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Ramón Menéndez Pidal, el filólogo que recuperó la cultura del pueblo a través de los romances

  • ‘La historia oculta en las palabras’ relata su vida y obra centrándose en la historia del Archivo del Romancero
  • Hablamos con Sonia Tercero, directora del documental
  • Estreno en Imprescindibles el próximo domingo a las 21:30h por La 2

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Imprescindibles - Tráiler 'La historia oculta en las palabras' sobre Ramon Menéndez Pidal

‘La historia oculta en las palabras’ recupera la vida y obra de Ramón Menéndez Pidal. ¿Por qué es un ‘imprescindible’ de nuestra cultura? Tal como afirma la directora del documental, Sonia Tercero, “fue el primer filólogo que a principios del siglo XX quiso poner la lengua española a la altura de las lenguas europeas e investigó la cultura del pueblo, trasmitida a lo largo de generaciones, para demostrar la evolución del habla y la trasmisión de hechos históricos a partir de algo a que se consideraban habladurías, como son las leyendas, romances y cantares populares de toda la península.”

Por esta razón, el documental se centra en la historia del Archivo del Romancero aunque en sus 99 años de vida formó parte de numerosas instituciones educativas, históricas y filólogas como, por ejemplo, el Centro de Estudios Históricos o la Hispanic Society of America de Nueva York. Asimismo, fue director de la Academia de la Lengua Española durante 34 años.

Ramón Menéndez Pidal con investigadores del Centro de Estudios Históricos

Ramón Menéndez Pidal con investigadores del Centro de Estudios Históricos Imprescindibles

Descubrir la historia que hay detrás del habla del pueblo

Para descubrir los fenómenos ocultos en el habla del pueblo, Menéndez Pidal recorrió diferentes lugares, como las montañas de Pajares. Su objetivo era encontrar fragmentos latentes de la historia que, por su importancia y por el impacto causado en la población, habían entrado a formar parte de la tradición oral.

En la recopilación de romances que llevó a cabo junto a toda una red de investigadores y folkloristas, fue la primera vez que se puso en valor la creatividad del pueblo como base científica para la investigación.

“Cuando se empezaron a hacer las primeras expediciones en busca de romances en distintos lugares de la geografía peninsular, los investigadores encontraron que las letras cantadas trasmitían tragedias, amores secretos, historias transgresoras y se dieron cuenta de que servían para racionalizar el presente de las personas.”, señala la directora.

Ramón Menéndez Pidal recogiendo romances con Sánchez Albornoz

Ramón Menéndez Pidal recogiendo romances con Sánchez Albornoz Imprescindibles

Según Sonia Tercero, el Archivo del Romancero fue un proyecto de vida muy personal para Menéndez Pidal, en el que estaba involucrados familia y amigos, y que le permitió crear un laboratorio humanístico. Elaboró herramientas educativas como el Cancionero popular o El Romancero, que enseñaba a las nuevas generaciones en los colegios a perpetuar parte de nuestra cultura y de la historia.

¿Sabías que la fusión de la tradición y la modernidad vanguardista que promovió el filólogo dio lugar a que Federico García Lorca escribiera El Cancionero Gitano en 1928? Y es que Don Ramón puso un gran empeño en dar a conocer la creatividad del pueblo trasmitida a lo largo de generaciones en sus inmensas variantes.

Del exilio a ser asesor en la película del CID Campeador

Nunca estuvo mezclado en política, porque su interés estaba en el estudio y la investigación, pero sufrió la depuración franquista y el rechazo del gobierno de la República, con el que había trabajado durante décadas. Durante la guerra sufrió el exilio y sus archivos de la Lengua y el Romancero estuvieron en peligro al iniciar un largo viaje en el convoy que trasladaba los cuadros del Museo del Prado a Ginebra.

Hasta el año 47 no fue repuesto en su cargo de director de la RAE y, ya en su vejez, trabajó como asesor de la película del CID Campeador, dirigida por Anthony Mann y protagonizada por Charlton Heston y Sofía Loren. Asesoró sobre la figura del héroe épico que tanto había estudiado a lo largo de su vida. De hecho, como cuenta Sonia Tercero, Ramón Menéndez Pidal empezó investigando el cantar del Mío CID con el que ganó un concurso de la Real Academia de la Lengua y, curiosamente, terminó sus días siendo el asesor histórico de esta película que dio fama internacional a la figura del CID.