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Ágatha Ruiz de la Prada y Pedro J. Ramírez: amor, escándalos y un divorcio muy polémico

  • Se conocieron en un avión y fue él quien se fijó en ella
  • Se casaron después de 30 años de relación
  • Se separaron tres meses después
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Por
cropper

Durante 30 años la pareja formada por Ágatha Ruiz de la Prada y Pedro J. Ramírez fue una de las más estables y poderosas del país. La combinación de ambos podría resultar llamativa y desconcertante, pero es cierto que hicieron un buen equipo durante tres décadas en las que se apoyaron tanto en lo profesional como en lo personal, así lo hemos podido ver en el documental que Lazos de sangre le ha dedicado a la diseñadora de moda.

Se conocieron en un vuelo de avión

Ágatha y Pedro se conocieron en los años '80 un día en un vuelo de avión y fue él quie la reconoció, nos cuenta la diseñadora. Ella aparecía todas las semanas en el Diario 16, y él era el director del periódico. El periodista llamó la atención de Ágatha y días después le invitó a un desfile suyo como sugerencia de sus hermanas.

El director rechazó la invitación por motivos laborales pero le ofreció una solución: una cena en esos días. Ágatha no se lo pensó y aquello debió de ser el inicio de una relación tan inesperada como fructífera. ¿Qué vieron el uno en el otro a pesar de ser tan incompatibles? Es todo un misterio, pero funcionó.

Así se conocieron Ágatha Ruiz de la Prada y Pedro J. Ramírez

Una relación de pros y contras profesionales

Aquella relación supuso para Ágatha muchos inconvenientes, empezando por aquellos rumores en loS que se decía que la diseñadora se había aprovechado de Pedro para llegar a donde estaba. "Ella ya era Ágatha cuando le conoció", afirma Rosa Villacastín, de hecho Ágatha ya había desfilado en París antes de conocerle, su fama comenzó mucho antes que su relación con el periodista.

Sin embargo, a él sí le favoreció después estar con la diseñadora, los contactos de Ágatha facilitaban conversaciones y publicidad para el periódico El Mundo, donde trabajaba su pareja. Su simple presencia en algunas de las fiestas del periódico atraía miradas en todas partes dándole mayor difusión.

Todo lo contrario le ocurría a Ágatha con la profesión de su marido, "me costó varios enemigos que me caían muy bien" afirma en el documental. 

Los niños de papá y mamá

En esos treinta años también crearon un proyecto juntos, el más importante por encima de todo fueron sus dos hijos, Tristán y Cósima. Ágatha reconoce que se moría por tener un hijo y que después le gustó aún más de lo que pensaba. Ellos mismos nos cuentan que su madre es muy protectora, "siempre está preocupada por saber donde estamos" nos cuenta Tristán.  

Ágatha Ruiz de la Prada como madre

Cósima tiene claro que el favorito de su madre es su hermano Tristán, dice que "están tan enamorados el uno del otro, que es bonito pero un poco asqueroso". Aunque también confiesa que ella es la niña de papá porque "se lo ha trabajado", y la complicidad entre ambos siempre ha sido más que evidente. 

El escándalo del vídeo de Pedro J. Ramírez

finales de 1997 los enemigos de Pedro J. le tienden una trampa y difunden un vídeo de contenido sexual. Su carrera y su vida familiar se tambalean. El vídeo se envió a Ágatha y a varios miembros del entorno de la pareja, pero a pesar de lo que podría haber supuesto para la pareja, ambos lo afrontaron juntos y se apoyaron hasta el final. 

"Creo que me porté sensacional", dice Ágatha. La diseñadora le defendió a capa y espada, volvieron a aparecer juntos en el Teatro Real junto a los Reyes de España enviando un mensaje de unión. Cualquier otra mujer probablemente se habría enfadado e incluso le habría echado de casa, pero Ágatha mantuvo la compostura y apoyó a Pedro

El escandaloso vídeo sobre Pedro J. Ramírez

El respeto de Ágatha por el periodismo

Ese respesto y apoyo no fue exclusivo de aquella vez, la diseñadora siempre ha sabido escuchar y comprender a su marido. Incluso cuando el periodista descubrió que en el caso Ibercorp estaba implicado su suegro, el padre de Ágatha. Ella nunca le pidió que ocultase esa información, incluso entendió que él estaba obligado a revelar esos datos. Pocas personas podrían comprender este gesto por su parte, pero demuestra el respeto que ella ha tenido siempre por Pedro J. y su trabajo como periodista. 

Un matrimonio fugaz

Tras treinta años de relación, dos hijos en común y una gran capacidad de influencia en la sociedad española, Ágatha accede a casarse con Pedro. Había sido ella misma quien había rechazado la idea varias veces con anterioridad, quizás por sus ideas de no cumplir con lo establecido o quizás porque la separación de sus padres le dejó una herida muy profunda. Sea cual fuere el motivo, se casaron y tres meses después, en noviembre de 2016, él le anunció que quería separarse

Ágatha sufrió mucho con aquella decisión, pero de nuevo volvió a reaccionar como la mujer fuerte y poderosa que es. No entendía nada, pero le echó de casa y a partir de ahí comenzó a referirse a él como "el innombrable". Tampoco es de extrañar porque Pedro J. comenzó una nueva vida, esta vez muy distinta de la que tenían y con una abogada a su lado. La nueva pareja del periodista se llamaba Cruz Sánchez de Lara, y anunciaban su relación al poco tiempo de confirmar el divorcio con la diseñadora. 

Así comenzaba una guerra entre el periodista y la diseñadora, en este tiempo él se ha vuelto a casar, ella ha confesado que le fue infiel durante su relación y ahora ha rehecho su vida. Aunque habla bien de aquellos 30 años, no puede decir nada bueno de su ex pareja en la actualidad. 

Ahora está feliz con su última pareja Luis Gasset, un diseñador de joyas que ha ilusionado a Ágatha, con él dice que "quiere vivir un invierno" y no nos parece que haya una forma más bonita de confirmar lo que sienten el uno por el otro. 

Ágatha Ruiz de la Prada y Luis Gasset, una nueva ilusión para la diseñadora