inspiraron al personaje que interpreta Steve MacQueen en La Gran Evasión

Las películas nos ayudan a soñar y los documentales nos aclaran los temas. Documaster nos explica la verdadera historia qie inspiró la magnífica película La Gran Evasión, dirigida por John Sturges y estrenada en 1963.

Steve McQueen interpreta a William Ash, un prisionero que huye del campo de prisioneros alemán en moto. Es una de las mejores fugas que se ha rodado en el cine. McQueen interpretó a un personaje real, un hombre decidido y valiente llamado William Ash, cuya vida fue muy, muy interesante. Pero que nunca tuvo moto.

La verdadera historia tras el celuloide

La Gran Evasión no es para nada una invención demasiado exagerada. Las fugas de prisioneros aliados eran contínuas en los campos de prisioneros durante la II Guerra Mundial, aunque a menudo terminaban mal para los fugados. Los que lo intentaron una y otra vez y lo lograron consiguieron la libertad y esperar en mejores condiciones el fin de la guerra.

Retrato de William Ash, norteamericano que se alistó en la fuerza aérea del Canadá y luchó enla II Guerra Mundial en el Canal de la Mancha, hasta que derribaron su avión

Retrato de William Ash, norteamericano que se alistó en la fuerza aérea del Canadá y luchó enla II Guerra Mundial en el Canal de la Mancha, hasta que derribaron su avión rtve

La película narra lo que pasó la noche del 24 al 25 de marzo de 1944. Un grupo de prisioneros llevaban meses planificando, diseñando y excavando túneles, recapacitando sobre como debía ser la fuga. Se encontraban en el campo Stalag Luft III, situado en la parte polaca de Silesia, que en ese momento, como gran parte de Europa, pertenecía a la Alemania nazi. A través del tunel llamado 'Harry' lograron escapar 76 prisioneros, aunque la mayoría fueron capturados en los días posteriores.

Sería fantástico que Steve McQueen hubiera representado la verdadera vida de Ash, porque no tiene desperdicio, pero para la gran pantalla hizo falta acentuar el personaje y se basó en él y en otros dos pilotos de la RAF, la aviación británica: David M. Jones, de Oregón (1913-2008) y John Dortch Lewis, de Carolina del Norte (1915-1999). William Ash era de Texas.

William Ash, un personaje soprendente

Vale: Steve McQueen falleció de cáncer de pulmón en 1980 y Ash le sobrevivió hasta 2014. Pero, ¿a quién no le gusta una buena biografía? William Franklin Ash nació en Dallas, Texas en 1917. De jovencito hacía trabajos en el vecindario. En una ocasión, cuando trabajaba en periódico local, vio los cadáveres de Bonnie y Clyde, cosidos a balazos. Impactante para un chico de 12 años, algo que nunca olvidó.

Ahorraba para entrar en la Universidad y cuando ya había conseguido reunir 200 dólares, le convencieron para que los inviertira en bolsa. Era el año 1929. Lo perdió todo con el crack de la bolsa. Desde ese momento, Ash renegó para siempre jamás del capitalismo. Fue un momento muy importante en su vida.

William Ash en su 'spitfire', con el que derribar a un buen número de cazas alemanes. Este avión no dejó de fabricarse nunca durante la contienda

William Ash en su 'spitfire', con el que derribar a un buen número de cazas alemanes. Este avión no dejó de fabricarse nunca durante la contienda Under the Wire, de William Ash

Al final logró su titulo universitario, pasando penurias. Se marchó de Texas y convivió con vagabundos aquí y allá y aprendió muy bien a boxear. En 1939, cuando empezó la guerra en Europa, Willam Ash se encontraba en Detroit, cerca de Canadá. Así que cruzó la frontera y se alistó en la Real Fuerza Aérea Canadiense. Así perdió la ciudadanía estadounidense, algo que le importaba muy poco. Les dijo que 'no estaba tanto a favor del rey Jorge como en contra de Hitler'. A los canadienses les importó aún menos, porque necesitaban pilotos, así que le entrenaron y dirigió un Spitfire. Vaya, ¡mejor incluso que una moto!

Piloto en la Batalla de Inglaterra

La fama no tardaría en llegar. Se hacía llamar 'Tex' y en 1941, desde suelo inglés, sobrevolaba el Canal de la Mancha protegiendo a otros pilotos. Llegó a ser escolta de los bombarderos que atacaban a dos grandes y míticos acorzados alemanes, el Scharnhorst y el Gneisenau. Como en Estados Unidos se llamaba a los jóvenes a alistarse voluntariamente, Tex aparecía en campañas publicitarias. Así que un día fue él, que de niño ayudaba en las tareas más vulgares de un periódico, el que salió en portada. Al aterrizar con su Spitfire, le estaba espererando nada más y nada menos que el primer ministro canadiense, Mackenzie King. He aquí la prueba del piloto com el sonriente político.

El piloto William Ash saludando al primer ministro de Canadà, Mackenzie King, al volver de una batalla aérea, en 1941

El piloto William Ash saludando al primer ministro de Canadà, Mackenzie King, al volver de una batalla aérea, en 1941

Al año siguiente, 1942, sobrevolaba el Canal cerca de la costa francesa. Se le acercaron seis Messerschmitts Focke-Wulf 190, monoplazas de combate alemanes. Insistieron hasta que consiguieron derribarle. Lo que pasó a continuación sigue siendo de película: Ash realizó un aterrizaje forzoso y salvó su vida. Lo localizó la resistencia y le llevó a París, ¡qué suerte! Pero el joven piloto no se escondió, aprovechó para ¡ver los museos de la ciudad! Salía e paseo, iba al zoo y a nadar. Claro, la Gestapo lo detuvo.

Lo torturaron. En la prisión de Fresnes vivió las horas más duras de su vida. Le amenazaron con matarle de un tiro. Querían los nombres de los que le ayudaron a llegar a París. Solo un nombre, le aseguraron, y le dejarían en paz. Así que Ash les dio un nombre, el de su profesor de francés en Texas...

Tuvo suerte: como piloto, la Luftwaffe, la fuerza aérea nazi, se hizo cargo de él y lo metió en uno de sus campos de prisioneros de guerra para pilotos, un 'stalag'. ¡Estaba vivo! Pero no se lo pensó dos veces, iba a fugarse.

En la ciudad de Zagan, en Polonia, existe un museo que muestra cómo era el 'stalag' o campo de pilotos aliados, prisioneros de los nazis

En la ciudad de Zagan, en Polonia, existe un museo que muestra cómo era el 'stalag' o campo de pilotos aliados, prisioneros de los nazis rtve

Un 'stalag' no era un campo de vacaciones. Allí también había ejecuciones, frio y hambre. Pero la cabezonería de Ash y su valentía le permitieron escaparse en tres ocasiones. La primera, se escondió bajo el desagüe de una ducha. Cuando lo pillaron pasó dos semanas en la 'nevera', un pequeño cubículo de confinamiento. Solo y a pan y agua, continuó tramando formas de escapar.

Sus fugas se hicieron célebres entre los prisioneros de los campos, que a medida que se iban conociendo a su llegada o durante los traslados, engrandecían sus logros. Bill Ash visitaría muchas veces más la 'nevera', como cuando estuvo a punto de lograr la libertad tras cortar la alambrada y salir por la puerta disfrazado de trabajador ruso.

Excavar, más que una afición: la búsqueda de la libertad

Volvieron a pillarle, pero descubrió que planificar túneles se le daba bien y ya no cambió de forma de intentarlo. Aprovechó que lo llevaron como castigo a un campo peor en Polonia. Y allí empezó el enésimo tunel: bajo las letrinas. Mientras cavaban, él y sus compañeros intentaban no caerse en las aguas fecales. Lograron un tunel de cientos de metros y huyeron 30. Desgraciadamente, los capturaron a todos y a Ash volvió al Stalag III, donde había estado anteriomente. Dio que era como 'regresar al Go cuando estaba jugando a Monopoly'.

En una ocasión y a plena luz del día, se las apañó para saltar una alambrada y se infiltró en un grupo de gente a la que mandaban a Lituania. Cuando llegaron al campamento de destino, hizo un tunel y llegó al mar Báltico. Estaba exausto. No tenía fuerzas ni para empujar un bote al agua. Pidió ayuda a unos campesinos diciéndoles que era un piloto que acababa de huir de un campo nzai... Eran soldados alemanes de permiso, cultivando coles para su propio sustento. Vuelta empezar.

Así que cuando se fugaron los 76 de campo Stalag Luft III, Ash no pudo acompañarles porque estaba en la 'nevera'. La muerte de muchos de ellos, fusilados por orden de Hitler, le horrorizó. Al terminar la guerra, caminó durante días por la nieve hasta lograr comida y abrigo y sobre todo, el inicio de una nueva vida.

Tras la guerra, sigue la acción

Después de todo lo vivido, William Ash se encontraba en Inglaterra con 28 años. Decidió quedarse. Se afilió al partido comunista. En 1946 aceptó la ciudadanía británica y se matriculó en política y economía en Oxford, gracias a una beca para excombatientes. Se casó con Patricia Rambault y tuvo dos hijos. A principios de los años 50 entró a trabajar en la BBC como jefe de operaciones en una estación de radio en la India. Tras divorciarse, se casó con Ranjana Sidhanta, una mujer hindú, intelectual y de izquierdas.

La India revolucionó muchos de sus puntos de vista y Ash abandonó el partido comunista inglés y ayudó a fundar una rama disidente. Empezó a dedicarse en serio a la literatura e incluso enseño a escribir, a declamar en el teatro a futuros actores y a sus compañeros de profesión a leer boletines de noticias y programas de radio. Escribió varias novelas y una biografía sobre sus andanzas, donde no figuraba ninguna moto ni tampoco que nadie le hubiera lanzado una pelota y un guante de beisbol para que se entretuviera durante sus semanas en la 'nevera'.

En la película la Gran Evasión, el prisionero que encarna Steve McQueen consigue siempre una pelota y un guante de beisbol durante su tiempo de aislamiento en la 'nevera'

En la película la Gran Evasión, el prisionero que encarna Steve McQueen consigue siempre una pelota y un guante de beisbol durante su tiempo de aislamiento en la 'nevera' rtve

Ash decía que su participación en la Segunda Guerra Mundial como 'norteamericano que luchaba en el ejército del Canadá a favor de los ingleses, al que derribaron los alemanes en Francia', era 'un asunto multinacional'. Así lo escribió en uno de sus libros, muy recomendados por sus toques de humor, por ser amenos y estar siempre muy bien redactados. El expiloto escribió una docena de novelas, siete ensayos sobre marxismo, política y sociedad, amén de centenares de artículos en prensa.

Murió con 96 años y si el film de La Gran Evasión lo retrata a él, a uno de sus compañeros, a tres o a cinco, sean lo que sean, su propa vida ya es de por sí un magnífico guión para una película e incluso un serie. La Historia suele adornarse en el cine pero a veces sí es cierto que la realidad supera a la ficción.

Documaster, en RTVE Play, destapa los sufrimientos de aquellos hombres que pasaron tanto tiempo privados de libertad, tras luchar en el campo de batalla jugándose la vida. Son tres capítulos de contenidos sorprendentes que repasan la estapa más terrorífica que vivió Europa el siglo pasado. Disponible